Casa de Colón: raíces y proyección de futuro

La Casa de Colón es uno de los espacios culturales más significativo y apreciado por los hombres y mujeres de Gran Canaria y por quienes nos visitan. Identifica y realza a Vegueta, un enclave histórico y arquitectónico único en el mundo y  en su interior da cobijo a fondos bibliográficos, archivos de nuestra historia, pinturas… un legado que documenta la evolución de Canarias, su relación con Latinoamérica y con el Atlántico que nos determina como isleños.

Celebramos en estos días el 70 aniversario de su creación y valoramos la aportación que esta querida institución ha realizado para destacar el papel que Gran Canaria ha tenido en la relación y la comprensión de los países hermanos de Latinoamérica, que fueron territorios colonizados primero y luego tierras de emigración. Allí nos permitieron sobrevivir en tiempos insoportables de crisis y hambrunas. Ese intercambio conformó lazos estables que nos han convertido en un pueblo con raíces tricontinentales.

A partir de las elecciones democráticas de 1978, la Casa de Colón abrió sus puertas a una relectura de la relación canaria y española con América y superó, en múltiples e intensos debates, la visión legitimadora de una conquista que tuvo claros y oscuros, como todas las conquistas. Hoy debemos celebrar el papel democrático y crítico que la Casa de Colón ha jugado  enriqueciendo la tradición liberal y progresista de Gran Canaria.

Al visitar la Casa de Colón, al recorrer sus salas, disfrutar de su contenido, comprobamos que Canarias es singular, que tiene señas históricas, culturales, económicas o políticas que la caracterizan, que la hacen un pueblo diferente. Esta Casa Museo custodia, con todo el rigor de la ciencia histórica, las evidencias, los textos, las actas de las acciones que los canarios hemos protagonizado a lo largo de los siglos y que se condensan en estos bellísimos patios y en esta riqueza conservada durante siglos.

Es muy importante para nuestra memoria reconocer que este tesoro que nos enorgullece ha sabido liberarse de todas las connotaciones que la dictadura quiso adosar a esta iniciativa y que en este tiempo democrático se ha convertido en un espacio de reflexión, de creación, de investigación y de afirmación de los rasgos que definen la canariedad contemporánea y la atlanticidad. La Casa de Colón constituye un espacio para la memoria, pero también para el futuro. Es la apuesta cultural que necesitamos liderar para encontrar el horizonte de confianza que requerimos para salir del momento duro que padecemos.

La celebración del 70 aniversario de la creación de la Casa de Colón nos brinda la ocasión de analizar, con perspectiva histórica, uno de los proyectos culturales y educativos más importantes desarrollados en las islas en el último siglo. Pretendió suplir la carencia de un espacio universitario para una población que lo demandaba y que tenía la necesidad apremiante de poner fin a la marginación educativa que durante siglos caracterizó la realidad insular. Un espacio que, en ese momento, consolidaba privilegios para determinados territorios y clases sociales, así como un modelo de formación y de divulgación del conocimiento arcaico, clasista e insolidario.

La Casa de Colón, por el contrario, surge como una respuesta innovadora y de gran rigor científico y académico.   Combina en un mismo lugar el núcleo fundacional de Las Palmas de Gran Canaria, un espacio museístico de atracción mundial e importantes recursos para la gestión cultural pública bajo el liderazgo del Cabildo de Gran Canaria en uno de sus periodos de expansión más destacados.

Hace 70 años, la isla de Gran Canaria presentó en sociedad un proyecto cultural, científico, histórico, turístico y un nuevo complejo arquitectónico que dinamizó la sociedad y el centro histórico de la capital. Al igual que en los años 30 Néstor Martín-Fernández de la Torre sentó las bases de lo que podría ser un modelo de atracción turística basado en el tipismo y que tuvo como máximo exponente el Pueblo Canario y el Parador de Tejeda, sus discípulos pondrían en marcha otros proyectos que enriquecerían aquella nueva fórmula para complementar la oferta cultural de esta isla. La recreación de lo canario iniciada por el gran artista, se extendió al casco histórico de Vegueta y a lo que entonces eran unos edificios poco llamativos, construidos en diferentes siglos, para levantar una singular construcción que hoy es uno de los mayores reclamos de la isla.

La aportación de un arquitecto enamorado de los elementos clásicos de la arquitectura, Secundino Suazo Ugalde, sienta las bases de una reforma que une varias edificaciones de distintas épocas, para convertir todo en un conjunto que intenta dar cabida a las necesidades que se le plantean por los promotores. El resultado es el que hoy toda la sociedad aplaude y utiliza como referencia para las visitas de amistades o familiares y para encontrar ese oasis de paz y del murmullo de agua del Pilar Nuevo. Re-crear el casco histórico fue una gran oportunidad para que la imaginación de Néstor Álamo pudiera crear la leyenda en torno a Colón y a la ciudad de las anécdotas con aires de misterio.

En aquellos momentos, la necesidad de espacios para la cultura eran extraordinarias por la manifiesta insuficiencia de recursos. De ahí que las aportaciones de Antonio Rumeu de Armas al proyecto fueran determinantes para crear un nuevo modelo que intentaría suplir estas carencias, aunque su formación y su vocación permitieron un proyecto cultural y académico de gran nivel, capaz de suplir en parte las necesidades de la población isleña y dotar a la isla de una oferta cultural que podía competir con la programación que ofrecían las ciudades que en aquellos años contaban con una Universidad.

Desde sus orígenes, gracias a esa visión de las necesidades del presente y su proyección futura, la Casa de Colón incluye en sus objetivos el desarrollo de estudios científicos y actividades culturales, con vistas a la consecución de la Universidad Internacional Pérez Galdós como alternativa académica para una isla carente de estudios superiores, salvo los de magisterio o comercio. Por ello se elabora un minucioso documento para el nuevo Patronato de la Casa de Colón en el que se detallan sus actividades, además de la gestión del Museo Colombino, con el objetivo de crear un Instituto Colombino de Cultura Hispánica, una línea editorial a través de la Biblioteca Atlántica, así como la puesta en marcha de un Anuario de Estudios Atlánticos. Este Patronato, además, acogería temporalmente varios organismos autónomos: el Archivo Histórico Provincial, el Museo de Bellas Artes y la Biblioteca Provincial, dotado además de sala de exposiciones y conferencias. Con este proyecto se puso en marcha la primera etapa de la Casa de Colón bajo la dirección de Néstor Álamo, entre 1955 que fue la fecha real de apertura al público y 1964, cuando finaliza la etapa de Néstor Álamo. Esta etapa también se centra en la celebración de los Premios Viera y Clavijo, Tomás Morales y Pérez Galdós.

A partir de 1966 Alfonso de Armas Ayala, da un nuevo impulso a la política de investigación y difusión cultural, planteando la creación de la Universidad Internacional de Canarias Pérez Galdós y los Coloquios de Historia Canario Americana. Afianza los avances alcanzados durante la dirección de Ventura Doreste con la apertura del Museo de Bellas Artes al que incorpora los fondos del Museo del Prado de los que disponía la Casa de Colón como centro colaborador.

En 1991 pasa a ser directora Elena Acosta, por primera vez en la historia de la institución una mujer asume esta competencia con el encargo de dinamizarla y adaptarla a los nuevos tiempos. Su dirección está permitiendo consolidar, renovar y abrir la Casa a la sociedad en general. La evolución cultural de Gran Canaria no puede entenderse durante los últimos 70 años sin la contribución de la Casa de Colón y sin el rigor y la apertura de Elena. Al crecer y pensar en clave de futuro, la Casa de Colón ha ido alumbrando  nuevas iniciativas como  la creación del Archivo Histórico Provincial o la apertura del Centro Atlántico de Arte Moderno, que recoge gran parte del patrimonio artístico que había reunido el Cabildo y que gestionaba la Casa de Colón. La próxima apertura del Museo de Bellas Artes, también será una expresión de la semilla que creció y maduró en las salas de esta institución septuagenaria.

El futuro de esta Casa, de estos patios, de sus galerías, de  sus emblemáticas portadas de piedra de cantería de color ocre o verde, dependerá de nuestra sociedad isleña. Hemos convertido este recinto en uno de nuestros referentes urbanos por el acierto de este sitio re-creado o reinventado por aquellos visionarios hace 70 años. Estamos comprometidos desde el Cabildo de Gran Canaria a impulsarlo como centro creador de cultura canaria y espacio científico de diálogo con América, Europa y África.

Es tiempo de dar las gracias a los centenares de trabajadoras y trabajadores, investigadores, artistas, historiadores, arqueólogos, profesionales en general, que han hecho grande esta Casa que nos acoge y nos representa como comunidad. Este aniversario nos permite, además, otear la próxima conmemoración del 550 aniversario de la fundación de Las Palmas de Gran Canaria y seguir tejiendo los lazos que nos acercan a nuestras raíces y abren ventanas a un futuro que debemos reconquistar.

Primero la gente

El pasado jueves se celebró la primera sesión del debate sobre el estado de la Isla, una cita anual en la que los partidos con representación en el pleno del Cabildo de Gran Canaria debatimos sobre la orientación general de la política insular. En este artículo ofrezco un resumen de mi intervención.

Es de sobra conocido el tremendo e inédito impacto que la pandemia está teniendo sobre la economía mundial, y más concretamente sobre Canarias. En este contexto, los servicios  e instituciones públicas  están siendo decisivas para soportar la crisis y volver a la normalidad que deseamos.  Por ello, al preparar la comparecencia para el debate del estado de la isla, he pensado en cuáles son las preguntas que hoy podrían hacerse las mujeres y los hombres de Gran Canaria en relación con la actuación del Cabildo de su isla durante el año que ha transcurrido desde el anterior debate sobre el estado de la isla y creo que fundamentalmente son dos:

Cómo está actuando nuestro Cabildo durante este tiempo en relación con las personas y organizaciones de nuestra isla y cómo está contribuyendo a favorecer una salida efectiva y justa de los daños que la pandemia ha generado en las expectativas de nuestra gente y de las empresas y organizaciones sociales, económicas y culturales de nuestro entorno.

En este contexto, el Cabildo de Gran Canaria ha priorizado la cercanía y el servicio a las personas. Asumimos la cita de Amartya Sen y Bernardo Klisksberg, “Primero la gente”. Queremos una Gran Canaria vertebrada, justa e inclusiva donde las desigualdades no crezcan, ni empujen a la exclusión a miles de conciudadanas y conciudadanos.  Estamos haciendo justo lo contrario de lo que se diseñó con las políticas de recortes y estancamiento en la crisis de 2008 y 2010.

En el objetivo de priorizar a las personas se han mantenido, e incrementado en algunos casos ,las ayudas de emergencia aportadas para su tramitación por los ayuntamientos. En esta misma línea tenemos que considerar las ayudas de emergencia a Organizaciones No Gubernamentales como Cruz Roja, Cáritas, Oportunidades de Vida o los Bancos de Alimentos. Hemos incrementado nuestra colaboración con estas entidades sociales poniendo en marcha un programa de atención integral a familias con menores en alto riesgo de vulnerabilidad que ha logrado que 160 familias puedan mantenerse en su hogar y reciban atención multidisciplinar para ayudarlas a salir de la situación en la que se encuentran. Este proyecto se puso en marcha en julio del 2020 y este año hemos aumentado el presupuesto. Hablo de más de 10 millones de euros en conjunto.

Con esos mismos objetivos se implementó el Canal Social del Sector Primario impulsado por la Consejería del Sector Primario y Soberanía Alimentaria. La actuación se administró en dos direcciones, Familias Cuota Cero y ONGs Sociales. Debido a la pandemia muchos agricultores y ganaderos empezaron a tener excedentes de sus productos, además de que muchas familias no podían adquirir alimentos frescos. Para responder a las dos necesidades se diseñó este programa con 2 ejes:

En primer lugar, destaco las actuaciones en beneficio de Familias Cuota Cero: en colaboración con la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias, se adquirió y entregaron 23.524 cestas con producto fresco local (fruta, verdura, queso, leche, huevos, etc.) a 6.000 familias cuota cero, por importe de 1.000.000 €. Esta acción supuso adquirir unos 360.000 Kg de productos excedentarios del sector, se realizó en 180 centros escolares y 9 residencias escolares de 20 municipios de la isla.

La segunda acción de este Programa se dirigió a ONGs sociales. A través de subvenciones nominadas a las 6 ONGs más implantadas y a comedores sociales, se están adquiriendo y entregando, desde mayo de 2020, producto fresco local excedentario del sector primario. El total de este Programa supondrá la inversión de unos 2.790.300 € para adquisición y donación de unos 2.723.809 Kg de producto local excedentario, que está beneficiando directamente a más de 500 agricultores y ganaderos y más de 10.000 familias atendidas.

En este último año hemos seguido incrementando la atención a personas dependientes con los servicios de teleasistencia, ayuda a domicilio y el Servicio de Promoción a la Autonomía Personal. Además, desde junio de este mismo año hemos incrementado 60 plazas de Salud Mental, gracias al convenio con San Juan de Dios que nos permite contar con un nuevo centro en la isla de Gran Canaria.

La pandemia está teniendo una incidencia especial en las mujeres y en el programa de medidas e inversiones, para responder a sus efectos perversos se han incluido acciones relevantes para reducir la desigualdad. Este segundo año de ejecución del Plan anticovid nos hemos centrado en la mejora de la Red de Acogida de Víctimas de Violencia de Género de Gran Canaria. La atención inmediata, cercana y profesional a las mujeres víctimas, reduce el riesgo de violencia. Estamos próximos a inaugurar una nueva Casa de Acogida para mujeres víctimas de violencia de género y con problemas de adicciones, será la segunda casa de este tipo en todo el Estado.

Estamos ejecutando 11 Planes de Empleo en colaboración con el Gobierno de Canarias. Y convencidos  de que la generación de empleo está ligada a la iniciativa empresarial hemos acordado con sus representantes la Convocatoria de Incentivos destinados al Mantenimiento y Recuperación del Mercado Laboral y la Contratación de Trabajadores Desempleados con una cuantía inicial de 5.600.000 €uros y que incrementaremos con otros 5.000.000 con fondos del FDCAN. Estas dos actuaciones ascienden a 10.600.000 euros.

Los jóvenes también han tenido un papel central en nuestra acción, con más de 1.000.000€ destinados a becas de estudio y movilidad  para realizar estudios universitarios de grado, postgrado y estudios artísticos para el curso académico 2020/2021. Se han empleado 250.000€ adicionales para otorgar una subvención a la ULPGC para ayudar al pago de los últimos plazos de matrícula al estudiantado universitario de Gran Canaria con dificultades derivadas del Covid-19.

Comparto con ustedes, al repasar las acciones educativas y juveniles, la enorme preocupación por la situación juvenil en nuestras islas y en el Estado después de esta crisis. El gobierno insular expresa públicamente que la atención a las y los jóvenes tiene que ser aún más una prioridad en nuestra acción de gobierno.

El Consorcio de Viviendas de GC ha aumentado las cantidades destinadas a la regeneración y renovación de viviendas de Gran Canaria, para complementar las actuaciones en 11 ayuntamientos con 4.300.000 euros. Asimismo se puso en marcha la suspensión y a continuación la exención del pago del alquiler de aquellos inquilinos e inquilinas en dificultades.

La medida económica decisiva y sin precedentes ha sido la de incrementar el presupuesto inicial de 2020 en un 29,1% (de 780 millones a 1.007) utilizando los remanentes de tesorería y el superávit para ejecutar el conjunto de medidas sociales y de inversión.

Las ayudas a pequeñas y medianas empresas se han gestionado por la Consejería de Industria y Comercio en colaboración con la Cámara de Comercio de Gran Canaria. La primera convocatoria fue de 12 millones de euros y benefició a 9.751 autónomos y micropymes con ayudas de 1000 euros. La segunda fue de 7 millones de euros llegando a 2.923 autónomos y pymes de los sectores de la restauración, bares, cafeterías, establecimientos de ocio nocturno y centros deportivos, con una cuantía de 2.500 euros y 1.000 euros para la artesanía, ferias y venta ambulante.

En el sector primario también se han activado medidas de inversión para paliar las consecuencias de la pandemia por una cuantía de 2.985.000 € que incluye explotaciones lecheras, ganaderas, cofradías de pescadores, acuicultores y dinamización del mercado digital. Todas estas subvenciones han sido resueltas e ingresadas.

Para la modernización de las infraestructuras públicas en las zonas turísticas se han destinado más de 15 millones de euros. El sector del taxi también  ha recibido ayudas directas – queda un pequeño porcentaje por liquidar- por un total de  2 millones de euros.

También se ha promovido la dinamización de un Plan Cultural de Emergencias-COVID19, con el objeto de amortiguar los efectos de la pandemia en el sector cultural grancanario. Con una dotación económica de diez millones de euros, se han contemplado 46 acciones concretas a desarrollar entre 2020 y 2022.

Otra iniciativa que genera empleo y a la vez facilita la regeneración paisajística de nuestra isla, son las actuaciones en la GC1 y GC2 y los acondicionamientos de miradores, senderos y observatorios que dinamiza la Consejería de Política Territorial con una cuantía superior a los 3.400.00 euros.

La colaboración con los ayuntamientos es una seña de identidad de este grupo de gobierno. Por eso, este Programa incluyó acciones de Cooperación Institucional para promover obras de urgente realización propuestas por los municipios por un importe de 13.000.000 de euros que amplían las cantidades que ya se entregan en los Planes anuales de Cooperación.

Con esta información pretendo ofrecer tres evidencias, la primera que las iniciativas que se tomaron hace ahora ocho meses están en marcha y están suponiendo un apoyo, tal vez el primero y más cercano a la sociedad que lo está necesitando. Y que se han ejecutado en casi un 80%. En segundo lugar, que todos los sectores relacionados con las competencias del Cabildo están siendo apoyados. Y, en tercer lugar, que se está haciendo un esfuerzo extraordinario por todo el personal del Cabildo y las Corporaciones locales para implementar estas medidas urgentes que sobrecargan a unas plantillas claramente insuficientes para estos retos. Es la mejor manera de estar, ante todo, con la gente.

1.500 plazas para los cuidados

La tasa de dependencia es un índice demográfico que se utiliza para mostrar la proporción de personas dependientes sobre la población activa, que es aquella que se encuentra en edad de trabajar.  Aunque es un índice un tanto rudimentario, resulta útil para hacernos una idea rápida del número de personas de entre 15 y 64 años, consideradas dependientes  por cada 100 personas en edad de trabajar.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, en Canarias en 2020 esa tasa era del 43%. Es decir, hay 43 personas consideradas dependientes por cada 100 en edad de trabajar. En menos de 20 años el 30% de la población canaria será mayor de 65 años. Son, sin duda, unos datos que nos señalan que lo que conocemos como los “cuidados”, es decir, la atención a las personas que no pueden valerse completamente por sí mismas (menores, mayores con algún tipo de discapacidad y/o enfermedad, personas con problemas mentales, etc.) tienen que jugar un papel fundamental en el cambio de modelo productivo que queremos para Gran Canaria.

Y es que la mayoría de la carga de los cuidados recae sobre las mujeres. Según diversas encuestas sobre uso del tiempo, el 75% de estas labores lo realizan las mujeres. Se calcula que en el mundo hay unos 16 millones de personas, la mayoría mujeres, trabajando 8 horas al día gratis en los cuidados. Por lo tanto, atender esta realidad desde los poderes públicos, proporcionando una atención pública, de calidad y económicamente accesible a las personas que tienen algún tipo de dependencia es una imperiosa necesidad para avanzar hacia una sociedad más justa e igualitaria.

Por ese motivo, en el año 2017 pusimos en marcha el II Plan de Infraestructuras Sociosanitarias para la isla de Gran Canaria. Estamos hablando de una inversión de más de 100 millones de euros para crear unas 1.543 plazas sociosanitarias, tanto residenciales como de centros de día, para la atención a los distintos tipos de dependencia. El Gobierno de Canarias participa en su financiación casi en un 50%. La creación de estas nuevas plazas representa un 23% de incremento con respecto a la cantidad actual, lo que nos permitirá avanzar hacia la ratio recomendada por las organizaciones internacionales de unas 5 plazas residenciales por cada 100 personas mayores de 65 años.

Además, la pandemia de la COVID-19 ha hecho colapsar el sistema de dependencia tanto en la Península como en Canarias y ha puesto de relevancia la imperiosa necesidad de acelerar en la dotación de este servicio público fundamental. Por ello, y pese a las dificultades, en este mandato hemos podido dar un impulso extraordinario al plan y hoy la mayoría de los centros y residencias contemplados son obras ya ejecutadas, en ejecución, en elaboración de pliegos o de proyectos.

Fruto de ello, es la presentación en el último mes de dos de los centros más relevantes del plan, ambos situados en Las Palmas de Gran Canaria, ciudad donde se concentra la mayor parte de la lista de espera: el centro de San Francisco de Paula en Tafira y uno de los dos centros de Tamaraceite. Son dos proyectos innovadores, diseñados según un modelo de gestión que pone a la persona en el centro, por su atención personalizada.

Por eso, pese a tratarse de residencias de gran capacidad, están distribuidas en pequeños módulos, de entre 15 y 20 personas, que funcionarán como hogares, con espacios de convivencia propios, separados del resto de módulos y pensados para reducir la sensación de las personas residentes de estar “residencializadas”. Se trata de alejarse del modelo de “macrocentros” en favor de otro tipo de espacios en los que la cercanía y la convivencia del usuario con su propia familia sean primordiales.

En el caso de San Francisco de Paula, hemos invertido 9 millones de euros en una residencia de 50 plazas divididas en dos módulos de 15 personas y un tercero de 20, que esperamos esté concluido en 2022. En el caso de Tamaraceite, la inversión asciende a más de 17 millones de euros para crear uno de los centros más grandes de toda la isla.  Sus 135 plazas se dividen en 3 módulos de 45 plazas cada uno, y estos a su vez se subdividen en 3 unidades convivenciales de 15 usuarios. Estará en funcionamiento en el primer trimestre de 2023 y atenderá a personas dependientes de grado I, II, III y con problemas de salud mental, incorporando asimismo un módulo de psicogeriatría. Los dos son edificios de eficiencia energética A, con aparcamientos, zonas ajardinadas, etc.

También en 2023 concluirán las obras que ampliarán en 120 plazas la residencia de mayores de Taliarte en Telde, para lo que se ha destinado una inversión de 16,5 millones de euros. Al igual que en los dos casos anteriores y en coherencia con el nuevo modelo, se estructurará en dos módulos de cuatro plantas, con 15 plazas por planta, con zonas comunes independientes y estará centrada fundamentalmente en la atención a personas mayores con un grado de dependencia medio o avanzado.

A principios de verano, en junio, también inauguramos la nueva residencia –financiada en gran parte por el Cabildo-, para personas dependientes por problemas de salud mental, ubicada en la urbanización Zurbarán de Las Palmas de Gran Canaria y que cuenta con 60 nuevas plazas. Se trata de plazas concertadas con la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y suponen un avance para acabar con uno de los grandes déficits en materia de dependencia que tiene la isla, como es la salud mental. Además, el centro está orientado a ofrecer una atención integral, no solo a los usuarios residentes, sino al conjunto de sus familiares.

Son solo los últimos proyectos presentados de un plan que incluye residencias, viviendas tuteladas y centros de día en los municipios de Las Palmas de Gran Canaria, Telde, Santa María de Guía, Teror, Arucas e Ingenio. Y esto hay que complementarlo con un aumento en la atención domiciliaria que ofrecerá a las personas dependientes diversos servicios en sus propias casas.

Como he repetido en muchas ocasiones, la pandemia ha puesto de manifiesto muchos de los problemas estructurales de nuestras sociedades, tanto medioambientales como sociales. Las situaciones vividas en las residencias de mayores en muchos sitios de España fueron realmente duras. Afortunadamente, nuestros centros en Gran Canaria dieron ejemplo y la profesionalidad del personal junto a la rápida actuación de los responsables políticos, permitieron proteger la vida de nuestros mayores alojados en residencias.

Debemos seguir avanzando y fortaleciendo el sistema de dependencia, atendiendo en las mejores condiciones posibles a nuestros mayores. No solo es una cuestión de justicia social, sino de igualdad entre hombres y mujeres. También de prosperidad económica ya que nos permitirá crear miles de puestos de trabajo estables y bien remunerados, así como el acceso al mercado laboral en igualdad de condiciones a muchas mujeres que ahora dedican gran parte de su tiempo a los cuidados. Dentro de poco, el II Plan de Infraestructuras Sociosanitarias será una realidad en Gran Canarias y  más de 1.543 personas dependientes  estarán atendidas.

El REF, el sector audiovisual y Gran Canaria

El sector audiovisual de las islas contribuye a la diversificación e internacionalización de nuestra economía, posibilita la generación de empleo cualificado y el fomento del talento de nuestros profesionales en este ámbito.  Y no menos importante es su efecto sobre la promoción de la marca turística para atraer otro perfil de visitantes. Sin embargo, su desarrollo está siendo actualmente frenado por decisiones del Gobierno central que reducen drásticamente el diferencial fiscal para la realización de  producciones audiovisuales en nuestro Archipiélago y suponen un grave incumplimiento de nuestro Régimen Económico y Fiscal (REF).

Desde hace algo más de un año se viene incumpliendo con este precepto, al modificarse el Impuesto de Sociedades en el marco del Real Decreto-ley 17/2020 de 5 de mayo, por el que se aprueban medidas de apoyo al sector cultural y de carácter tributario para hacer frente al impacto económico y social del Covid 19.

Con esa reforma, se ha ampliado en el ámbito estatal el límite de la deducción a 10 millones de euros, sin que, al mismo tiempo se haya actualizado la disposición adicional decimocuarta del REF anteriormente citada. Desde mayo del año 2020 mientras que para producciones audiovisuales realizadas en el resto del territorio español la deducción puede alcanzar hasta 10 millones de euros, en Canarias solo se permite hasta 5,4 millones. Esto está produciendo el consiguiente desvío de esta actividad hacia otros territorios, situación que se acrecentará mientras no se corrija este escenario.

Los grupos políticos del Parlamento de Canarias aprobaron unánimemente el 24 de mayo una PNL en la que se instaba al Gobierno de España “para que de forma urgente tramite, a través de un Real Decreto Ley o norma con rango de ley, la actualización de la disposición decimocuarta de la ley 19/1994, de modificación del REF sobre deducciones por producciones cinematográficas en el Archipiélago, de manera que se incremente en un 80% el límite de 10 millones establecido para el conjunto del Estado. Esto supone pasar de los actuales 5,4 millones a 18 en las Islas, con la finalidad de mantener el diferencial fiscal del que disfrutaba Canarias hasta la aprobación del Decreto-Ley 17/2020”.

El pasado 25 de junio todos los partidos políticos suscribieron también el dictamen desfavorable de la cámara al cambio legislativo propuesto por el Gobierno de España. En definitiva, se trata de un asunto en que Canarias además de defender el necesario incentivo a las producciones audiovisuales realizadas en su territorio, se juega el respeto a sus fueros y el cumplimiento de su Régimen Económico y Fiscal (REF) por parte del Gobierno central. No se puede dar un paso atrás a la hora de defender nuestros derechos.

El 28 de junio, el Parlamento de Canarias rechazó, igualmente por unanimidad, la pretensión del Gobierno de Pedro Sánchez de incumplir el REF. Esta decisión obliga –según el nuevo Estatuto de Autonomía- a que se abra una comisión bilateral con el Estado para buscar una salida a la situación creada y si no se consigue un acuerdo que respete el fuero canario serán los tribunales, en último término el Tribunal Constitucional, los que intervengan para garantizar la protección de los derechos de los hombres y mujeres de este archipiélago.

También el día 30 de junio el Cabildo de Gran Canaria aprobó, con el voto favorable de todos los miembros de la corporación, mostrar su rechazo a la modificación de nuestro Fuero.  Justo el mismo día en que el Congreso de los diputados aprobaba el recorte al diferencial fiscal a las producciones audiovisuales en Canarias, mostrando el mayor de los desprecios al Gobierno de Canarias, al Parlamento de Canarias, a los cabildos y ayuntamientos canarios, a la sociedad civil isleña  ( organizaciones empresariales, sindicales…). Lo dicho, ahora solo nos queda la comisión bilateral y la Justicia.

Para Gran Canaria y para las políticas de diversificación económica del Gobierno de la isla, se trata de un sector de singular relevancia estratégica dado su crecimiento global en todos los mercados. Gran Canaria se ha convertido en los últimos años en un destino muy competitivo a nivel mundial por la baja fiscalidad, pero también por sus paisajes, sus localizaciones singulares y por nuestro clima bonancible.

Es,  además, una industria que se complementa perfectamente con la actividad turística desde las perspectivas del impacto promocional que suponen los rodajes para la isla y las del consumo de los productos turísticos que ofrecemos. 

La apuesta por convertirnos en un espacio estratégico para los rodajes cinematográficos y las producciones digitales se ha ido consolidando en Gran Canaria en los últimos años. Hemos realizado un enorme esfuerzo económico para dotar al sector de platós, formación y equipos que puedan responder a la demanda de las productoras internacionales. Se ha conseguido, igualmente, que inversores fiscales, productores locales o entidades formativas, se impliquen decididamente en el desarrollo del sector y está sirviendo para captar o recuperar talento joven para la isla, sobre todo en el sector digital.

Desde el ámbito privado –Instituto del Cine Canarias, Cluster Audiovisual de Canarias, Universidad Atlántico Medio, CESUR- se han acometido iniciativas para dotar a la industria de personas cualificadas y la formación profesional superior ha adaptado perfiles para preparar profesionales en ámbitos creativos tecnológicos. También la Sociedad de Promoción Económica de Gran Canaria (SPEGC), entidad dependiente del Cabildo, ha desarrollado un potente programa de formación complementaria y acorde a la demanda de las empresas. Se han diseñado estrategias de promoción exterior para atraer rodajes, a través de la Gran Canaria Film Commission, con un esfuerzo que se intensificará en estos ejercicios para atender la nueva demanda de profesionales de las empresas que se instalan en la isla, junto a  un apoyo directo y personalizado a las producciones antes y durante el rodaje en la isla.

Por otra parte, el Cabildo grancanario, a través de la SPEGC, ejecuta en estos momentos, en una parcela anexa a INFECAR,  las obras de dos platós de 1.800 m2 y 1.200 m2, los primeros en Canarias, perfectamente equipados para  el rodaje de interiores. Las obras estarán terminadas antes de final de año y se podrán utilizar en el primer trimestre de 2022.

Igualmente, la SPEGC ha puesto a disposición de la industria de la animación digital el edificio Pasarela y se está en el proceso de rehabilitación de un edificio en La Isleta, de 1.400. metros cuadrados para pymes de este sector. A día de hoy están instaladas  en Gran Canaria, produciendo para el mundo, 9 productoras de relevancia internacional.

También el sector privado está acometiendo inversiones en equipamiento y cualificación de profesionales, para atender la demanda de servicios de las producciones que vienen del exterior, y desde la Consejería de Cultura del Cabildo se realizan convocatorias anuales para apoyar la producción local, y se ha reformado y potenciado el centro de especialización Gran Canaria Espacio Digital.

El balance de los últimos 6 años es esperanzador: se han rodado en la isla  43 largometrajes, 13 series de televisión, 35 programas de televisión, 28 producciones de animación digital y 469 spots publicitarios.

Es fundamental entonces que se consoliden las ventajas fiscales basadas en nuestro Régimen Económico y Fiscal, así como impedir este grave atentado a nuestro fuero y a un sector en auge. Que avancemos en el desarrollo de una industria local de servicios que aproveche el tirón de las infraestructuras en construcción y que genere nuevos empleos especializados. Que apueste por una promoción selectiva de nuestros valores y del talento local. Que consolide un modelo público-privado de alternativa económica.

Una de las películas más famosas rodadas en Gran Canaria fue Moby Dick, basada en la novela de Herman Melville, quien escribió “las ramas brotan del tronco, de aquéllas, las ramillas. De igual modo en la producción literaria nacen los capítulos…”. Son muchas las semillas de ilusión y de puestos de trabajo que ya está originando el sector audiovisual, aprovechando nuestro clima que permite grabar todo el año y nuestros paisajes que representan diferentes tipos de enclaves en el mundo. Por ello no vamos a permitir que pongan fin a nuestra esperanza, ni a nuestro Fuero.