Portada Antonio Morales


martes 25 / 06 / 2024 Gran Canaria

El pasado fin de semana compartí con ustedes una primera aproximación al debate sobre el Estado de la Isla que tuvo lugar  el el Cabildo el jueves 13  y viernes 14  de este mes. En el artículo Gran Canaria Avanza expuse los  indicadores socioeconómicos de ocupación, de empleo, de afiliación a la seguridad social y […]


Estabilidad y desarrollo sostenible

Estabilidad y desarrollo sostenible

El pasado fin de semana compartí con ustedes una primera aproximación al debate sobre el Estado de la Isla que tuvo lugar  el el Cabildo el jueves 13  y viernes 14  de este mes. En el artículo Gran Canaria Avanza expuse los  indicadores socioeconómicos de ocupación, de empleo, de afiliación a la seguridad social y de confianza empresarial que nos muestran una Gran Canaria dinámica, activa y en condiciones de crecimiento equilibrado que está ayudando a generar economía productiva y mejores condiciones sociales y económicas para la ciudadanía. 

Como he señalado en otras ocasiones, la estabilidad institucional es esencial para el desarrollo sostenible y el progreso socioeconómico de una región. En Gran Canaria, el liderazgo del Cabildo de Gran Canaria ha demostrado cómo una gestión consistente y comprometida puede transformar una isla, implementando políticas a largo plazo que benefician a diversos sectores. Esta estabilidad ha facilitado la transición energética, la seguridad hídrica y el desarrollo de nuevos sectores económicos, haciendo de Gran Canaria un ejemplo a seguir en sostenibilidad y progreso.

Gran Canaria ha vivido una continuidad de gobierno sin precedentes desde el inicio del periodo democrático en 1979. Este respaldo popular hacia el modelo de isla promovido por Nueva Canarias y el Partido Socialista refleja una confianza en la gestión política que es rara en otros contextos. Mientras muchas regiones se enfrentan a cambios políticos y falta de continuidad, Gran Canaria ha mantenido un enfoque de gestión constante que ha permitido la implementación de políticas a largo plazo.

Esta estabilidad ha permitido una planificación efectiva y la ejecución de proyectos que requieren tiempo y persistencia. Por ejemplo, la transición hacia una economía más verde y sostenible no se puede lograr en un solo ciclo electoral. Requiere una visión a largo plazo y un compromiso constante, algo que la administración de Gran Canaria ha demostrado tener.

Uno de los logros más significativos de Gran Canaria es su avance en la transición energética. La isla ha invertido en infraestructuras y tecnologías que promueven el uso de energías renovables, reduciendo así su dependencia de los combustibles fósiles. Proyectos como los parques eólicos, las plantas solares y el autoconsumo han sido posibles gracias a una planificación estratégica y una ejecución consistente.

La transición energética no solo contribuye a la sostenibilidad ambiental, sino que también tiene beneficios económicos. La creación de empleos en el sector de energías renovables es un ejemplo claro de cómo una política verde puede impulsar la economía local. Además, la reducción de costos asociados a la importación de combustibles fósiles libera recursos que pueden ser reinvertidos en otras áreas críticas, como la educación y la salud. Hoy esta isla encabeza,, con diferencia, la penetración de energías limpias en Canarias. Es además el territorio con más posibilidades de avanzar hacia la descarbonización que demanda la UE gracias a Salto de Chira y la eólica marina.

La gestión del agua es otro ámbito en el que Gran Canaria ha mostrado un liderazgo destacado. La seguridad hídrica ha sido una prioridad y la isla ha puesto en marcha soluciones innovadoras para garantizar un suministro de agua sostenible. Esto incluye la construcción de plantas desalinizadoras y el uso de tecnologías avanzadas para el reciclaje y reutilización del agua y la producción con renovables. La capacidad de Gran Canaria para gestionar su recurso hídrico de manera eficiente es crucial en un contexto de cambio climático. Las sequías y la variabilidad climática hacen que la disponibilidad de agua sea un desafío constante. Al invertir en tecnologías y prácticas que aseguren un suministro estable y sostenible, la isla está mejor preparada para enfrentar estos desafíos.

El enfoque en la seguridad hídrica también tiene implicaciones económicas. Un suministro de agua confiable es esencial para sectores como la agricultura y el turismo, que son pilares de la economía local. Al asegurar el acceso al agua, Gran Canaria protege su economía y mejora la calidad de vida de sus habitantes. Gran canaria, frente a otros territorios, no ha tenido que recurrir a la emergencia hídrica. Salto de Chira y 107 medidas con 151 millones de euros de inversión garantizan la seguridad hídrica de la isla en  las próximas décadas.

La diversificación económica ha sido un enfoque clave para Gran Canaria. La promoción de nuevos sectores económicos, como el sector marino-marítimo y las tecnologías de la información  han  generado oportunidades de empleo y han impulsado la innovación. El Centro de Innovación Marino-marítimo y las tres incubadora de Alta Tecnología son ejemplos de proyectos que están dinamizando la economía local y atrayendo inversiones. 

Este sector tiene un enorme potencial en Gran Canaria debido a su ubicación geográfica y sus recursos naturales. Inversiones en infraestructuras portuarias, como las del Puerto de Taliarte, y en la investigación marina están posicionando a la isla como un centro de excelencia en este ámbito. Esto no solo diversifica la economía, sino que también crea empleos altamente cualificados y promueve el desarrollo tecnológico.

Las tecnologías de la información también ha sido una prioridad. La creación de parques tecnológicos y la atracción de empresas del sector TIC están fomentando un ecosistema de innovación. Este sector no solo ofrece empleos bien remunerados, sino que también tiene un efecto multiplicador en la economía, promoviendo el desarrollo de habilidades y la transferencia de conocimiento.

El turismo sigue siendo un pilar fundamental de la economía de Gran Canaria. Sin embargo, la isla ha adoptado un enfoque hacia un turismo más sostenible. Esto incluye la promoción de prácticas responsables que minimicen el impacto ambiental y beneficien a las comunidades locales. Iniciativas como la certificación de sostenibilidad para hoteles y la promoción de actividades turísticas que respeten el entorno natural son ejemplos de este enfoque. No es casualidad que hayamos aumentado en un 20% la facturación, un incremento del 8,29% por cliente y un mayor periodo medio de estancia, sin que hayamos incrementado el número de turistas. Y sostuvimos y seguimos sosteniendo que el éxito no se puede medir en la llegada sin límites de visitantes.

La economía circular es otro componente clave del modelo de desarrollo de Gran Canaria. Busca reducir el desperdicio y maximizar el uso de recursos a través del reciclaje, la reutilización y la recuperación de materiales. Gran Canaria ha implementado programas de reciclaje avanzados y ha promovido prácticas empresariales que minimicen el desperdicio. Este modelo es beneficioso para el medio ambiente, genera ahorros significativos y crea nuevas oportunidades de negocio. Gran Canaria es la isla que más recicla, sus ecoparques son punteros y producen la energía que necesitan.

El sector audiovisual  ha recibido un impulso significativo gracias a políticas de apoyo y a la creación de infraestructuras adecuadas como la de los platós. La isla se ha convertido en un destino atractivo para la producción cinematográfica y televisiva,  diversifica la economía insular y promueve la cultura y el talento local. La promoción de Gran Canaria como un hub para la industria audiovisual ha atraído producciones internacionales, generando empleo y posicionándonos en el mapa global de la producción audiovisual.

La movilidad sostenible es otro ámbito en el que Gran Canaria ha realizado importantes avances. La puesta en marcha de una red de transporte público eficiente y la promoción del uso de vehículos eléctricos son ejemplos de políticas que buscan reducir la huella de carbono en nuestra tierra. El desarrollo de programas que fomenten el uso del transporte público contribuyen a una movilidad más sostenible y mejoran la calidad de vida de los ciudadanos. Se ha conseguido pasar de 62 millones de viajeros a 92 millones.

La política de vivienda también ha sido un área central. La rehabilitación de barrios han mejorado significativamente las condiciones de vida de muchos residentes. Estos proyectos  proporcionan viviendas dignas y promueven la cohesión social y la revitalización urbana. La colaboración entre el Cabildo y los ayuntamientos ha sido crucial para identificar las necesidades y desarrollar soluciones efectivas en materia de vivienda.

La mejora de las infraestructuras viales es fundamental para el desarrollo económico y social de Gran Canaria. Proyectos de modernización y ampliación de carreteras han facilitado la movilidad dentro de la isla, reduciendo los tiempos de desplazamiento y mejorando la seguridad vial. Benefician a los residentes y  son cruciales para el turismo y el comercio, facilitando el acceso a diferentes áreas de la isla.

La soberanía alimentaria es otro aspecto esencial del desarrollo sostenible de Gran Canaria. La promoción de la agricultura local y el apoyo a los agricultores y agricultoras han fortalecido la producción de alimentos en la isla. Este enfoque no mejora la seguridad alimentaria, apoya a la economía local y promueve prácticas agrícolas sostenibles. Gran Canaria es la única isla que no ha perdido suelo agrícola sino que ha ganado 700 hectáreas, al igual que sucede con la vid que aumentó en 15 hectáreas en los últimos años y 10 en 2023.

El sector industrial y comercial de Gran Canaria ha sido impulsado a través de políticas de apoyo y la creación de infraestructuras adecuadas. Más de 50 millones de inversión en las dos áreas. La modernización de polígonos industriales y la promoción del comercio local han generado empleo y dinamizado la economía. La colaboración con asociaciones empresariales y la ejecución de programas de formación y apoyo a emprendedores y emprendedoras han sido clave para el crecimiento de estos sectores.

En definitiva, la estabilidad institucional de Gran Canaria ha sido fundamental para su desarrollo sostenible y su capacidad de enfrentar los desafíos contemporáneos. La continuidad en la gestión y la planificación a largo plazo han permitido avances significativos en la transición energética, la soberanía hídrica, la diversificación económica, la movilidad sostenible, la mejora de infraestructuras, y la promoción de la industria y el comercio. Gran Canaria se presenta como un modelo a seguir, demostrando que el respeto por la voluntad popular y un enfoque integral de gobierno pueden transformar una región y preparar a su sociedad para un futuro próspero y sostenible.