Portada Antonio Morales


Estabilidad y desarrollo sostenible

El pasado fin de semana compartí con ustedes una primera aproximación al debate sobre el Estado de la Isla que tuvo lugar  el el Cabildo el jueves 13  y viernes 14  de este mes. En el artículo Gran Canaria Avanza expuse los  indicadores socioeconómicos de ocupación, de empleo, de afiliación a la seguridad social y de confianza empresarial que nos muestran una Gran Canaria dinámica, activa y en condiciones de crecimiento equilibrado que está ayudando a generar economía productiva y mejores condiciones sociales y económicas para la ciudadanía. 

Como he señalado en otras ocasiones, la estabilidad institucional es esencial para el desarrollo sostenible y el progreso socioeconómico de una región. En Gran Canaria, el liderazgo del Cabildo de Gran Canaria ha demostrado cómo una gestión consistente y comprometida puede transformar una isla, implementando políticas a largo plazo que benefician a diversos sectores. Esta estabilidad ha facilitado la transición energética, la seguridad hídrica y el desarrollo de nuevos sectores económicos, haciendo de Gran Canaria un ejemplo a seguir en sostenibilidad y progreso.

Gran Canaria ha vivido una continuidad de gobierno sin precedentes desde el inicio del periodo democrático en 1979. Este respaldo popular hacia el modelo de isla promovido por Nueva Canarias y el Partido Socialista refleja una confianza en la gestión política que es rara en otros contextos. Mientras muchas regiones se enfrentan a cambios políticos y falta de continuidad, Gran Canaria ha mantenido un enfoque de gestión constante que ha permitido la implementación de políticas a largo plazo.

Esta estabilidad ha permitido una planificación efectiva y la ejecución de proyectos que requieren tiempo y persistencia. Por ejemplo, la transición hacia una economía más verde y sostenible no se puede lograr en un solo ciclo electoral. Requiere una visión a largo plazo y un compromiso constante, algo que la administración de Gran Canaria ha demostrado tener.

Uno de los logros más significativos de Gran Canaria es su avance en la transición energética. La isla ha invertido en infraestructuras y tecnologías que promueven el uso de energías renovables, reduciendo así su dependencia de los combustibles fósiles. Proyectos como los parques eólicos, las plantas solares y el autoconsumo han sido posibles gracias a una planificación estratégica y una ejecución consistente.

La transición energética no solo contribuye a la sostenibilidad ambiental, sino que también tiene beneficios económicos. La creación de empleos en el sector de energías renovables es un ejemplo claro de cómo una política verde puede impulsar la economía local. Además, la reducción de costos asociados a la importación de combustibles fósiles libera recursos que pueden ser reinvertidos en otras áreas críticas, como la educación y la salud. Hoy esta isla encabeza,, con diferencia, la penetración de energías limpias en Canarias. Es además el territorio con más posibilidades de avanzar hacia la descarbonización que demanda la UE gracias a Salto de Chira y la eólica marina.

La gestión del agua es otro ámbito en el que Gran Canaria ha mostrado un liderazgo destacado. La seguridad hídrica ha sido una prioridad y la isla ha puesto en marcha soluciones innovadoras para garantizar un suministro de agua sostenible. Esto incluye la construcción de plantas desalinizadoras y el uso de tecnologías avanzadas para el reciclaje y reutilización del agua y la producción con renovables. La capacidad de Gran Canaria para gestionar su recurso hídrico de manera eficiente es crucial en un contexto de cambio climático. Las sequías y la variabilidad climática hacen que la disponibilidad de agua sea un desafío constante. Al invertir en tecnologías y prácticas que aseguren un suministro estable y sostenible, la isla está mejor preparada para enfrentar estos desafíos.

El enfoque en la seguridad hídrica también tiene implicaciones económicas. Un suministro de agua confiable es esencial para sectores como la agricultura y el turismo, que son pilares de la economía local. Al asegurar el acceso al agua, Gran Canaria protege su economía y mejora la calidad de vida de sus habitantes. Gran canaria, frente a otros territorios, no ha tenido que recurrir a la emergencia hídrica. Salto de Chira y 107 medidas con 151 millones de euros de inversión garantizan la seguridad hídrica de la isla en  las próximas décadas.

La diversificación económica ha sido un enfoque clave para Gran Canaria. La promoción de nuevos sectores económicos, como el sector marino-marítimo y las tecnologías de la información  han  generado oportunidades de empleo y han impulsado la innovación. El Centro de Innovación Marino-marítimo y las tres incubadora de Alta Tecnología son ejemplos de proyectos que están dinamizando la economía local y atrayendo inversiones. 

Este sector tiene un enorme potencial en Gran Canaria debido a su ubicación geográfica y sus recursos naturales. Inversiones en infraestructuras portuarias, como las del Puerto de Taliarte, y en la investigación marina están posicionando a la isla como un centro de excelencia en este ámbito. Esto no solo diversifica la economía, sino que también crea empleos altamente cualificados y promueve el desarrollo tecnológico.

Las tecnologías de la información también ha sido una prioridad. La creación de parques tecnológicos y la atracción de empresas del sector TIC están fomentando un ecosistema de innovación. Este sector no solo ofrece empleos bien remunerados, sino que también tiene un efecto multiplicador en la economía, promoviendo el desarrollo de habilidades y la transferencia de conocimiento.

El turismo sigue siendo un pilar fundamental de la economía de Gran Canaria. Sin embargo, la isla ha adoptado un enfoque hacia un turismo más sostenible. Esto incluye la promoción de prácticas responsables que minimicen el impacto ambiental y beneficien a las comunidades locales. Iniciativas como la certificación de sostenibilidad para hoteles y la promoción de actividades turísticas que respeten el entorno natural son ejemplos de este enfoque. No es casualidad que hayamos aumentado en un 20% la facturación, un incremento del 8,29% por cliente y un mayor periodo medio de estancia, sin que hayamos incrementado el número de turistas. Y sostuvimos y seguimos sosteniendo que el éxito no se puede medir en la llegada sin límites de visitantes.

La economía circular es otro componente clave del modelo de desarrollo de Gran Canaria. Busca reducir el desperdicio y maximizar el uso de recursos a través del reciclaje, la reutilización y la recuperación de materiales. Gran Canaria ha implementado programas de reciclaje avanzados y ha promovido prácticas empresariales que minimicen el desperdicio. Este modelo es beneficioso para el medio ambiente, genera ahorros significativos y crea nuevas oportunidades de negocio. Gran Canaria es la isla que más recicla, sus ecoparques son punteros y producen la energía que necesitan.

El sector audiovisual  ha recibido un impulso significativo gracias a políticas de apoyo y a la creación de infraestructuras adecuadas como la de los platós. La isla se ha convertido en un destino atractivo para la producción cinematográfica y televisiva,  diversifica la economía insular y promueve la cultura y el talento local. La promoción de Gran Canaria como un hub para la industria audiovisual ha atraído producciones internacionales, generando empleo y posicionándonos en el mapa global de la producción audiovisual.

La movilidad sostenible es otro ámbito en el que Gran Canaria ha realizado importantes avances. La puesta en marcha de una red de transporte público eficiente y la promoción del uso de vehículos eléctricos son ejemplos de políticas que buscan reducir la huella de carbono en nuestra tierra. El desarrollo de programas que fomenten el uso del transporte público contribuyen a una movilidad más sostenible y mejoran la calidad de vida de los ciudadanos. Se ha conseguido pasar de 62 millones de viajeros a 92 millones.

La política de vivienda también ha sido un área central. La rehabilitación de barrios han mejorado significativamente las condiciones de vida de muchos residentes. Estos proyectos  proporcionan viviendas dignas y promueven la cohesión social y la revitalización urbana. La colaboración entre el Cabildo y los ayuntamientos ha sido crucial para identificar las necesidades y desarrollar soluciones efectivas en materia de vivienda.

La mejora de las infraestructuras viales es fundamental para el desarrollo económico y social de Gran Canaria. Proyectos de modernización y ampliación de carreteras han facilitado la movilidad dentro de la isla, reduciendo los tiempos de desplazamiento y mejorando la seguridad vial. Benefician a los residentes y  son cruciales para el turismo y el comercio, facilitando el acceso a diferentes áreas de la isla.

La soberanía alimentaria es otro aspecto esencial del desarrollo sostenible de Gran Canaria. La promoción de la agricultura local y el apoyo a los agricultores y agricultoras han fortalecido la producción de alimentos en la isla. Este enfoque no mejora la seguridad alimentaria, apoya a la economía local y promueve prácticas agrícolas sostenibles. Gran Canaria es la única isla que no ha perdido suelo agrícola sino que ha ganado 700 hectáreas, al igual que sucede con la vid que aumentó en 15 hectáreas en los últimos años y 10 en 2023.

El sector industrial y comercial de Gran Canaria ha sido impulsado a través de políticas de apoyo y la creación de infraestructuras adecuadas. Más de 50 millones de inversión en las dos áreas. La modernización de polígonos industriales y la promoción del comercio local han generado empleo y dinamizado la economía. La colaboración con asociaciones empresariales y la ejecución de programas de formación y apoyo a emprendedores y emprendedoras han sido clave para el crecimiento de estos sectores.

En definitiva, la estabilidad institucional de Gran Canaria ha sido fundamental para su desarrollo sostenible y su capacidad de enfrentar los desafíos contemporáneos. La continuidad en la gestión y la planificación a largo plazo han permitido avances significativos en la transición energética, la soberanía hídrica, la diversificación económica, la movilidad sostenible, la mejora de infraestructuras, y la promoción de la industria y el comercio. Gran Canaria se presenta como un modelo a seguir, demostrando que el respeto por la voluntad popular y un enfoque integral de gobierno pueden transformar una región y preparar a su sociedad para un futuro próspero y sostenible.

Gran Canaria avanza

El jueves y el viernes pasado tuvo lugar en el Cabildo de Gran Canaria  el Debate sobre el Estado de la Isla. En el  transcurso de este repaso a la realidad insular expuse mi visión sobre el momento político y social que vive Gran Canaria. En las próximas semanas voy a intentar hacerles llegar los datos que reflejan la acción del Gobierno de la isla en este último año, el primero de este nuevo mandato.  

Gran Canaria avanza y existe un amplio reconocimiento social acerca de que esta isla tiene un libro de ruta trazado y que está liderando la respuesta a los grandes objetivos de este tiempo: la transición energética, la seguridad hídrica, los derechos sociales y la igualdad de oportunidades, la dinamización de nuevos sectores económicos, la soberanía alimentaria, el empleo, el turismo sostenible, la movilidad, la cultura y el deporte, la economía circular, la solidaridad, el patrimonio y los valores que nos identifican como pueblo.

Nos ha tocado gobernar cuando los cambios económicos, climáticos, tecnológicos, políticos y sociales son de tal magnitud que no alcanzaremos la mitad del presente siglo en condiciones de subsistencia si no respondemos a las transformaciones profundas que se producen a nivel mundial. Las sociedades que no sean capaces de afrontar estos retos van a vivir unas realidades insoportables y ese horizonte no lo queremos para nuestra isla. No es tiempo de frivolidades porque nos jugamos el futuro.

He mencionado dos cuestiones que explican el tiempo de avance que venimos experimentando:  la estabilidad institucional y un proyecto integral de desarrollo social y económico. Pero otra novedad de estos años de gobierno insular es que estamos consiguiendo la complicidad de amplios sectores sociales que reconocen que el desarrollo de la ecoísla nos permite tener una orientación definida para el progreso de la isla y para afrontar las necesidades urgentes del presente y del futuro inmediato. 

No estamos ante un gobierno de ocurrencias o improvisaciones sino de una meditada planificación  de  las cuestiones decisivas. Y estas valoraciones políticas se sustentan en la relación permanente con los ayuntamientos, con la universidad, con los sindicatos y los empresarios, con asociaciones sociales representativas, con ONG, con organizaciones de la cultura, del deporte, del ecologismo, del feminismo o de la solidaridad.  

Estas valoraciones están, además, corroboradas por una serie de datos que nos permiten objetivar este debate y estas apreciaciones. Los números admiten interpretaciones pero son contundentes. Los indicadores socioeconómicos, de ocupación, de empleo, de afiliación a la seguridad social y de confianza empresarial nos muestran una Gran Canaria dinámica, activa y en condiciones de crecimiento equilibrado que está ayudando a nuestra gente y a nuestras empresas. 

Y al mismo tiempo, estos indicadores positivos ejercen de polo de atracción de inversiones y de generación de iniciativas que diversifican y  fortalecen nuestra actividad económica.

La ocupación de trabajadoras y trabajadores en Gran Canaria se consolida en 2023 en el entorno del máximo histórico registrado a final de 2022, alcanzando las 390.000 personas ocupadas, un 6.3% más que en 2019. Este dato no solo supera la situación anterior a la pandemia sino que recupera la enorme pérdida de empleo que el cero turístico nos generó durante los dos años de la crisis. La economía grancanaria ha sabido reponerse a aquel accidente y ha promovido iniciativas para abrir nuevas vías de empleo y de actividad laboral.

Quiero destacar especialmente el dato de ocupación femenina que es altamente positivo. Las mujeres lideran el crecimiento de la ocupación en Gran Canaria. A finales  de 2023 registramos un record histórico en ocupación femenina: 182.610 grancanarias están ocupadas, un 9% más que antes de la pandemia y un 1.2% más que en 2022. Trece mil mujeres que estaban paradas, han encontrado trabajo en estos cuatro años.

Estamos hablando de la principal política de redistribución de la riqueza y de reducción de la exclusión social. Estos datos deben ser un motivo de satisfacción para quienes nos empeñamos, desde esta institución, en priorizar la atención a las personas. 

Y en este avance, la iniciativa empresarial tiene un gran protagonismo, pero la apuesta claramente inversora de este Cabildo también. La diversidad de actuaciones propias o en colaboración con municipios favorece la creación de empleo diversificado y descentralizado. Y en estos momentos ejecutamos inversiones superiores a los 2.000 millones de euros.

La encuesta de población activa referida al primer trimestre de este año, la última disponible, nos indica que alcanzamos el tercer mejor cuatrimestre de toda la serie histórica desde que hay registros anuales. 

Nos confirma un comienzo de año muy sólido, y se logra en gran medida gracias a la activación de la ocupación masculina, 4.420 ocupados más que en el año anterior. Casi 210.000 hombres ocupados. 

La evolución no solo confirma la recuperación del empleo y por tanto de la actividad económica, en muy poco tiempo, sino la tendencia de un crecimiento sostenido. Gran Canaria cerró 2023 con una tasa de paro  de un 15’8%, inferior a la media regional. El final de 2023 supone el mejor registro anual de paro registrado de la última década. No se observan cifras iguales desde marzo de 2008. Y el mes de mayo de 2024 es el mes con menos paro registrado de la serie histórica.

En esta valoración de datos generales comprobamos la consolidación favorable del mercado laboral. Gran Canaria se estabiliza en un rango de desempleados muy inferior al año 2019, antes de producirse la pandemia. Tenemos un 21% menos de paradas y parados que hace cuatro años. Insisto, superando todos los condicionantes paralizadores del cierre socioeconómico que padecimos. La economía que se trasluce es de una enorme resistencia y capacidad de generar empleo. El paro se reduce en más de cuatro puntos respecto al que sufríamos en 2019 y se acerca a la cifra que se ha considerado paro estructural estable en nuestras islas, pero aun así no nos conformamos. De nuevo, comprobamos que el paro femenino es el que más se reduce, en torno a 5 puntos.

Mantenemos el gran reto de rebajar el paro juvenil que sigue siendo insoportable, con un 33%. Se produce una significativa disminución respecto al año pasado, tres puntos menos, pero las cifras siguen siendo negativas. El dato positivo es que en Gran Canaria es la isla donde más se reduce con respecto a 2021 y 2019 y que estamos dos puntos por debajo de la media regional. 

Gran Canaria cerró el año 2023 con 367.300 afiliadas y afiliados a la Seguridad Social lo que supone un incremento del 3’3% respecto al año anterior y un 9% respecto a la situación anterior a la pandemia. 

El Índice de Confianza Empresarial en abril de 2024 es de 127’8 y supera en diez puntos al valor contabilizado al cierre de 2022. El tejido empresarial de la isla se muestra positivo respecto al futuro económico, cerrando 2023 con niveles de confianza superiores a los registrados antes de la pandemia y creciendo significativamente sobre 2022.

Las Palmas se mantiene como el principal puerto de tránsito y servicios de escala global en Canarias. Concentra el 90% de los tránsitos y el 94% en tonelaje. En lo que va de 2024 crece un 13,7% en tráfico de contenedores.

Nos hemos detenido en los datos del último año porque se corresponden con el periodo que debatimos pero no debemos olvidar que en los últimos cuatro años la economía de Gran Canaria ha crecido en un 9% y que el producto interior de la isla ha crecido en más de 1.500 millones de euros, repercutiendo como es lógico en el crecimiento del producto interior per cápita. 

Y soy consciente de que estos resultados económicos no benefician de igual manera a toda la ciudadanía grancanaria. Que una parte significativa de nuestra gente tiene dificultades para llegar a fin de mes. Pero también tengo que reconocer que ni en las previsiones más optimistas podíamos anticipar estos datos en los meses de reinicio de la actividad, después de la parada general, a finales de 2020. Cualquiera de nosotros los hubiera firmado si nos hubieran anticipado este horizonte económico. 

Y lo que quiero hoy destacar es la resistencia, el  empuje, las potencialidades que tiene nuestra sociedad, los beneficios de la colaboración público-privada tal y como se está produciendo y la participación de los trabajadores y la iniciativa  empresarial. El Cabildo de Gran Canaria contribuye decisivamente para que estas cifras que acabo de compartir sean una realidad. En las próximas semanas entraré en los detalles que desmenuzan la gestión del modelo de desarrollo social y económico de la Ecoísla que guían la acción de gobierno del Cabildo de Cran Canaria.

Un premio al pastoreo

El Cabildo de Gran Canaria ha recibido el reconocimiento del programa Europarc-España al proyecto Gran Canaria Pastorea enmarcado en la estrategia de prevención de incendios forestales puesta en marcha por el gobierno de la isla. Este premio, en realidad, supone el reconocimiento al esfuerzo de muchísima gente que trabaja desde muy distintos ámbitos con la idea común de que una gestión eficiente del territorio, con una visión integral e integradora, nos permite hacer frente a las graves amenazas que se derivan del cambio climático. Amenazas como los incendios forestales, la erosión de nuestros suelos y la desertificación.

Durante décadas, las actuaciones destinadas a la lucha contra los incendios se han limitado a sofocar el fuego, con campañas que pretendían evitar la llama que da lugar a la devastación. El lema utilizado históricamente era  el de “Todos contra el fuego”, pero en realidad no existía una acción preventiva común. Más bien se fueron ampliando las consecuencias negativas del divorcio entre las administraciones públicas y las gentes del campo. 

Sin embargo, este premio nos muestra que nuestro programa es un ejemplo de la lucha de todos y todas contra el fuego desde la prevención, la concienciación y la acción. Es por eso que Gran Canaria cuenta desde hace 9 años con un modelo en el que nadie sobra y toda la ciudadanía es necesaria para lograr la transformación económica, social y ecológica que dé respuesta global a esta emergencia climática. A este modelo de adaptación, a esta visión, le hemos dado el nombre de Ecoísla.

Y esa estrategia comienza a dar sus frutos. Una muestra de ello es el reconocimiento de hace escasos días con el Premio Experiencias Inspiradoras en Áreas Protegidas de Europarc-España, concedido al proyecto Gran Canaria Pastorea del Cabildo de Gran Canaria. Europarc-España es el principal foro profesional de las áreas protegidas en España, donde se discuten y elaboran propuestas para la mejora de los espacios naturales. Participa activamente en la Federación Europarc, organización que reúne a instituciones de 39 países europeos dedicadas a la gestión de áreas protegidas y a la defensa de la naturaleza.

Este prestigioso galardón tiene como objetivo identificar, reconocer y difundir proyectos e iniciativas inspiradoras que hayan abordado en su desarrollo tanto los retos de la dinámica rural como la adaptación al cambio climático en las áreas protegidas. Y esto es lo que, de manera pionera en Canarias, hace Gran Canaria Pastorea con el pago por servicios ambientales a los pastores que, con sus ganados, aprovechan, de manera coordinada con los servicios de Medio Ambiente y los Bomberos Forestales, las áreas estratégicas que pueden servir de cortafuego a los grandes incendios forestales. 

Este es un aspecto que me parece de vital importancia, ya que estoy convencido de que el pago por servicios ambientales es una herramienta necesaria para la gestión del medio rural. Es también un reconocimiento a la tradición y al uso sostenible de la biomasa que producen nuestros montes. 

El pastoreo contribuye a eliminar biomasa y previene la destrucción de miles de hectáreas, protege la vida y la biodiversidad y ahorra una fortuna a la ciudadanía, tanto en la prevención como en la restitución de los daños provocados por los incendios.

Por una cuestión de justicia y de eficiencia hay que reconocer que muchas de las actividades que se realizan en el medio rural tienen enormes beneficios para el conjunto de la isla, aunque el mercado no les asigne un valor. Es una cuestión, efectivamente, de justicia reconocerlo y de eficiencia integrar esas actividades en la gestión del medio.

La disminución en los últimos cincuenta años de la agricultura y de la ganadería, la sequía y las cada vez más preocupantes condiciones climáticas extremas, hacen que nuestros montes estén más expuestos a incendios forestales que, tal y como señalan los expertos, serán cada vez más graves y devastadores. Ante esta situación, el pastoreo conforma una excelente herramienta para gestionar grandes extensiones de terreno, ya que las cabras y las ovejas eliminan gran parte del exceso de vegetación que, cuando se seca, arde con facilidad.

El Cabildo, a través de su Consejería de Medio Ambiente, Clima, Energía y Conocimiento, establece así las ‘directrices de gestión del ganado extensivo mediante el pastoreo prescrito en ecosistemas insulares y territorios de elevada protección medioambiental’, lo que permite compatibilizar la prevención de los grandes incendios forestales con la conservación de la biodiversidad. 

Son muchas las actuaciones que hemos de acometer para prepararnos ante los riesgos que se avecinan. Ya hemos creado el programa La Cumbre Vive, implantado el céntimo verde y estamos en el desarrollo de la primera experiencia en el mundo de llenar presas con agua desalada para producir energía y devolver a los montes – mediante redes, depósitos y embalses-  el agua que  ha ido perdiendo en las últimas décadas por la disminución del nivel freático, los trasvases a la costa sin control o la ausencia de lluvias.

Ya la isla dispone de la primera fábrica municipal de pellets en Artenara y hemos creado los programas formativos para contar con personal de prevención y extinción de incendios. El Instituto para la Gestión Integrada del Patrimonio Mundial y La Reserva de la Biosfera trabaja en la conservación y el desarrollo del mundo rural. 

Pero, una de las iniciativas de la que nos sentimos más orgullosos es la que estrecha la colaboración del Cabildo con nuestro pueblo. Porque ‘Gran Canaria Pastorea’ es un proyecto integrado en la estrategia ‘Gran Canaria Mosaico’ para fomentar la diversidad de paisajes, cuidarlos, ponerlos en producción y, sobre todo, para que sirvan como cortafuegos que frenen la propagación de los grandes incendios. Un paisaje múltiple que sirva de equilibrio entre la conservación de la biodiversidad y el sostenimiento de las actividades agrícolas, ganaderas y forestales.

Por eso, desde el Cabildo de Gran Canaria hacemos extensivo este reconocimiento a todas aquellas personas que han apoyado o participado en el proyecto, desde el comprometido equipo humano formado por los técnicos y técnicas del Cabildo, los hombres y mujeres del ámbito científico y la gestión,  y cuadrillas de Gesplan, hasta pastores y pastoras, asociaciones y profesionales que trabajan diariamente por la conservación de la naturaleza y que apoyan el medio rural grancanario.

Gracias a esta actuación del Cabildo, la ciencia, la técnica y el pastoreo tradicional conforman una extraordinaria herramienta para trabajar de manera conjunta por la conservación del patrimonio natural   y así lo ha reconocido el programa Europarc-España. Hemos de felicitarnos. Es un impulso para continuar en esta exitosa labor.

Canarias se la juega en Europa

Las elecciones europeas del 9 de junio representan un momento crucial para Canarias, un archipiélago atlántico que, debido a su ubicación geográfica y sus particularidades socioeconómicas, se enfrenta a desafíos únicos dentro del contexto de la Unión Europea (UE). En general son unas elecciones de una importancia histórica ya que los diversos partidos de extrema derecha amenazan con ser la 2ª fuerza del Parlamento para poner en cuestión bases del proyecto europeo, hacer una UE más excluyente, y xenófoba y frenar la transición ecológica, entre otras cosas.  Resulta muy preocupante que la derecha europea ya esté blanqueando a distintas opciones de ultraderecha para abrir las puertas a un gran pacto que excluya a las fuerzas progresistas del gobierno de Europa.

En esta ocasión, Nueva Canarias – Bloque Canarista acude a las elecciones en coalición electoral con Sumar, al igual que un gran número de fuerzas territoriales como Compromís, Catalunya En Comú  o la Xunta Aragonesista, por considerar que es la candidatura que mejor refleja la pluralidad territorial y que tiene una visión de la UE solidaria, verde y progresista que concuerda con la que siempre hemos defendido los nacionalistas de izquierda. 

Además, la cabeza de lista de Sumar-Nueva Canarias-BC, Estrella Galán es la exdirectora general de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) y, como tal, es una persona comprometida con los derechos humanos que conoce en profundidad los retos que afronta Canarias como espacio de tránsito y destino de rutas migratorias.

Nueva Canarias, representada por Lorena López, se presenta con un programa amplio y hecho en Canarias, incluyendo las singularidades de las ocho islas. Este documento forma parte del acuerdo entre Sumar y Nueva Canarias para dar voz a las reivindicaciones del archipiélago en la UE. Se enfatiza en él la necesidad de una Europa fuerte y cohesionada, comprometida con la igualdad, el bienestar de las personas, el respeto a las identidades culturales y el autogobierno.

Estas elecciones europeas son de vital importancia para Canarias por varias razones. En primer lugar, la integración de esta comunidad en la UE brinda al archipiélago acceso a fondos estructurales y de cohesión, esenciales para su desarrollo económico y social. La defensa de estos fondos es una prioridad, ya que estos permiten financiar proyectos de infraestructuras, de modernización del sector primario y de fomento de la sostenibilidad.

El programa se articula en cuatro ejes principales. Propone trasladar a Bruselas el sentimiento de rechazo de la ciudadanía a un desarrollismo sin límites, modificando el modelo económico y turístico del archipiélago y buscando mecanismos para limitar la adquisición especulativa de viviendas por parte de no residentes. Hay que abordar el turismo masivo y sus consecuencias. La propuesta de limitar la compra de viviendas para fines especulativos es una medida que busca proteger a la población local y preservar el medio ambiente. La sostenibilidad se convierte de esta manera en un eje central en las propuestas de Sumar-Nueva Canarias, alineándose con las políticas verdes de la UE.

En segundo lugar, apuesta claramente por la protección del sector primario. Queremos ampliar y actualizar las ayudas del Programa de Opciones Específicas por la Lejanía y la Insularidad (Posei) y del Plan Estratégico de la Política Agraria Común (PAC). Además, se defenderá la protección de los productos agrícolas canarios mediante la implementación de cláusulas espejo para terceros países. Estas políticas son fundamentales para enfrentar los desafíos derivados de su lejanía y fragmentación territorial así como garantizar que los agricultores canarios puedan competir en igualdad de condiciones. La flexibilidad y simplificación de estas políticas, junto con la protección de los productos locales, son vitales para el futuro del sector primario canario.

Se pretende, igualmente, un cambio profundo en las políticas migratorias y de asilo de la UE, la creación de una Agencia de la Unión Europea en Canarias para coordinar políticas de desarrollo con África Occidental y el apoyo a la autodeterminación del Sáhara Occidental y al reconocimiento del Estado Palestino. Esto daría respuesta a la posición geográfica de Canarias que debería ser un punto estratégico para promover una política más humanitaria y justa con África Occidental.

Por último, defiende la singularidad canaria en la UE. La coalición luchará por mantener los fondos europeos diferenciados para Canarias, el respeto a la fiscalidad propia y la inclusión de una circunscripción específica para Canarias en las elecciones al Parlamento Europeo. También se pretende excluir al archipiélago del comercio de emisiones, compensando las negativas consecuencias que esto implica.

Insisto en que el resultado de las elecciones europeas tendrá un impacto profundo en el futuro de Canarias. La coalición Sumar-Nueva Canarias-BC aboga por una Europa comprometida con la justicia social, la sostenibilidad y los derechos humanos, en contraste con las propuestas de la derecha y la ultraderecha, que, según  Lorena López, amenazan con retroceder en términos de democracia, igualdad y respeto a los derechos humanos.

Canarias se encuentra en una encrucijada. Las decisiones tomadas en Bruselas pueden influir directamente en su desarrollo y bienestar. Por ello, es fundamental que las votantes y los votantes canarios participemos activamente en estas elecciones, para asegurar que nuestros intereses y necesidades sean representados y defendidos en el Parlamento Europeo.

Las elecciones europeas del 9 de junio son una oportunidad única para Canarias. Le permitirán reafirmar su papel en la UE y garantizar que sus singularidades sean respetadas y protegidas. La participación activa y el apoyo a programas que promuevan el desarrollo sostenible, la justicia social y la igualdad serán cruciales para el futuro del archipiélago. Y estoy convencido de que la candidatura de Sumar-Nueva Canarias es la que mejor recoge y representa los intereses de Canarias en la Unión Europea.