Portada Antonio Morales


El turismo tiene que ser sostenible

El jueves 16 de noviembre tuvo lugar una nueva edición de Overbooking, el evento nacional más destacado de la comunicación y el marketing enfocado en el sector turístico. Para el Cabildo de Gran Canaria la promoción, la dinamización y la proyección de nuestro sector turístico es una prioridad estratégica de gobierno. Overbooking Gran Canaria es un proyecto consolidado, que aborda desde hace 11 años las necesidades y los retos que en materia de comunicación y marketing han impactado en el turismo, nuestro principal motor económico.

La temática que se abordó este año es la de la sostenibilidad en todas sus dimensiones. Es justo la orientación que consideramos decisiva y novedosa para singularizar y hacer viable la actividad turística en nuestra isla, frente a los desafíos inaplazables del cambio climático y una mayor sensibilidad con el calentamiento global de las personas que nos visitan.

Y esta prioridad se demuestra porque en la isla estamos comprometidos con un proyecto de soberanía energética, hídrica y alimentaria, de descarbonización, de adaptación y de mitigación de los efectos del cambio climático. También con la diversificación económica que con la marca de ecoísla agrupa una acción global y transversal del Gobierno del Cabildo.

No se trata de una estrategia improvisada. Todo lo contrario, la transformación turística forma parte de una transición en la que están implicadas todas las áreas de gobierno. Estamos trabajando en una propuesta de desarrollo ecosocial sustentada en el equilibrio entre la sociedad, la economía y el medio ambiente. Para nuestra isla ser un territorio sostenible es garantía de supervivencia en todas las dimensiones.

Esta edición de Overbooking estaba centrada en la triple C que hace referencia al Clima, la Cultura Corporativa  y la Comunidad. El marketing de estos tres objetivos pone el foco en ámbitos concretos donde nuestro destino Gran Canaria puede construir una oferta más sólida y más completa.

Desde la perspectiva del clima, hemos de promover iniciativas de cuidado del entorno, de adaptación y mitigación  del cambio climático, de autoconsumo, de reducción de la huella ecológica, de tratamiento de residuos, de movilidad sostenible, de economía azul, de innovación y conocimiento.

Si avanzamos en la misma dirección proyectaremos una imagen de Gran Canaria como destino comprometido con la sostenibilidad y las generaciones futuras. Queremos que sea la seña de identidad del turismo en Gran Canaria.

Desde la visión de la cultura corporativa, tenemos que profundizar  en la importancia de que las empresas del sector tengan una organización fuerte e integradora, que incida en el desarrollo del talento y en la formación, en un entorno socialmente justo para los trabajadores y trabajadoras,  en la atención excelente al cliente, en la digitalización y en la adaptación a los nuevos contextos internacionales.

Al hablar de la comunidad, me refiero al ámbito social. El destino lo conforma no solo el operador turístico o el hotelero, todos los vecinos y vecinas de Gran Canaria forman parte de la experiencia. Su manera de interactuar con el turista condiciona la manera en la que nos recomendarán.

Por eso es importante que el sector tenga en cuenta a la sociedad canaria como un agente más para evitar situaciones de enfrentamiento o de malestar. La sostenibilidad debe ser presente y futuro de Gran Canaria. Nos merecemos vivir en el mejor lugar posible y este es un factor clave para seguir posicionados como uno de los mejores destinos turísticos del mundo.

Debemos construir una identidad turística integral. La atención al clima implica la adopción de prácticas sostenibles que preserven el entorno natural de nuestra isla. Esto no solo es esencial para seguir proyectando una imagen consolidada del destino a largo plazo, sino que también atrae a turistas que buscan experiencias en las que se respete el medio ambiente.

Las empresas turísticas que adoptan prácticas responsables y sostenibles, creando así una cultura corporativa desde dentro hacia afuera, no solo contribuyen al bienestar del destino, sino que también atraen a turistas que buscan apoyar negocios socialmente responsables.

Tenemos que impulsar una actividad turística más equitativa para seguir atrayendo a profesionales y trabajadoras y trabajadores que encuentren motivación y expectativas de crecimiento personal y profesional en el sector.

Me preocupa el alejamiento que estamos percibiendo en sectores jóvenes de los empleos turísticos. Es un fenómeno que no debemos descuidar porque, además, está relacionado con el crecimiento poblacional debido a la llegada de personas de otros lugares de Europa para ocupar los nuevos empleos que se generan. Esta reflexión general se concreta en multitud de medidas que implementan las administraciones públicas y la iniciativa privada.

Quiero destacar una reciente y que es coherente con los objetivos que he comentado. Me refiero a la Comunidad de Destinos Biosphere que es un sello de calidad medioambiental turística a nivel mundial y que Turismo de Gran Canaria promueve e impulsa. Desde 2021, Gran Canaria forma parte de la Comunidad de Destinos Biosphere impulsada por el Instituto de Turismo Responsable (RTI), entidad que certifica los esfuerzos que se realizan en la alineación del modelo turístico con la Agenda 2030 y los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

El compromiso de los principales destinos por la sostenibilidad, el medio ambiente y la calidad de su oferta alojativa se ha convertido en un elemento decisivo en la reactivación de la industria turística tras la pandemia, porque es el cliente el que actualmente prioriza a la hora de buscar establecimientos sostenibles y busca una experiencia vacacional con una baja huella de carbono.

Hasta la fecha son 53 las empresas de Gran Canaria las que se han sumado a la iniciativa de Biosphere y se encuentran en el proceso de tramitar sus planes personalizados de sostenibilidad empresarial. Confío que aumentemos pronto estas cifras.

Tenemos la suerte, además de ser Destino Starlight, Reserva de la Biosfera, Patrimonio Mundial… de estar tramitando la declaración de Parque Nacional para Guguy, de ser la isla con mayor penetración de renovables o la que  más consume y produce  alimentos Km0…

En los estudios recientes promovidos por Turismo de  Gran Canaria, a través de encuestas de gasto, comprobamos que la sostenibilidad aún no es una cuestión determinante, pero sí un factor en crecimiento a la hora de la toma de decisiones de nuestros visitantes. Los turistas que visitan Gran Canaria ya incluyen el compromiso del destino con la sostenibilidad como criterio a la hora de elegir la isla para pasar sus vacaciones.

Según el Observatorio Turístico de Canarias, en su informe del último año 2022 sobre “Sostenibilidad del Turismo en Canarias”, el 68% de los turistas estaría dispuesto a gastar más en el viaje a cambio de reducir su huella de carbono. El 23% de ellos afirma elegir las opciones más sostenibles cuando reservan un viaje incluso si esto implica algún inconveniente.

La cuestión referida a sostenibilidad mejor valorada por los turistas es la tolerancia de la población local hacia el turismo (8,56). Le sigue la calidad del aire (8,39) y la calidad de vida que percibe en la isla (8,09), así como su limpieza (8,08). Otras valoraciones destacadas por parte del turista residen en la facilidad de movilidad en el transporte público (7,57), el consumo racional de agua (7,29) y el uso de energías renovables (7,10).

El horizonte de futuro nos obliga a incluir la sostenibilidad como elemento indispensable de supervivencia de quienes habitamos en Canarias, pero también de las empresas y actividades turísticas que son el motor de gran parte de nuestro desarrollo. Un objetivo estratégico de la ecoísla que defendemos.

Cada vez más lejos

Después de varios meses y mucha tensión, finalmente se cerraron los acuerdos que han hecho posible que Pedro Sánchez vuelva a ser investido presidente y que se le dé continuidad al gobierno progresista conformado por PSOE y Sumar. Creo que es una buena noticia que se haya conformado una mayoría suficiente y amplia para afrontar los grandes retos que tenemos por delante. Habría sido muy negativo embarcarnos en una nueva repetición electoral que nos hubiese llevado a tener prácticamente un gobierno en funciones durante un año.

Soy consciente de la tensión social que está generando la amnistía prevista para las personas que tienen causas pendientes con la justicia como consecuencia del conflicto catalán. Creo que hay importantes argumentos para oponerse y debemos respetar a las personas que no comparten esta iniciativa – aunque las algaradas fascistas violentas  que llevamos viendo esta semana no pueden tener cabida en un Estado democrático-. También entiendo que las personas que no comparten la amnistía tienen que reconocer que es una medida legítima, apoyada por una mayoría parlamentaria y cuyo objetivo es el de seguir dando pasos para normalizar y desjudicializar el desencuentro político que existe en Cataluña.

La mayoría  de investidura progresista y nacionalista que se ha conformado hace unos días – y que yo entiendo absolutamente necesaria, frente a la regresión que supone un gobierno del PP y Vox- introduce importantes cambios respecto al programa de gobierno anterior, sobre todo en la organización territorial del Estado. Y en este debate Canarias no ha participado ni se han tenido en cuenta los graves problemas de nuestra sociedad que en muchos aspectos son más graves que los que viven las comunidades protagonistas en este nuevo pacto firmado. La Comunidad que mayores problemas territoriales tiene en el Estado es Canarias y no tiene la fuerza necesaria para condicionar las soluciones y el modelo que se va a adoptar. Se imponen las periferias del norte frente a Canarias -la ultraperiferia del sur- fundamentalmente por la incapacidad de CC para defender una propuesta rigurosa y diferenciadora. Por su actitud mendicante, oportunista y sin un proyecto nacional canario.

El Estado mira hacia las comunidades del norte que tienen una representación directa y una capacidad de influencia mucho mayor porque aportan votos nacionalistas distintos a los de las fuerzas estatales y por tanto con capacidad para determinar inversiones, modificaciones legales y competencias que aumentan el autogobierno y la atención a la ciudadanía de sus territorios. Ya conoceremos con detalle los logros alcanzados por los nacionalistas vascos, gallegos y catalanes. Se parecerá a los conseguidos por CC como un huevo a una castaña.

En Canarias tenemos un problema serio de pobreza y exclusión social, de gestión de la inmigración, de diversificación económica, de lejanía, de transición energética y de apetencias territoriales vecinas. Y en el debate estatal no aparecemos por ningún lado. Los indicadores económicos y sociales preocupan y no bastan para que Canarias se considere una prioridad. No soy tan ingenuo como para esperar que en la polarización y radicalización que está viviendo la política española los dos grandes partidos estatales destacaran la urgencia canaria. No lo hizo hace un mes el Partido Popular y no lo han hecho ahora ni el Partido Socialista ni Sumar. Canarias no está en las prioridades del debate ni participa en condiciones de igualdad con otros territorios que monopolizan las decisiones y la atención.

En este contexto ha faltado la presencia de voces nacionalistas canarias de progreso, serias y rigurosas,  que prioricen nuestra realidad y no se subordinen a presiones de los partidos estatales o a mercadeos tácticos inconcretos y absurdos de corto recorrido. En las pasadas elecciones se perdió la posibilidad histórica de que obtuviéramos una voz nacionalista y progresista que defendiera nuestros intereses ante un panorama que nos relega a posiciones subordinadas o secundarias como era de prever.

Como nos temíamos, ante esta realidad nueva que exigía rigor y determinación, la actuación de Coalición Canaria ha sido lamentable. En primer lugar siendo el único partido autodenominado nacionalista que apoyó la investidura de Feijóo, lo que hubiese supuesto la conformación de un gobierno con los ultras de VOX, que no respetan ni nuestro autogobierno, ni nuestra cultura y que de hecho quieren acabar con las autonomías. Cabe preguntarse qué tipo de nacionalismo canario es ese capaz de apoyar un gobierno compuesto por lo más cerril del nacionalismo españolista.

Después de esta investidura fallida comenzó un baile de la yenka en el que en días sucesivos Coalición Canaria dijo que estaba dispuesta a apoyar a Sánchez, que se abstendría y que votaría en contra. Finalmente, en el tiempo de descuento, de manera apresurada y casi sin negociación se llegó a un acuerdo por el cual apoyaría la investidura de Pedro Sánchez, a cambio de un documento de compromisos, que si bien es cierto que es amplio, es bastante inconcreto y que apenas aporta nada nuevo, en especial en lo económico y que contrasta con lo que hasta ahora sabemos que han conseguido  otras fuerzas nacionalistas para otros territorios.

Y esto es así en una legislatura que va a ser la de la aprobación de un nuevo sistema de financiación autonómico, algo que puede parecer técnico o farragoso pero que está en el mismo origen de las desigualdades entre los distintos territorios de España. Un pacto que volviera a perjudicar a las islas podría comprometer nuestro futuro como comunidad política y restarnos la capacidad para acometer las urgentes reformas que necesita nuestro modelo. Se debate el nuevo modelo territorial y Canarias está ausente. La referencia a la Agenda Canaria es claramente insuficiente y la capacidad de influencia desde Canarias es realmente mínima.

Y además creo que, desgraciadamente, la actuación de Coalición Canaria desacredita al nacionalismo canario en su conjunto. Quedamos como unos pedigüeños sin principios ni ideología política capaces de pactar con cualquiera, incluido VOX, a cambio de algunas concesiones económicas. Eso está muy lejos de las ideas que históricamente han inspirado este movimiento. No se trata solo de “conseguir” recursos económicos. No hay nacionalismo canario sin un modelo de sociedad, sin una idea y un compromiso con la reforma territorial del conjunto del Estado y sin duda sin un compromiso firme con la mejora de la democracia y los derechos políticos y sociales. Sin eso no se puede entender ni construir Canarias.

En campaña dijimos claramente que si Nueva Canarias no estaba en el Congreso, los intereses de Canarias no iban a estar bien defendidos. Y desgraciadamente no nos equivocamos. Nos quedamos muy cerca, apenas a 3.000 votos, pero el valor de ese diputado (que se lo hubiésemos restado al Partido Popular) hubiese sido altísimo y el escenario sería bien diferente.

Lo cierto es que, desdichadamente, hoy por hoy, el debate político y la capacidad de influir están lejos de Canarias. Y eso en una legislatura que puede ser absolutamente clave en muchos sentidos. Creo que las personas que defendemos una idea progresista de Canarias como nación y de su encaje en el conjunto del Estado español tenemos que ser autocríticas y acertar con las propuestas que hacemos a las canarias y canarios, para que no nos volvamos a ver ahogados por los debates estatales y que, por el contrario, Canarias esté siempre presente.

El turismo, en la buena dirección

El pasado lunes se inauguró la edición de este año de la World Travel Market de Londres, la feria más importante del sector turístico. Como es habitual, para el evento se desplazó una delegación del Cabildo de Gran Canaria, centrada fundamentalmente en la captación de clientes británicos, un segmento de visitantes de gran importancia para las Canarias en general y para Gran Canaria en particular, ya que uno de cada cuatro turistas que han visitado la isla es británico. 

Además el mercado británico lleva años sumido en una fuerte incertidumbre, primero por la quiebra del principal operador turístico, la empresa Thomas Cook, y luego por las imprevisibles consecuencias del Brexit, las vinculadas a su cambio de relación con los países del mercado común europeo y las derivadas de su economía doméstica.

Pero pese a estas circunstancias, nos encontramos ante el mejor año de la historia en lo que a turismo procedente de Gran Bretaña se refiere, tanto por volumen de llegadas como por facturación:  692.871 pasajeros británicos aterrizaron en el aeropuerto de Gran Canaria entre enero y septiembre de 2023, lo que supone un aumento de casi el 17% con respecto al año pasado, que a su vez ya supuso un aumento respecto de 2019, el último año de movilidad normalizada antes de la COVID19.

Pero lo más importante es que el gasto por visitante también está aumentando y, por tanto, se produce una mayor recaudación. El gasto medio del cliente británico en Gran Canaria ha ascendido hasta situarse en una media de 1.348,9 euros, con aumento del gasto en la estancia de un 14%, y por día, de un 11%. Esto es especialmente relevante, ya que, como he escrito en otras ocasiones, si queremos reducir el impacto ambiental de nuestra principal actividad económica, nuestra estrategia tiene que centrarse en aumentar la calidad y el gasto por visitante y no tanto su número.

La importancia de este mercado también se pone de relieve porque, tal y como se ha demostrado, a pesar de la delicada situación financiera y la inestabilidad internacional, la ciudadanía británica no renuncia a unos días de descanso de sol y playa, e incluso prefieren recortar en otros gastos o reducir su estancia en uno o dos días antes que dejar de  disfrutar de sus vacaciones.

Soy perfectamente consciente de que cada vez son más las voces críticas con los efectos sociales, económicos y medioambientales de la masificación turística. Pero, del mismo modo, creo que no podemos demonizar a nuestro principal sector económico, sin el que no se entendería el desarrollo de Canarias en la segunda mitad del s.XX, y al mismo tiempo, debemos ser sensibles al impacto que supone en nuestra tierra y al malestar que genera en una parte de la ciudadanía que ve como esta actividad tiene efectos negativos para su vida cotidiana (encarecimiento de la vivienda, masificación, gentrificación de barrios etc.) así como a sus demandas.

Pero el cambio que se precisa es complejo, necesita tiempo para acometerlo e implica a múltiples actores. La estrategia del Cabildo de Gran Canaria está clara. Nuestra prioridad pasa por rentabilizar al máximo la presencia de nuestros clientes turísticos, de tal manera que con menos turistas logremos una mayor facturación, a través de un producto de mayor calidad para que el visitante esté dispuesto a gastar más y no tener que recurrir a una masificación turística excesiva, de mayor consumo del territorio y también de mayor tensión social.

Este aumento de los ingresos turísticos hace que con un acumulado de 2,4 millones de clientes entre enero y julio, hayamos presentado ya una facturación récord cercana a los dos mil millones, un aumento que ronda el 30%, superior al índice de inflación. El gasto por cliente de cualquier origen y viaje ha alcanzado los 1.409 euros. Esto nos hace ser un destino más fuerte y menos dependiente de factores externos. El éxito de la gastronomía es un punto relevante en este tema. Nosotros estamos convencidos de que este es el camino de la excelencia y, como prueba, debo señalar que hemos tenido meses en los que con menos presencia de turistas que otros destinos insulares nuestra recaudación ha sido superior al resto.

En eso consiste fundamentalmente el trabajo de la delegación de Turismo de Gran Canaria que se desplaza a estas ferias y el trabajo que hace durante todo el año. Además de captar nuevos segmentos y garantizar la conectividad de las islas, su objetivo es promocionar aquellas características del destino que nos interesa reforzar para complementar la oferta de sol y playa, como la gastronomía, la modernización de los espacios comerciales o los valores naturales, culturales e históricos.

Además, tenemos en marcha decenas de iniciativas que vinculan sostenibilidad y turismo, como Destino Biosphere (una certificación de sostenibilidad para las empresas) planes de sostenibilidad turística como el que se está desarrollando en Risco Caído y los Espacios Sagrados de Montaña y la Reserva de la Biosfera o el proyecto Life Coast-Adapt para la mitigación y adaptación de la costa y las infraestructuras costeras a los efectos del cambio climático.

Nuestro proyecto de ecoísla (que ha recibido el respaldo mayoritario de la población de Gran Canaria en tres elecciones consecutivas) pasa por convertirnos en un referente de sostenibilidad, descarbonización y adaptación al cambio climático. Y sin la reconversión sostenible de nuestra principal actividad económica estaría incompleto. Los datos certificados en Londres avalan que estamos avanzando en la dirección correcta. Refrendan además otros hitos como la creación de nuevas rutas aéreas.

Es importante destacar igualmente, que según datos del ISTAC de llegada de turistas a Gran Canaria, el proceso de diversificación de mercados ha supuesto un incremento del 17,8% de clientes con el Reino Unido con relación a los mismos meses, de enero a septiembre de 2022. El incremento de alemanes, un mercado que recobra salud después de las dificultades del año anterior, es del 16,2%; el mercado francés crece un 21,9%; el irlandés un 42,7%; el italiano ha crecido un 10% y los nórdicos, otro mercado estratégico remonta con un aumento del 22% respecto al 2022. Además Air Baltic abre una base en Gran Canaria, la primera que inauguran fuera de su territorio.  El mercado internacional crece un 17,3 en su conjunto, mientras que el peninsular está un 1,6% por debajo, aquejado principalmente por el aumento de precios y la gran demanda en el periodo que siguió a la reapertura tras la pandemia. Sin duda, son buenos tiempos para el sector.

60 años del Granca

No es habitual celebrar un 60 cumpleaños en tan buena forma como la que tiene actualmente el Club Baloncesto Gran Canaria. Creo que aún tenemos nítidas las imágenes del club celebrando la consecución de la Eurocup en su casa con toda su afición. Son muy poquitos los equipos de élite que cuentan con un logro semejante a lo largo de su historia. Detrás una comunión con la afición, un club luchador y aguerrido que ha ido creciendo a base de esfuerzos, superándose a sí mismo y alcanzando metas que hasta hace poco tiempo eran inimaginables.  

El cántico de “somos un equipo de patio de colegio” es literal en este caso. Un equipo fundado en el colegio Claret que, sin embargo, ha jugado más de la mitad de su trayectoria en la élite del baloncesto español. Es casi una epopeya deportiva. Y es un buen momento para hacer un repaso a sus hitos.

Es imposible hacer mención a todos los grandes jugadores que canasta a canasta han ido forjando esta historia. Pero sin duda hay tres que destacan por encima del resto y cuyas camisetas presiden el Gran Canaria Arena. En primer lugar el querido Greg Stewart, uno de los primeros jugadores extranjeros en dejar huella en la isla. Hace ya 5 años que Gregorio, como le llamamaba familiarmente aquí, falleció, pero su recuerdo y su icónica figura siguen vivos para siempre en la afición. 

En segundo lugar nos tenemos que acordar de Jim Moran, llegado desde Nueva York, pero que bien podría haber nacido al lado del Pabellón de la Vega de San José. Un jugador cuyos valores y juego encajaron a la perfección en un equipo que se encontraba en una etapa de crecimiento. Sin duda tuvo una contribución decisiva en esos años. 

Y por último, cómo no, el capitán, Sitapha Savané. Creo que no hay nadie mejor que él para presidir este club en su 60 aniversario. No voy a resumir sus más que conocidos y espectaculares logros deportivos porque además el valor de Taph, como le llaman sus amigos, que son muchísimos y cada día más, reside en su capacidad de ser un ejemplo dentro y fuera de la cancha. Su ética de trabajo, su compromiso social, su amor por el club y por la isla, su excelente preparación… creo que hablo en nombre de toda la familia baloncestista cuando digo que Savané es sin ningún lugar a dudas el mejor presidente que podemos tener. Estoy seguro de que con él el club está experimentando una nueva etapa de crecimiento y de consolidación en la élite del baloncesto europeo. 

Pero un club de patio de colegio, si por algo se caracteriza es por su cantera. Nuestro mayor orgullo son los 13 equipos, masculinos y femeninos que juegan en categorías de formación. Soy consciente de que son muy pocos los que llegan al baloncesto profesional, un deporte en el que es extraordinariamente complicado llegar a la élite. No obstante, el objetivo de esta cantera no es solo formar jugadores y jugadoras de baloncesto, que también, sino formar personas a través de este bonito deporte. Inculcar los valores del esfuerzo, la superación, el compañerismo, la diversidad, la igualdad… Si nos alegramos tanto por los éxitos deportivos es en gran parte porque suponen una referencia y una motivación para estos cientos de niños y de niñas. 

Es evidente la estrechísima relación que existe entre el Cabildo de Gran Canaria y este club. Aunque es una relación que tiene que evolucionar, ha sido positiva para ambas partes. El crecimiento deportivo e institucional de la entidad no hubiese sido posible sin el apoyo público, pero sin duda el club también contribuye de manera decisiva a mejorar y ampliar la imagen y la consideración del Cabildo entre la población de la isla y a proyectar los valores de Gran Canaria

Y no podemos olvidar la importante labor social del club, que está en el núcleo de la colaboración entre ambas instituciones. Hay que hacer especial hincapié en el proyecto SUMA, un ejemplo de inclusión a través del deporte que cumple cinco años con la implicación de 20 colegios de educación infantil y primaria con aulas enclave, 8 institutos de educación secundaría, 4 centros de educación especial y más de 10 asociaciones.

Este no es el cumpleaños de un club o de una institución. Es el cumpleaños de una gran familia. Porque el Club Baloncesto Gran Canaria solo tiene sentido si es una gran familia. No niego las potencialidades ni la capacidad de crecimiento, pero por sus orígenes, por su historia, por el perfil de los jugadores que han triunfado aquí, por los presidentes que hemos tenido, todos personas íntimamente ligadas al club desde hace muchos años, es esta cercanía la que nos aporta un valor diferencial. 

Es el mejor momento también para darle las gracias a todos los presidentes que han llevado las riendas, que han trabajado lo indecible para que hoy estemos aquí. A sus equipos, a los trabajadores y trabajadoras de esta casa, a toda la famila del Granca conformada por personas que llevan muy dentro a este equipo y  lo que representa y que encarna valores como lo que representó siempre Pedro Montesdeoca, el “doc” una figura eterna para esta entidad.

Estamos en un tiempo importante de la historia de esta institución. Hemos alcanzado el mayor éxito de nuestra trayectoria con la consecución de la Eurocup y la clasificación para la Euroliga. Pero ese éxito también nos ha situado ante la realidad de que somos un club pequeño, dependiente de recursos públicos, con dificultades añadidas por nuestra situación geográfica, que tiene que seguir profesionalizándose y diversificando sus fuentes de ingresos para poder asentarse en el lugar que deportivamente se ha ganado. 

Debo agradecer a Dreamland Studios su apuesta a largo plazo por el club como vía para dar a conocer su empresa en nuestra isla. Sin duda la cultura y el deporte constituyen una alianza perfecta. Dreamland se une a otros socios patrocinadoras como el propio Cabildo, a través de Turismo y Deporte, Aguas de Teror, Toyota, Turismo de Canarias, Caixabank, el Grupo Disa y HPS Hospitales. Tampoco nos podemos olvidar de las más de 60 empresas locales que son patrocinadoras, copatrocinadoras o colaboradoras. A todos ellas, de verdad muchas gracias. Y me gustaría animar a que muchas más empresas locales se animaran a formar parte de esta gran familia y a garantizar la pervivencia de este gran proyecto. 

Estoy seguro de que juntos lograremos seguir creciendo si no olvidamos que somos una familia. Los jugadores que se quedan jugando aquí lo hacen porque en Gran Canaria, en el club y en la afición encuentran un hogar y una familia. Porque los valores de humildad, esfuerzo y lucha que inspiran a este equipo son consustanciales a los hombres y mujeres de esta isla y una inspiración para quiénes nos conocen. 

Para mí ha sido un gran honor y un privilegio aún más grande haber podido compartir y vivir momentos históricos para este club. 

El CB Gran Canaria siempre va a poder contar con el apoyo y respaldo del Cabildo, porque nos une una historia y un fin común: hacer más grande Gran Canaria, hacer que sus hombres y mujeres, nacidos aquí y venidos de fuera, se sientan aún más orgullosos de vivir en este lugar privilegiado.