Amurga, patrimonio grancanario

La escasez de bosque y la falta de suelo público han sido las dos constantes que en el pasado han condicionado básicamente la recuperación ambiental de Gran Canaria.

El debate que se ha originado con la compra por parte del Cabildo de Gran Canaria de la finca de Amurga es una gran oportunidad para recordar el enorme valor medioambiental que tiene ese espacio, para justificar la decisión adoptada y para apreciar el gran paso que damos en Gran Canaria, garantizando la propiedad pública para un territorio integrado en la Zona de Especial Conservación dentro de la Red Natura 2000.

La escasez de bosque y la falta de suelo público han sido las dos constantes que en el pasado han condicionado básicamente la recuperación ambiental de Gran Canaria. En 1910, solo un 4% de la superficie de la isla, unas 6.000 hectáreas, estaba arbolada. Tras cerca de cuatrocientos años de tala y explotación maderera, las primeras actuaciones de reforestación de la isla de Gran Canaria se remontan al primer cuarto del pasado siglo XX. Consistieron fundamentalmente en tratar de recuperar parte del bosque en la escasa superficie de titularidad pública que existía, apenas 15.000 hectáreas, ya de por sí muy afectadas por la sobrexplotación.

La adquisición de fincas con vocación forestal y ambiental por parte del Cabildo de Gran Canaria se remonta a la mitad del pasado siglo (1946). A partir de 1941, con la promulgación de la Ley de Patrimonio Forestal del Estado, que conlleva una repoblación forestal obligatoria de grandes espacios ganaderos en la cumbre de la isla, el Cabildo de Gran Canaria emprende una decidida política de compra de terrenos como única manera de evitar la confrontación con propietarios y así abordar planes de reforestación de mayor alcance.

La implantación del Fondo Verde Forestal en este mandato ha convertido al Cabildo de  Gran Canaria en pionero en todo el Estado en implantar esta medida dedicada en exclusiva a la reforestación y la lucha contra los incendios. Se trata de un marco presupuestario estable que tiene una consignación de unos 4 millones de euros al año, al que se suman otros 5 millones para adquirir terrenos. Esto supone multiplicar por diez la partida que existía hasta ahora para comprar suelo con el objetivo de reforestar  nuestra isla.

Así, en 2017 el Cabildo crea –para garantizar los principios de publicidad, concurrencia, transparencia e igualdad- la Bolsa Insular de Fincas Rústicas destinada a actuaciones ambientales y de repoblación forestal. Los técnicos del Servicio de Medio Ambiente propusieron unas comarcas de compra preferente, consideradas como zonas de alto interés ecológico. Así se determinaron la cuenca alta del Barranco de la Mina, el corredor Inagua – Roque Nublo, el corredor de los Tilos de Moya-Barranco Oscuro, las medianías de Gáldar y Santa María de Guía, el entorno de la Finca de Osorio y el corredor del Pinar de Tirajana y Amurga.  

El pasado 24 de junio de 2018, el Servicio de Patrimonio del Cabildo publicó el listado de admitidos y excluidos de la Bolsa Insular de Fincas Rústicas, de fincas ubicadas en zonas preferentes. Dentro de esa zonificación se presentaron siete fincas, de las cuales dos no cumplían con los requisitos legales básicos para ser adquiridas y dos fueron retiradas por sus propietarios por no interesarles el precio ofertado.  Las tres fincas que quedaron fueron: Pico Viento y Los Peralillos, en Gáldar, y Amurga en San Bartolomé de Tirajana.

Las tres fincas están en fase de adquisición, dependiendo la tramitación de los expedientes del Servicio de Patrimonio. Pero la aprobación en un Consejo de Gobierno de la compra de las ubicadas en Amurga donde 6 de los 22 propietarios son familiares directos de Román Rodríguez (su esposa y cinco cuñados) ha dado pie a una campaña desaforada de un periódico – no es la primera vez que ataca con saña y con manipulaciones al Gobierno del Cabildo-  y a su seguimiento por algunos medios de comunicación. Y para ello no ha dudado en tergiversar los datos y en manipular la realidad.

No conocíamos ese dato, nadie nos lo hizo saber. Pero aunque lo hubiésemos sabido, no habríamos podido paralizar la compra, porque estaríamos conculcando un derecho. ¿Es que acaso debemos rechazar un suelo de ese valor medioambiental porque 6 de los 22 propietarios sean parientes de Román Rodríguez? ¿Es que acaso los parientes de cualquier cargo público que no tengan presencia directa en el Cabildo están deslegitimados legalmente para concurrir a un concurso público, arrastrando además al resto de los propietarios?

Lo cierto es que el procedimiento ha sido impecable. Dispone de todos los informes técnicos preceptivos y previos al acuerdo del Consejo de Gobierno. Cualquiera está legitimado para denunciarlo si no fuera así. Pero es que, además, el expediente nace en el anterior mandato, cuando el Cabildo estaba presidido por José Miguel Bravo de Laguna y gobernado por el  PP. Y por si fuera poco el Cabildo dispone de un importante informe de expertos desde 2005 que recomienda que esa zona se convierta en Parque Natural por su enorme valor para la conservación de especies animales y vegetales endémicas.

En octubre de 2014 llega a la Corporación Insular una propuesta ofreciendo en venta varias parcelas situadas en la zona alta del Macizo de Amurga y en el corredor del Pinar de Tirajana. Las parcelas son visitadas en varias ocasiones, por técnicos del Cabildo, para su estudio previo y delimitación con el fin de realizar el informe de valoración. En febrero de 2015 se emite un primer informe y se envía al Servicio de Patrimonio. En dicho informe se concluye que es de interés para su adquisición bajo un precio estipulado según los baremos que se manejan en el Servicio de Medio Ambiente.

Se consideró que al interés ambiental, que de por sí ya posee Amurga, habría que añadir su utilidad para realizar labores de restauración ya que  tiene grandes superficies adecuadas para repoblar, incluyendo pista de acceso a las zonas altas. También podría albergar los diferentes pisos altitudinales de vegetación que antaño cubrieron el territorio: cardonal-tabaibal en las zonas bajas, bosque termófilo con predominio de sabina en las cotas medias y pinar de sur en las partes altas. Además facilitaría la creación de una masa boscosa abierta en la zona más alta de un macizo que en la actualidad aparece desarbolado, sin propiedades públicas y que puede cumplir en un futuro la función de bosque dispersor por regeneración natural. Amurga cuenta con cerca de 220 Has, con muy baja pendiente. Se trata de una altiplanicie con abundante suelo y de muy fácil reforestación.

En el informe de valoración se esbozan múltiples puntos de interés que presentan las parcelas adquiridas por estar incluidas en Zona ZEC, en la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria y por incluir varias especies vegetales protegidas, aunque, irresponsablemente, el alcalde de San Bartolomé de Tirajana haya declarado hace unos días que “Amurga no sirve ni para criar lagartos”. Las fincas valoradas se incluyen en la Zona de Especial Conservación 43_GC Amurga (ES7010055) y cuentan con matorrales termomediterráneos con cardonal-tabaibal enriquecido con especies como la retama blanca, balo, cornical, tasaigo, verol, bejeques, leña buena y cardoncillo. También existen bosques de Olea y Ceratonia, palmerales de Phoenix, pinares endémicos canarios y presencia de acebuche, almácigo, lentisco y sabinas aisladas, acompañadas por esparraguera y tabaibas, entre otras. En definitiva, una joya de las especies que debemos conservar y proteger porque forman parte de nuestro patrimonio natural. Existen también poblaciones de las especies de flora Solanum lidii (en peligro de extinción), Teline rosmarinifolia ssp. y Limonium preauxi (de interés especial), que tienen la consideración de prioritarias según el Banco de Datos de Biodiversidad de Canarias.

En un interesante reportaje periodístico de agosto de 2017, publicado en el mismo medio que hoy miente sobre la compra de estas fincas y que entonces cantaba sus excelencias, se afirma que Amurga «Es una isla dentro de Gran Canaria, con la naturaleza en estado puro”. Continúa el relato comparando la visita con «un viaje al pasado desde el futuro», pues los picos y barrancos están exactamente igual que en la época de la conquista de Gran Canaria, cuando previsiblemente sirvieron de refugio a los aborígenes. En el Plan Insular de Ordenación de Gran Canaria se recoge que Amurga «se caracteriza por la formación de un espacio natural muy bien conservado, conformado por lomos en los que en sus zonas bajas se localizan algunos de los mejores cardonales de la Isla, y barrancos encajados de gran espectacularidad”.

En este territorio que estará, en breve, a disposición de toda la ciudadanía, existen además importantes yacimientos arqueológicos. Este patrimonio está recogido en la Carta Arqueológica de San Bartolomé de Tirajana e incluye la Degollada de la Huesa, el Lomo del Pajarcillo, el túmulo de Amurga y el Talayón. Este capital arqueológico va a servir para recuperar toda la riqueza etnográfica que existe en esa zona del sur de nuestra isla.

Los argumentos ofrecidos por los técnicos se completan con la existencia de fauna endémica y en peligro de extinción que debemos proteger y que esta compra facilitará. Nos referimos a la lisa rayada de Gran Canaria, al lagarto gigante, al murciélago montañero o al halcón tagorote.

Por todas estas razones, debemos aumentar la protección de Amurga que es un paraíso desconocido para la mayoría de los grancanarios y grancanarias. La investigación del doctor en biología don Francisco Javier Sosa Saavedra recomendando la creación del Parque Nacional de Las Tirajanas donde se engloba el macizo de Amurga, debe ser tenida en cuenta y al menos debemos avanzar  hacia la declaración de Parque Natural por el Parlamento de Canarias.

Estamos empeñados –y nada ni nadie nos va a desviar de ese empeño- en cumplir con nuestro compromiso de hacer posible, desde un concepto integral de ecoisla, en convertir a Gran Canaria en una referencia en desarrollo sostenible. La energía, el agua, el sector primario, las economías circular y azul, el turismo y la movilidad sostenibles, la sociedad del conocimiento, la innovación y el crecimiento, el desarrollo tecnológico dentro de un marco global de Isla Inteligente son elementos imprescindibles que tienen que, necesariamente, convivir con la protección del paisaje y del territorio, con la defensa de nuestro patrimonio natural y cultural. Con la potenciación de nuestros valores, de nuestra identidad.

Queremos potenciar nuestra Reserva de la Biosfera, estamos iniciando el camino para hacer posible la consecución de un Parque Nacional para Gran Canaria, hemos hecho todo lo necesario para que Risco Caído y los Espacios Sagrados de Montaña de nuestra isla sean declarados Patrimonio de la Humanidad, hemos aprobado el equivalente al Céntimo Verde para seguir reverdeciendo nuestros montes, vamos a seguir aumentando nuestro patrimonio de suelo…

Estoy seguro de que la mayoría de grancanarias y grancanarios compartimos el amor y el deseo de que nuestra tierra sea conservada, admirada y disfrutada. La decisión de incrementar el patrimonio público de terrenos de alto valor natural como el de Amurga, los altos de Gáldar o Guy Guy, nos hará sentir las mismas emociones y el orgullo que cuando paseamos por el Nublo, por los Llanos de la Pez o Tamadaba. Son sentimientos que nos identifican con la isla de nuestra vida.

La apuesta por el sector audiovisual

Cine, cine, cine

más cine, por favor

que todo en la vida es cine

y los sueños, cine son

Luis Eduardo aute

Para empezar este artículo me viene muy bien el estribillo de la canción “Cine, Cine”, de Luis Eduardo  Aute: “Cine, cine, cine/más cine, por favor/ que todo en la vida es cine/ y los sueños,/ cine son/”. Desde el inicio de este mandato, el grupo de gobierno del Cabildo de Gran Canaria decidió dar un giro copernicano a la política audiovisual y, más concretamente, al papel jugado hasta ese momento por la Gran Canaria Film Commission. Aunque desde el principio había estado encuadrada dentro del Patronato de Turismo, con el fin de promocionar la isla como plató natural, a partir de nuestra llegada en 2015 se tomó la decisión de trasladarla a la Sociedad de Promoción Económica de Gran Canaria, ya que considerábamos más adecuado que, al calor de los incentivos fiscales, del talento existente y de la variedad de localizaciones con las que cuenta nuestra isla, sería una oportunidad para consolidar nuestro incipiente sector audiovisual. Entendimos desde el primer momento que así contribuiríamos a la diversificación económica de Gran Canaria afianzando una industria que casi no consume territorio ni grandes recursos energéticos y fortaleciendo un sector sostenible que encaja en nuestro modelo de “ecoisla”. Asimismo, su impacto económico afectaría a otros sectores como el de la restauración, el transporte, la hostelería, etc.

Posteriormente, toda esta política audiovisual del Cabildo se ha visto reforzada con la apuesta que ha hecho el sector de la animación, con la presencia de las productoras Anima Kitchen y Birdland, entre otras, por  Gran Canaria. Ello ha supuesto la creación de empleo y riqueza en la isla, además de una oportunidad para que nuestro talento haya podido adquirir experiencia dentro de producciones con proyección internacional. En esta línea, en el mes de mayo se celebró Cartoon Business, un evento internacional de referencia en el sector de la animación que tuvo lugar por primera vez en nuestra isla y que permitió a sus 130 inscritos conocer las posibilidades que hacen que sea muy atractiva para dicho sector. También las consejerías de Cultura y de Desarrollo Económico impulsaron el año pasado las primeras ayudas específicas para el sector audiovisual de Gran Canaria por un montante total de 140.000 € que se verán aumentadas hasta 250.000€ en 2019.

Desde la Sociedad de Promoción de Gran Canaria se ha potenciado esta estrategia a través de multitud de acciones formativas impartidas por profesionales experimentados entre las que hay que destacar las dos ediciones de Animación 3D y Animación 2D en colaboración con la Fundación Mapfre Guanarteme. Por otro lado, también hemos colaborado desde la SPEGC y otras áreas del Cabildo con eventos como el Festival de Cine de Las Palmas de G. C., Animayo o Cine + Food, el Festival de Gáldar o San Rafael en Corto.

El balance de las producciones audiovisuales realizadas en Gran Canaria durante el periodo 2016- 2018 muestra claramente que la apuesta que se ha hecho desde el Cabildo de Gran Canaria por el sector ha dado sus frutos y, lo que es más importante, se han puesto los cimientos para consolidarlo en el futuro. La actividad promocional y de apoyo al sector realizado bajo la marca Gran Canaria Film Commission, dependiente de la SPEGC, ha dado sin lugar a dudas resultados y tendencias positivos, a pesar de las incertidumbres que se han producido en ciertos momentos con los incentivos fiscales.

En 2016 se desarrollaron en Gran Canaria 12 producciones, 11 en 2017 y 17 en 2018. Por lo tanto, el salto cualitativo que se produjo el año pasado fue muy significativo. En todo caso a pesar de que en 2017 tuvimos una producción menos, el número de días de rodaje ha ido creciendo año tras año. En definitiva, si tomamos como referencia los datos desde el año 2016 hasta el 2018, en Gran Canaria se han realizado 40 producciones audiovisuales, que son un buen indicador del trabajo realizado.

Es importante para evaluar el impacto de las producciones audiovisuales es determinar el cómputo de días de rodaje. En el año 2016 se contabilizaron 216 días de rodaje, 469 en 2017 y 730 en 2018. Esto significa que prácticamente hemos estado duplicando el número de horas de rodaje cada año. Por lo tanto, la progresión en horas de rodaje es un indicador de la atracción de empresas que está permitiendo la consolidación del sector audiovisual en la isla.

Actrices y actores como Emma Roberts, Jean Reno, Adriana Ugarte, Álvaro Morte o Dani Rovira participaron durante 2018 en los rodajes. Y las imágenes rodadas en Gran Canaria podrán contemplarse en festivales tan prestigiosos como el de Sundance. Concretamente, el pasado año se produjeron seis largometrajes nacionales o coproducciones nacionales, una serie completa de ficción de televisión y ocho programas de televisión. Cabe destacar el rodaje íntegro de la serie “La Sala” con Francesc Garrido y Goya Toledo como protagonistas, con gran participación de profesionales grancanarios en esta producción.

En 2016 el impacto económico fue de 21.958.000  euros (Allied, Titan, Últimos de Filipinas) y en 2017 de 8.910.988 (por la incertidumbre de los incentivos). El impacto estimado de inversión directa en el año 2018 ha sido de, aproximadamente, 15.863.300 euros que se han traducido en gastos de muchos profesionales y de servicios complementarios, alojamiento, transporte, etc. En definitiva, la inversión directa durante los años 2016, 2017 y 2018 ascendió a 46. 732. 000 euros.

Uno de los factores que ha aumentado el número de horas de rodaje es la reciente instalación en Gran Canaria de productoras nacionales e internacionales de animación digital y postproducción. Mientras que los rodajes de cine tienen un gran impacto en un corto espacio de tiempo, este tipo de proyectos tienen una duración mucho más larga.  Así, podemos destacar el establecimiento de 5 nuevas empresas de animación y postproducción en Gran Canaria en los últimos meses: a la productora Ánima Kitchent se le ha unido la francesa Birdland Entertainment, desde Barcelona, Minimo VFX, desde Austria Arx Anima y el reconocido compositor de BSOs, Johnny Klimek se ha establecido en la isla con el estudio de sonido Wave Productions and Films. El compositor está trabajando actualmente para varias producciones europeas y estadounidenses desde su estudio, ubicado en primera línea de la Canteras.

Por otra parte, hay que destacar la importancia de otros sectores que llaman menos la atención, pero que generan un creciente impacto económico. Así, durante los años 2016, 2017 y 2018 se realizaron 176 producciones de publicidad y 8 videoclips que ocuparon 405 días de rodaje, con una inversión estimada de 2,8 millones de euros.

Las ventajas fiscales, las localizaciones y las facilidades que Gran Canaria ofrece a las empresas nacionales e internacionales para producir en la isla son atractivos suficientes para productoras nacionales e internacionales. Por otro lado, cada vez es mayor el número de empresas locales que prestan servicios y los profesionales locales están cada vez más especializados y cualificados. Esto supone otro aliciente para las producciones que se realizan en la isla. Películas como ‘Allied’, o la española ‘Los últimos de Filipinas’, como ejemplos, y la presencia en la Isla de actores de la talla de Brad Pitt  o  Uma Thurman así como la serie de animación Cleo&Cuquin son, además, claros referentes de las producciones más recientes.

Y tenemos buenas perspectivas para el 2019: a día de hoy podemos confirmar que durante este año se rodarán tres series de TV internacionales en Gran Canaria.

Para rematar esta propuesta de futuro para el sector audiovisual, hace unos días presentamos el Centro Audiovisual de Gran Canaria. Sus dos platós de grabaciones de interior y todos los servicios necesarios para producciones de cine y televisión serán únicos en el archipiélago y colocarán la isla a la vanguardia del sector audiovisual. El Centro, de unos 6.000 m2 distribuidos en dos naves diáfanas de 16 metros de altura y con superficies útiles de 1.800 m2 y 1.200 m2, respectivamente,  acaba de salir a concurso por 7 millones de euros y ya se ha invertido en él casi un millón de euros para la adquisición y desmonte del terreno. En 2016 detectamos que las productoras demandaban también la posibilidad de rodar en interiores y que muchas condicionaban su presencia por este factor. Inmediatamente nos pusimos en marcha para hacerlo posible y estamos convencidos de que este espacio -un conglomerado con todos los servicios que grandes producciones de cine y televisión puedan necesitar- no solo dará respuesta a esa necesidad, sino que permitirá captar más rodajes, todos aquellos para los que es determinante contar con interiores, así como ampliar la estancia de los que hoy ya eligen Gran Canaria a pesar de no contar con platós. Lo dicho, más cine, por favor. 

Una isla de progreso

Nuestras políticas suponen decir NO a la sumisión a poderes económicos o políticos que no piensan en el interés general. Suponen decir NO a la instalación de regasificadoras que nos hagan retroceder décadas en la lucha contra el cambio climático.

Empieza un nuevo año y creo necesario revisar en qué punto nos encontramos en el desarrollo de nuestro compromiso de gobierno del Cabildo de Gran Canaria y las características que identifican nuestro proyecto de progreso y de defensa de la isla y de una Canarias equilibrada.

Gran Canaria necesitaba una propuesta de desarrollo original, diversificada, sostenible y de futuro y durante estos tres últimos años hemos trabajado duramente para hacerla posible. Respondemos a grandes retos que pretenden mantener el liderazgo de innovación y solidaridad y no perder la iniciativa que nos ha hecho ser históricamente  una sociedad de vanguardia. La crisis con la que iniciamos la década generó incertidumbres sociales y económicas que estamos reorientando desde 2015 con el proyecto transformador que impulsamos desde el gobierno de la isla. Sufrimos además la presión del Gobierno de Canarias que margina y relega las necesidades de Gran Canaria en presupuestos, orientación administrativa, legislación y consideración política.

El trabajo iniciado, con una política inversora de casi mil millones de euros y más de mil quinientas obras extendidas por todo el territorio insular, como no se había realizado nunca en el Cabildo de Gran Canaria, quiere colocar a nuestra isla en condiciones de afrontar con éxito la próxima década. No nos conformamos con los niveles de desigualdad y pobreza que subsisten a pesar del evidente crecimiento que hemos experimentado en el último trienio. Podemos ser referentes de sostenibilidad y desarrollo medioambiental aprovechando los recursos naturales. El crecimiento turístico tiene que ser compatible con una diversificación económica que nos haga menos dependientes. La sociedad del conocimiento agranda las oportunidades que tiene nuestra isla por el gran valor de nuestro capital humano y las ventajas estratégicas y fiscales. Somos una isla con enormes atractivos culturales que nacen de una historia que nos identifica y de un presente que sabe crear y abrir nuestras puertas a públicos de todos los continentes.

Para responder a estas necesidades nuestro gobierno está concentrado en sus tareas y alejado del ruido de la inestabilidad. Al mismo tiempo gobernamos libres de cualquier hipoteca a intereses particulares o partidistas. Pero sobre todo los grancanarios y grancanarias de hoy podemos sentirnos orgullosos de contar con un gobierno insular limpio, alejado de ese enorme mal que aqueja a demasiadas instituciones públicas españolas como es la corrupción. Contamos con un equipo centrado en el proceso de transformación. El Cabildo en este mandato no es noticia por sus enredos, sino por sus propuestas, por la acción, por las decisiones de progreso.

Tengo el honor de presidir un gobierno del SÍ a los grandes compromisos con Gran Canaria y nos alejamos constantemente de esa corte de profetas del pesimismo que se alegran de difundir malas noticias, aunque para ello tengan que retorcer la realidad o ignorar los datos positivos de crecimiento del empleo y dinamización económica que deberían llenarnos de alegría. No pueden dirigir el gobierno insular quienes no participan de la satisfacción general al comprobar que la isla avanza y además está defendida ante quienes la intentan frenar o excluir. Gran Canaria debe ser la referencia preferente de quienes somos servidores públicos y debería ser también de quienes son inversores o trabajadores en esta tierra, porque una traición hoy es una debilidad para los próximos años.

Tengo la satisfacción de estar a la cabeza de un gobierno que no se arruga cuando tiene que decir NO a iniciativas que ponen en riesgo el modelo de futuro que defendemos para Gran Canaria. Cuando nos agreden, desde fuera y desde dentro, los que no aceptan la soberanía de la política y las instituciones. Frente a esta posición injusta estamos decididos desde el Cabildo de Gran Canaria a dar voz, a liderar el bloque del progreso, de la innovación, del orgullo de pertenecer a una sociedad esforzada y trabajadora como la grancanaria. Sociedad de transformación frente al bloque del pesimismo; sociedad de la dignidad frente a la sumisión; sociedad del optimismo frente a los agoreros de dentro y de fuera; sociedad cohesionada frente a quienes nos desean divididos y enfrentados. Debemos saber que ha terminado el tiempo en que en esta isla había silencio cómplice. La sociedad grancanaria debe tener muy claro que cuenta con un Cabildo que no va a retroceder un centímetro en la defensa de lo que pertenece a Gran Canaria, sabiendo que si lo explicamos contribuimos a una Canarias más solidaria.

Hay políticas centrales que definen este periodo. Decimos SÍ al desarrollo de la ecoisla, a la generalización de las energías renovables y a la soberanía energética. Decimos SÍ a la recuperación del sector primario y a la soberanía alimentaria. Decimos SÍ a un modelo de desarrollo sostenible que priorice la lucha contra el cambio climático. Decimos SÍ a la reforestación de nuestras cumbres. Decimos SÍ a una sociedad cohesionada. A crear empleo estable y a modernizar y extender el estado de Bienestar. Decimos SÍ a un turismo diversificado que garantice la atención a una demanda muy variada. Decimos SÍ a una isla unida donde todos los municipios se sientan atendidos. Decimos SÍ a una economía circular que aproveche todos nuestros recursos. Apoyamos la revitalización del comercio y la producción industrial. Decimos SÍ a innovar, investigar y colaborar con la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria para desarrollar la sociedad del conocimiento. Decimos SÍ a un presupuesto expansivo e inversor que reactive nuestra economía y por tanto el empleo como ha ocurrido durante los últimos años. Decimos SÍ a políticas de igualdad de género que luchen contra la violencia machista. A la transparencia, la solidaridad y la participación ciudadana. Decimos SI a avanzar hacia una movilidad sostenible en toda la isla. Decimos SÍ a una economía azul de vanguardia. Decimos SÍ a la industria audiovisual y de contenidos digitales.

Tenemos la satisfacción de coincidir con las prioridades que expresan los sectores más dinámicos de la sociedad. Las sociedades que progresan son las que afrontan las urgencias con optimismo, voluntad de cambio y persistencia en los objetivos. Ese es el estilo que hemos querido imprimir a nuestra acción de gobierno, huyendo del negativismo destructor.

En este proyecto es fundamental el apoyo, la conciencia y la implicación de nuestra gente porque no es un proyecto de tecnócratas o de buscadores de negocios. Y como en todas las grandes conquistas de nuestra sociedad necesitamos desarrollar el sentimiento de identificación y pertenencia a la isla. Las ideas solas no mueven grandes procesos de cambio y Gran Canaria está comprometida en una de esas apuestas que la han hecho ser pionera.

Pero también debemos ser claros. Nuestras políticas suponen decir NO a la sumisión a poderes económicos o políticos que no piensan en el interés general. Suponen decir NO a la instalación de regasificadoras que nos hagan retroceder décadas en la lucha contra el cambio climático. Suponen decir NO al crecimiento descontrolado que hipoteque nuestro territorio y nuestro paisaje. Suponen decir NO a la precarización laboral que empobrece a miles de trabajadoras y trabajadores. Suponen decir NO a la reducción de inversiones en las políticas sociales fundamentales como la sanidad, la educación o la dependencia. Al deterioro de los servicios públicos. Suponen decir NO al insularismo que desvertebra nuestra sociedad. A perpetuar un régimen que propicia desequilibrios alarmantes y un déficit democrático desde el consentimiento de unos pocos empresarios, algunos medios de comunicación y partidos muletillas. Suponen decir NO a quienes fían el futuro de nuestra tierra a que nos convirtamos en paraísos fiscales o en base de la OTAN.

Les aseguro que este compromiso lo estamos viviendo con pasión. Y noto que este sentimiento de ilusión es creciente en sectores importantes de nuestra sociedad. Muchas organizaciones y personas  me transmiten su percepción de que vivimos un tiempo de transformaciones que permitirán a nuestros descendientes seguir viviendo con dignidad en la isla en la  que nacieron. La concesión reciente al Cabildo de Gran Canaria de la Medalla de Oro de la Cámara de Comercio, que representa a más de cincuenta y seis mil pymes, atestigua que esta sintonía está extendiéndose y es clave para afianzar el cambio que deseamos.

Estamos ante un proyecto común que convoca a todas y todos quienes se sienten grancanarias y grancanarios. Es momento de volcarnos en favor del progreso de Gran Canaria que es tanto como contribuir a una isla cohesionada en lo social, con preferencia por el equilibrio medioambiental y consciente del liderazgo que debe seguir desempeñando en una Canarias equilibrada. Las oportunidades en la vida personal y social no podemos dejarlas pasar. Estoy convencido de que de nuevo Gran Canaria ganará todos los retos a los que se enfrenta en la próxima década por la tenacidad, la innovación y la rebeldía de la mayoría de nuestra gente. El Cabildo de Gran Canaria, como en las grandes ocasiones, quiere estar a su altura.