LA ISLA DE LOS CANARIOS

Conocer nuestra historia es importante para aprovechar el presente. Las enormes posibilidades que tenemos los grancanarios de hoy en comparación con la mayor parte de las etapas históricas que nos ha tocado vivir se agrandan si conocemos nuestro pasado y observamos la actualidad de forma integral. El conocimiento de nuestros recursos naturales, de la organización social, de la estructura económica, están condicionados por los procesos históricos que nos han conformado. Y sin excluir ninguna etapa, porque somos un pueblo definido por los acontecimientos anteriores y posteriores a la conquista. Y este conocimiento no puede quedar reducido a minorías estudiosas sino que debe conformar el saber común de todos los canarios.

El pasado 27 de junio, en compañía del arqueólogo insular Javier Velasco y de Carlos Ruiz, Consejero de Cultura del Cabildo de Gran Canaria, participé en la presentación de “Gentes, tiempos y lugares”, el primer volumen de una colección divulgativa –“La isla de los canarios”- sobre el pasado prehispánico de Gran Canaria. Nuestra isla posee una riqueza arqueológica y etnográfica que desborda las previsiones que se hicieron hace muy poco tiempo. Los últimos descubrimientos así lo confirman y nos avisan los especialistas de que no puede darse por cerrado el capítulo de nuevos hallazgos significativos. Es un periodo de esperanza, pero también de compromisos porque los nuevos descubrimientos obligan a toda la sociedad, y a las instituciones que la representan, a culminar procesos de reconocimiento, conservación, protección o divulgación de nuestro patrimonio y de nuestra historia.

Esta publicación nace desde la conciencia de que esta riqueza histórica nos define como pueblo, nos dignifica como sociedad y nos revaloriza en el diálogo multicultural que debemos entablar en la comunidad investigadora y académica. La elección de “La isla de los canarios” como título para esta nueva colección editorial del Cabildo de Gran Canaria, así como del volumen que la inaugura, responde a unos motivos muy concretos: en primer lugar pretende reivindicar el término canarios, como el etnónimo que identifica a esas gentes, mujeres y hombres, que protagonizaron una parte de nuestra historia. No sabemos con certeza cómo se nombraban a sí mismos, pero no cabe duda de que se reconocían como parte de una colectividad única con identidad propia en el tiempo y en sus formas colectivas de expresión. En segundo lugar, se trata de un término generalizado en la tradición, en las fuentes escritas y orales, en la toponimia… lo que ayuda a respaldar la idea de una identidad histórica configurada a lo largo de los siglos, con pleno sentido tanto si nos referimos a nuestro pasado, como a nuestro presente. Canarios, como etnónimo, es en este caso una fórmula de reconocimiento histórico desde el presente.

La isla de los canarios fue bastante diferente a la Gran Canaria que hoy conocemos, pese a lo cual todavía somos capaces de distinguir la huella de esos antiguos habitantes desde la costa a la cumbre, en todas las vertientes, en playas, roques y barrancos. Además del cerca del millar de sitios en los que, según los inventarios arqueológicos, pueden descubrirse testimonios dispares de la vida cotidiana de estas poblaciones, tenemos que pensar que, como ahora, fue una isla surcada por cientos de caminos que unían los diferentes asentamientos, y a éstos con los lugares en los que se pastoreaba o donde se encontraban los terrenos de cultivo.

Tenemos claro que se trata de un contenido apasionante. Por eso no resulta difícil justificar la necesidad de esta colección. Han sido tres las dimensiones que pretendemos atender. En primer lugar, queremos difundir y actualizar toda la valiosa información sobre nuestro pasado, que los trabajos arqueológicos en los últimos años han producido sobre el conocimiento de la sociedad prehispánica de Gran Canaria. La mayor parte de estas intervenciones han generado no solo un volumen de datos de gran alcance, sino también el replanteamiento de muchas de las explicaciones planteadas sobre los antiguos canarios. No debe olvidarse que pese a que una parte de esa información ha sido objeto de publicación en ámbitos académicos, otra no menos importante permanece inédita en las memorias de intervenciones arqueológicas. En cualquiera de los dos casos, su llegada al público general o a los docentes de educación primaria y secundaria es muy limitada, lo que reduce la difusión de los últimos descubrimientos.

En segundo lugar, es notoria la cada vez mayor demanda de información sobre nuestro patrimonio arqueológico y los antiguos habitantes de Gran Canaria, como así se manifiesta, por ejemplo, en la cuantiosa asistencia de público a las actividades (charlas, visitas, etc.) organizadas desde la Consejería de Cultura, el éxito editorial de la Guía Arqueológica de Gran Canaria o el número de visitantes que acuden a los yacimientos arqueológicos habilitados para ello. Aunque muy difícil de cuantificar, a la luz de esta tendencia, es muy significativa la demanda ciudadana de publicaciones “no-expertas” sobre estas cuestiones que, además, ofrezcan visiones accesibles, actuales y rigurosas de esta realidad histórica.

Y en tercer lugar, queremos paliar la ausencia de materiales divulgativos actualizados sobre este periodo de nuestro pasado. Nos preocupa, que sobre todo, en el plano educativo, ni el personal docente ni el alumnado cuente con referencias suficientes sobre esta materia. La colección “La isla de los canarios” quiere convertirse, también, en un instrumento educativo, que pueda servir de base para la elaboración de materiales didácticos para su desarrollo en el aula o en las visitas a enclaves arqueológicos. Los manuales docentes necesitan de una actualización en los contenidos relacionados con el pasado prehispánico de Gran Canaria y sobre los yacimientos arqueológicos de la isla. La incorporación de estos contenidos (historia y patrimonio cultural) es imprescindible en cualquier apuesta de futuro.

Por estas razones estimamos que era el momento más adecuado para afrontar la edición de esta colección editorial sobre los antiguos canarios. La colección quiere ser una apuesta decidida por la divulgación y el acercamiento de esa porción del pasado a todas aquellas personas interesadas en nuestra historia. Por ello, este número –escrito por el arqueólogo Javier Velasco, inspector de Patrimonio Histórico de la Consejería de Cultura y Profesor Asociado en la Facultad de Historia de la ULPGC- aspira a ser el primero de una serie de trabajos que, de la mano de investigadores e investigadoras que conocen en profundidad cada uno de los temas, abordarán cuestiones particulares de estas poblaciones. De aquí a diciembre tenemos previsto publicar los dos siguientes números. El número dos girará en torno al mundo de la agricultura, y estará firmado por un especialista en la materia, el Doctor en Historia y docente en la ULPGC, Jacob Morales, y el tercero estará dedicado a la cultura funeraria, de la mano de otra especialista en este tema, la doctora, y también profesora de la ULPGC, Verónica Alberto.

El resto de la colección, hasta, al menos, 12 libros, se complementará con estos otros temas clave de la cultura de los antiguos canarios: la producción de bienes artesanos y las herramientas que usaban en la vida cotidiana; la ganadería y los animales domésticos, la gestión de los rebaños y el aprovechamiento económico que se hacía de ellos; la pesca y el marisqueo: la relación con el mar a partir de las actividades económicas (pesca y recolección); religión y creencias: la importancia del cielo; el papel de la mujer en la isla de los canarios; las enfermedades más frecuentes, los accidentes y las violencias; la lengua escrita y la lengua hablada; la arqueología del contacto, los hallazgos arqueológicos en torno a la conquista y colonización de Gran Canaria…

Y digo que al menos hasta 12 títulos porque probablemente no sean suficientes ya que, en la misma noche de la presentación del primer volumen, ya andaba el Director General de Cultura del Cabildo, Oswaldo Guerra, uno de los muñidores de esta idea, pensando en nuevos temas a incorporar. Queda abierta, por tanto, la propuesta para tiempos venideros. Para la realización de este primer volumen se ha contado con la colaboración del diseñador y artista Agustín Caballero Casassa, que no solo ha maquetado el libro sino que ha trabajado digitalmente algunas de las fotografías en las que ha reconstruido algunos escenarios para ofrecernos una representación lo más cercana posible a los tiempos de los antiguos canarios. También ha aportado alguna obra plástica de su propia cosecha. Es además el diseñador gráfico de toda la colección.

Como señala el autor en la introducción de este primer volumen: “Cuando hablamos de la isla de los canarios, hemos de imaginar un ámbito territorial que esta colectividad no solo identificó con ella misma, sino que constituyó parte indisociable de su identidad histórica de su definición como colectivo. Quizás la frontera natural que suponía el mar ayudó a reforzar esta idea de patria”. Una idea a la que no debemos ni queremos renunciar. Profundizar en ella y en los elementos históricos que la han hecho posible es la mejor manera de construir el futuro que pretendemos.

Creo que compartimos una buena noticia y este tiempo de verano es una ocasión excelente para acercarnos a este primer volumen de la colección. Estoy seguro que sentirán la misma emoción y satisfacción intelectual que he disfrutado yo.

COMPROMISO CON EL TURISMO

Podemos hablar con propiedad del compromiso del Cabildo con el turismo en intervenciones relevantes que aportan calidad y sostenibilidad.

Estamos atravesando uno de los periodos más positivos de la actividad turística en nuestra isla. En el último año se han batido todos los récords históricos de llegada de visitantes, superando los cuatro millones y medio y creciendo en más de un millón respecto a los que recibíamos en 2014. No soy de los que consideran que el crecimiento en cantidad, en sí mismo, es señal de progreso, pero es evidente que en esta ocasión está produciendo efectos positivos en el conjunto de la economía de Gran Canaria. Los indicadores estadísticos nos hablan de que nuestra isla es la más solicitada para importantes países emisores, y seguimos creciendo en todos los destinos fundamentales. Disponemos de otras referencias que son igualmente alentadoras, como es el nivel de fidelización de los turistas que nos visitan superando el 60%, mientras que el gasto medio por turista y día se mantiene como el mayor del archipiélago.

 

En los últimos años se ha diversificado considerablemente nuestra oferta y el tradicional turismo de sol y playa se ha visto complementado por propuestas de turismo de salud y bienestar, deportivo, de la naturaleza y rural, cultural, gastronómico, de congresos y convenciones, comercial o de observación de las estrellas. Es difícil encontrar un destino con una oferta tan completa. Nuestro lema tradicional de continente en miniatura se confirma como cierto cuando analizamos nuestra realidad. Parece que el tiempo no nos ha debilitado y, afortunadamente, sigue describiendo un territorio, una naturaleza, una población y un clima, que constituyen nuestro principal activo.

 

Este resultado es fruto de la acción de diversos agentes y factores. Ninguno en solitario podría explicar estos excelentes resultados. Más bien debemos afirmar con toda seguridad, que la colaboración de las iniciativas privada y pública han sido clave para avanzar en los objetivos que nuestra sociedad nos reclama en un sector esencial. Unas causas dependen de nosotros y otras son sobrevenidas por situaciones internacionales de conflicto y por la evolución de los precios del combustible y de mercados. En el primer grupo quiero destacar las políticas de inversión de nuestros empresarios que han tenido como consecuencia aumento de la calidad y la eficiencia de sus instalaciones. Además, la responsabilidad y la competencia de trabajadores y profesionales que han mejorado su cualificación y prestan servicios muy valorados a pesar de que han soportado el enorme sacrificio de la contención salarial en tiempos de crisis. Por otra parte ha contribuido también la estrategia de comunicación y promoción exterior del Patronato de Turismo insular que ha consolidado la marca Gran Canaria, dentro de un destino común que es Canarias y los resultados han sido beneficiosos.

 

En este contexto debemos preguntarnos por el papel que el Cabildo de Gran Canaria está desempeñando en el impulso global a esta actividad y nuestra contribución a la mejora de las zonas turísticas del sur de la isla, principales receptoras de los millones de personas que nos visitan. La actuación del Cabildo se ha desarrollado en cinco dimensiones que menciono brevemente: en primer lugar, fomentando la proyección internacional y estatal de Gran Canaria, difundiendo todas sus posibilidades y mostrando la diversidad de ofertas que nuestra isla ofrece. La presencia en las principales ferias españolas e internacionales se ha aprovechado para entablar relaciones y aumentar el prestigio que nuestra isla tiene en los mercados europeos.

 

En segundo lugar, promoviendo la conectividad, que en los últimos tres años hemos incrementado en proporciones parecidas a las del crecimiento turístico. Gran Canaria es una Isla conectada, lo estábamos con 121 aeropuertos en 2016, y lo estaremos con más de 150 al final de 2018. Hoy estamos enlazados con 25 países. Estas cifras nos convierten en el primer aeropuerto de Canarias en pasajeros y en conexiones. En los últimos años, hemos tenido una evolución muy notable, con 17 rutas más: teníamos 131 en 2014 y ahora 148. Este crecimiento viene a consolidar una situación muy ventajosa para Gran Canaria.

 

La tercera preocupación de la acción del Cabildo de Gran Canaria está siendo la de acoger y proporcionar información de calidad a los turistas que nos visitan. Para ello está siendo significativa la suma de nuevos puntos de información turística en toda la isla. Merecen especial atención el abierto en el paseo de Meloneras, el que próximamente se abrirá en el Faro y la revitalización del Centro de Información Turística de Maspalomas (CIT de Gran Canaria), el más visitado por el turismo. Estoy convencido de que las altas cifras de repetición de los turistas tienen mucho que ver, además de con la calidad del destino, con una correcta información adaptada a sus necesidades y demandas.

 

Nos preocupa, en cuarto lugar, la planificación, incentivar la calidad, la sostenibilidad y la innovación profesional. Tenemos un plan de ruta definido en la Estrategia Integral de Turismo 2017/2020. Están marcados los objetivos y los estamos consiguiendo porque prima la profesionalidad y los acuerdos con el sector. Los sellos de calidad turística en destino, son distintivos a nivel de todo el estado que premian las buenas prácticas y la implantación de servicios de calidad. Esta semana hemos concedido 91 nuevos sellos. Gran Canaria disponía ya de 152 premiados. Si a esta planificación de la excelencia, unimos todas las iniciativas para la formación y la tecnificación, tenemos razones para ser optimistas ante el futuro inmediato.

 

La quinta dimensión en que podemos sintetizar el apoyo del Cabildo de Gran Canaria al turismo en nuestra tierra se centra en una serie de actuaciones de recuperación, regeneración o creación de nuevos espacios que estamos impulsando en el conjunto de la isla y especialmente en las zonas turísticas o para el sector turístico. Quiero destacar algunas realizaciones emblemáticas que hablan de la orientación en la que queremos progresar en el sector: la restauración ambiental de las Dunas de Maspalomas, la recuperación del parque Tony Gallardo en el espacio natural de las Dunas, la rehabilitación del Faro de Maspalomas, la colaboración para la puesta en marcha del parque temático Siam Park y el compromiso común con otras administraciones y entidades privadas para la instalación permanente del Circo del Sol en nuestra isla.

 

La rehabilitación ambiental del espacio natural de las Dunas de Maspalomas, es un emblema que revaloriza nuestro patrimonio y el propio destino cuando aumenta la demanda conservacionista de nuestros visitantes. Este proyecto está deteniendo la pérdida de arena, moviendo 60.000 m3 en dos años e instalando además captadores de arenas y plantas de balancones. Mejora la biodiversidad al balizar los 8 kilómetros de senderos oficiales que transcurren por la Reserva Natural, con 350 nuevas plantas. Se extraerán más de1.000 m3 de material combustible y se procederá al control de especies exóticas invasoras que desplazan a nuestras especies nativas. Pero no basta con restaurar, hay que investigar científicamente para evitar la tendencia al deterioro. Para ello, tres equipos de investigadores harán un estrecho seguimiento del movimiento de la arena y su interacción con los captadores y balancones. El presupuesto se eleva a 1.155.018,33 € y su financiación está a cargo completa y exclusivamente del Cabildo de Gran Canaria.

 

Junto a las Dunas, se encuentra el parque Tony Gallardo que está dentro del espacio natural. Los trabajos tienen como fin convertirlo en un lugar visitable y preservar toda la riqueza medioambiental que atesora. Es una de las actuaciones más importantes que podemos realizar en esta zona, destinada a cambiar definitivamente la imagen del mayor pulmón verde del sur. El Cabildo está invirtiendo en esta obra 1,9 millones de euros durante dos años, para conseguir una regeneración paisajística de todo el parque donde el agua vuelve a ser protagonista.

En la recuperación de iconos de Maspalomas, el Faro representa un monumento singular. Por distintas causas, cuando asumimos el gobierno, estaba paralizada su rehabilitación. Afortunadamente, durante este año estarán concluidos los trabajos y se podrá visitar y abrir la oficina de información. El centro de interpretación se iniciará a continuación.

 

Todos los análisis de mejora de la zona turística del sur, coinciden en la necesidad de ampliar la oferta de ocio de calidad. En esa dirección, el Cabildo de Gran Canaria ha hecho todos los esfuerzos legales y administrativos para facilitar que la iniciativa privada dote a nuestra isla de un equipamiento importante como es el Siam Park. Hemos actuado con rigor y con decisión. La isla mejora y eso obliga a dinamizar la inversión. Es incomprensible que esta isla haya sufrido en los últimos años el boicot del Gobierno de Canarias a la construcción de hoteles de cuatro estrellas o que una importante empresa no haya podido invertir en el municipio de San Bartolomé de Tirajana más de mil millones por trabas administrativas municipales o de la comunidad.

 

En esa misma dirección se encuadra la iniciativa del Circo del Sol de instalarse en Gran Canaria. Nos hemos comprometido desde el primer momento a colaborar para que su puesta en marcha sea un éxito.

 

Podemos hablar con propiedad del compromiso del Cabildo con el turismo en intervenciones relevantes que aportan calidad y sostenibilidad. Además de estas actuaciones singulares, el Cabildo aporta seis millones de euros en este mandato al Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana a través de los planes de cooperación, para distintas obras de enorme valor social, turístico y económico y casi diez millones de euros más a través el FDCAN insular destinados fundamentalmente a las mejoras de infraestructuras.

 

Quedan grandes tareas por acometer, pero avanzamos de forma significativa, entre otras razones por la colaboración entre instituciones y agentes sociales. Entre todos debemos consolidar la marca Gran Canaria. Es una apuesta apasionante que está en nuestras manos. Soy consciente de que este panorama esperanzador es fruto de un trabajo colectivo y así debemos continuar.

 

EL LASTRE DEL GAS

Las gasistas y los que le siguen el juego se resisten como gato panza arriba. Y quieren seguir apurando la burbuja, tirando de las ayudas públicas y encareciendo la electricidad frente a la producción de las renovables

El pasado 5 de julio Carmen Monforte publicó un artículo, profundamente esclarecedor, en Cinco Días sobre la situación en España de la generación de energía con gas. Textualmente, la periodista, una referencia en el conocimiento del mundo energético, afirma que “siete plantas (las de ciclo combinado, como las que tenemos en Canarias para producir energía) funcionaron el año pasado por debajo del 1% de su capacidad. De estas, cuatro lo hicieron cero horas (las de Gibraltar 1, Castejón 2, Palos 3 y Tarragona, si bien, esta se encuentra en proceso de desmantelamiento) y otras tres, por debajo del 1 %: El Fangal 1 (el 0,1 %); Escatrón Peaker (0,2 %) y Palos 1 (0,7 %). Aunque estuvieron acopladas por encima de dicho porcentaje, funcionaron al ralentí, indica un técnico. Solo el ciclo combinado de Málaga, propiedad de Gas Natural (ahora denominada Naturgy) trabajó el año pasado con un factor de carga del 50 %. Ninguna otra supera ese porcentaje y más de la mitad no alcanzó ni la media del 15,5 %”. Según Red Eléctrica, el porcentaje medio de funcionamiento a máxima potencia de las 50 centrales de ciclo combinado que existen en España fue de apenas un 15,5 % en 2017.

Pero el problema se ha agravado ya que al inicio de este mes de julio, estas centrales –sigo el hilo de la información de Carmen Monforte- “han dejado de cobrar uno de los incentivos que forman parte de los llamados pagos por capacidad, concretamente el que reciben por estar disponibles”, unos 150 millones de euros anuales que pagábamos todos los consumidores. Siguen recibiendo otro incentivo, el de la inversión, pero se les pone muy cuesta arriba competir con las renovables.

Las centrales que funcionan con gas se utilizan poco pero han cobrado siempre por estar disponibles, mientras denunciaban una y otra vez que las energías limpias recibían primas. Y cobraban por dos vías: por disponibilidad y como incentivo a la inversión. Como apunté, desde el 1 de julio ya no perciben ayudas por la disponibilidad, y  en el 2013, las ayudas a la inversión se redujeron a menos de la mitad, de 28.000 euros MW/año a 10.000 Euros MW/año. A cambio, se duplicó el periodo durante el cual podrían cobrarlas.

Según la experta periodista, “la mitad de las regasificadoras españolas reciben menos de dos buques al mes”, lo que las hace absolutamente inviables: “dado que se trata de una actividad regulada, hay quien defiende que las descargas de buques deberían concentrase en las más productivas (Bilbao, Barcelona y Huelva) y que las demás o parte de las demás se hibernen”. En realidad las térmicas españolas se han depreciado por un valor de 4.900 millones.

En los últimos años las empresas del sector han intentado cerrar distintas plantas ante la negativa del Gobierno del PP. Red Eléctrica llegó a afirmar que habría que cerrar al menos 10 en España. Recuerden que la de El Musel en Gijón ni siquiera se ha puesto en marcha desde su inauguración. Permanece hibernada sine die. Según Cinco Días, “el exceso de capacidad del sistema eléctrico y la competencia de las energías renovables y el carbón han dejado casi fuera del mercado la generación con gas natural por ser la más cara. La burbuja de ciclos combinados que se produjo en el primer lustro del milenio provocó que en un solo año, el del 2005, se inaugurara una central cada mes”. Se invirtieron en regasificadoras y ciclos combinados más 25.000 mil millones de euros y obligó al estado a desequilibrar su balanza exterior acudiendo a comprar el gas y  el fuel en el exterior con un gasto de más de 45.000 millones anuales.

Mientras, ya saben: eliminaron las primas a las renovables con carácter retroactivo (lo que hace que España esté perdiendo pleitos internacionales que reclaman indemnizaciones millonarias), suprimieron las ayudas al sector eólico y fotovoltaico mientras mantenían las del gas, las del carbón, etc y cercenaron de un tajo las posibilidades de democratizar la energía con el autoconsumo inventándose un impuesto al sol disuasorio.

Pero las gasistas y los que le siguen el juego se resisten como gato panza arriba. Y quieren seguir apurando la burbuja, tirando de las ayudas públicas y encareciendo la electricidad frente a la producción de las renovables cada vez mucho más baratas frente a la generación de energía con petróleo  o con gas.

Y se inventan entonces la transición energética. La necesidad del gas para hacer esa transición innecesaria sobre todo en sistemas aislados como el canario. Y se pone en marcha una maquinaria continua, a piñón fijo, para vendernos las bondades de ese combustible fósil, Y para anatemizar (algunas organizaciones empresariales (CCE, Círculo de Empresarios, Asinca… algunos empresarios, algún partido entregado…) a los que defendemos, como apuntan numerosos estudios, que en Canarias no es necesaria ninguna transición costosa y paralizante hacia las renovables a través del gas. Que tenemos sol y viento suficientes para, apoyados en saltos de agua, parques automovilísticos eléctricos, el avance tecnológico de las pilas de almacenamiento y el autoconsumo, poder incorporarnos cuanto antes a ese modelo de generación con renovables que aspiramos.

Andrés Seco publicó a mitad de junio –después de que La Provincia le manipulara una entrevista para hacer ver que defendía el gas como transición para Canarias- un artículo en el que nos decía que Uruguay pasó de las energías fósiles a un 95 % de renovables en 10 años. Y que la planta de gas que Uruguay previó como transición está paralizada. Que para Canarias –que emite más CO2 que Uruguay, o Chipre y Malta juntas- “debe aplicarse la metodología europea de análisis coste-beneficio (Entso-e CBA) a todas y cada una de las inversiones a realizar en instalaciones cuya vida útil superará ampliamente el periodo transitorio”.

Es lo mismo que afirma una y otra vez la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC). Hace unos meses emitió un informe contundente. Nada justifica la implantación del gas en Canarias ni la construcción de regasificadoras: no existen ni estudios económicos ni clientes que compren esa energía. Más claro agua. Pero es que hace unos días, en un foro al que se le invitó en Las Palmas de Gran Canaria, el presidente de la CNMC insistió en que ese proyecto de implantación del gas en nuestro archipiélago supone costes superiores a los ingresos previstos. Y fue muy contunde al afirmar que su oposición a la construcción de la regasificadora de Tenerife es porque “nosotros solo nos sentimos incómodos cuando se intentan socializar las pérdidas” y que la propuesta de Granadilla va a aumentar el déficit del sistema gasista y que entonces “ni los españoles ni los canarios tiene por qué asumir ese sobrecoste”. Es decir, que no se presta a un negociete sin justificación que pagaremos todos. Blanco y en botella…

La ministra de Transición Ecológica acaba de afirmar, con respecto a la utilización del gas y a la creación de grandes infraestructuras gasistas, que “ojo con pasarse con el gas” y que es necesario que nos hagamos siempre, frente a la utilización de este combustible fósil, las preguntas de “qué, para qué, cuándo y hasta cuándo”.
Y nos intentan también vender la burra de que es más limpio cuando su fuga a la atmósfera lo hace más dañino incluso que el dióxido de carbono (CO2), pues el gas metano –que compone 95 % de este energético–, es un agente contaminante 84 veces más potente que el CO2 y su contribución al  calentamiento global es mucho mayor. Son las emisiones fugitivas de metano sin quemar, básicamente las que se van cuando se le hace mantenimiento a la tubería, fugas de tanques o que los quemadores (en la industria petrolera) no consumen completamente el gas y se fugan directamente a la atmósfera.

Eso ha hecho que haya surgido en los últimos días en España la red  Gas no es Solución que, entre otras cosas, plantea que “las grandes empresas y lobbies que promocionan el modelo gasístico son contrarias a una transición energética democrática y participada activamente por la ciudadanía. Las propuestas de la transición deben dar respuesta a las necesidades de las poblaciones locales y al mismo tiempo preservar el patrimonio y los recursos naturales, eliminando los impactos negativos que padecen los territorios de extracción, transporte y consumo de gas. Ejemplos como el almacén Castor o Doñana, el gasoducto MidCat, las centrales de ciclo combinado, las plantas de regasificación del Musel (Gijón) y Mugardos (Ría de Ferrol) o las proyectadas como la de Granadilla (Tenerife), y la gran proliferación de permisos de investigación de shale gas o gas de lutita, obtenido mediante la técnica de la fractura hidráulica fracking, constituyen una fuente de conflictos ambientales y sociales que perjudican a las economías locales…”.

Y le da la razón el avance del Inventario de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) de la Comisión Europea correspondiente al 2017 que nos dice que las emisiones de gases de efecto invernadero en España alcanzaron los 338,8 millones de toneladas de CO2 durante el año pasado, lo que supone un aumento de un 4,4 % respecto al 2016 y el mayor aumento interanual desde el 2002, debido a un crecimiento de un 18,8 % de las emisiones procedentes de la generación de electricidad por la mayor producción en centrales de carbón y ciclos combinados, unido a una caída de un 49 % en la producción hidráulica en un año marcado por la sequía.

En fin, que les importa un comino todo esto a los que prefieren la especulación al interés general. Por eso les da mucha rabia y nos atacan cuando se alzan voces e instituciones oponiéndonos porque el gas ni es más limpio, ni es más barato, ni es transición sino un lastre.

RAZONES PARA EL OPTIMISMO

El pasado 26 de junio la Confederación Canaria de Empresarios presentó a la sociedad grancanaria su análisis sobre la evolución económica de Gran Canaria de 2007 a 2015. Nos hizo llegar, a través de su informe, que en ese periodo Gran Canaria había sufrido un retroceso económico frente a Tenerife y que el PIB de nuestra isla había crecido por debajo del de la isla del Teide.  Aunque como dijo Robert Kennedy “el PIB mide todo, menos lo que hace que la vida valga la pena”, la CCE constató una evolución a favor de Tenerife en esos años fundamentalmente por la Ley de Modernización Turística que impedía la construcción de hoteles de 4 estrellas en Gran Canaria. Pero hay más datos que hablan de desequilibrios y freno al desarrollo de Gran Canaria por parte de CC-ATI: la  propia CCE ha indicado también en otras ocasiones que, desde la crisis hasta ahora, el Gobierno de Canarias ha invertido más de tres mil millones de euros a favor de Tenerife y en detrimento de Gran Canaria. El Cabildo grancanario también ha demostrado que han creado una estructura político-administrativa desde el Gobierno de la Comunidad Autónoma para controlar el poder político y empresarial y perjudicar a esta isla.

El Círculo de Empresarios se reunió el  viernes 29 de junio con Fernando Clavijo y le trasladó su inquietud por la pérdida de pujanza de la economía de Gran Canaria, según un comunicado remitido por ese grupo de empresarios posteriormente. Afirman que le trasladaron al Presidente canario la necesidad de apoyar la Agenda Canaria y la bonificación del transporte del 75% para los residentes en las islas. Y también el que se activen los mecanismos que establece la Ley del Suelo para que se permitan los hoteles de 4 estrellas “porque lastra el crecimiento de Gran Canaria el que no se puedan construir”. Por cierto, les recuerdo que esa ha sido la táctica de CC-ATI para impedir el crecimiento turístico de Gran Canaria con respecto a Tenerife. En el comunicado del Círculo no se citó  al Cabildo en ningún momento,  como recogen todos los medios de comunicación, excepto, como no,  La Provincia. Este periódico, al servicio de CC-ATI, vuelve a manipular la información y miente, en su portada y en una página interior, aseverando que el Círculo atribuye esta situación al Cabildo. El Círculo no se refiere en ningún momento en su escrito al Cabildo de Gran Canaria, aunque tampoco le he escuchado desmentir a La Provincia. Se trata de otro ataque al Cabildo para servir a CC-ATI. Y al PP.  Otra mentira. Otra manipulación. Una estrategia desanimante. Una irresponsabilidad que podría generar incertidumbre, desconfianza y disuasión en los inversores.

Aunque no debe tener mucha credibilidad porque entidades como El Circo del Sol, la London School of Economics o Ánima Kitchen, entre otras han elegido Gran Canaria para instalarse.

La realidad es bien tozuda. Y clarificadora. Desde 2015 para acá, una vez perdidas las elecciones por el PP y José Miguel Bravo de Laguna y coincidiendo con el nuevo Gobierno progresista del Cabildo, los indicadores económicos son todos positivos para Gran Canaria. Y además no hemos frenado ningún proyecto de inversión privada en la Isla. Ninguno. En realidad tanto el Circulo como la CCE de empresarios suelen lanzar este mensaje de vez en cuando. Falsamente. No citan ningún proyecto concreto. Curiosamente, es un empresario del Círculo y la CCE el que se opone al tren para vender más coches; son varios empresarios los que se oponen al Siam Park, con la ayudita del ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana; es un empresario del Círculo y la CCE el que se  opuso inicialmente a la remodelación del hotel Oasis; no es el Cabildo el que se opone a que Lopesan realice inversiones por más de 1.000 millones en el Sur, pero curiosamente nunca se señala al que pone estas zancadillas.

En cualquier caso recibimos un legado sumamente negativo para Gran canaria en 2015 que ha ido evolucionando en sentido positivo. Muy positivo. Les voy a refrescar algunos datos. De 2015 hasta ahora la evolución de los presupuesto de este Cabildo de Gran Canaria ha sido especialmente significativa:

2015__________ 592.270.572  millones de euros.

2016__________ 635.351.289           “                      +     7´27 % ___ 43    millones más

2017__________ 701.991.107           “                + 10´49 % ______ 66´5 millones más

2018__________ 854.616.009           “                +  22 % _________ 152  millones más

De 2015 hasta hoy ha habido un aumento de más de 262.346.572 €. Y en 2017 ejecutamos el 87% de los presupuestos. Con mayor presupuesto ejecutamos un mayor gasto real. ¡Nunca en las últimas décadas el Cabildo ha tenido un gasto real como ahora!


Y hemos puesto en marcha un plan de inversiones como nunca se había realizado en la historia de esta institución insular. Como nunca en sus 106 años de historia. Estamos haciendo real y efectivo el Plan Transforma Gran Canaria, una propuesta de inversiones de 456 millones de euros que puede superar los 500 millones en los próximos meses. Y lo estamos desarrollando con rotundidad y firmeza a pesar de la escasez de medios humanos debido a los recortes y limitaciones del PP.  2017 ha sido el año con más ingresos y con más gastos del Cabildo en su historia. Los ingresos han aumentado considerablemente y salvo en 2013 nunca ha habido un nivel de ejecución de inversiones – un 68% – como en el ejercicio de 2017. Son inversiones para transformar Gran Canaria; para dinamizar la economía pública y privada; para mejorar las condiciones sociales y el empleo; para diseñar un futuro sostenible apoyado en una economía diversificada.

Tenemos claro el modelo de isla por el que queremos transitar: modelo, proyecto, recursos, complicidad social, participación institucional, firmeza ante las agresiones… Gran Canaria es la isla que más recauda; la que más ingresa… (aunque nos oculten los datos). Pero hay más datos, muchos más datos positivos:

Los números del descenso de parados son especialmente significativos. En el último año descendió el paro en Canarias un 5,2%, pero en Gran Canaria bajó por encima de esta media regional hasta alcanzar un 6,8%. Nos sigue a continuación Fuerteventura con un 5,5%, Lanzarote con un 5,3% y, en cuarta posición y por debajo de media, Tenerife con un 3,8%, casi la mitad que Gran Canaria. Es un dato que se repite a lo largo de los últimos tres años: desde junio de 2015 a junio de 2018 se han creado más de diecinueve mil empleos en Gran Canaria, lo que supone un aumento del 18%, dos puntos por encima del 16%  de  media de Canarias y cuatro sobre Tenerife, que registró un 14%.

De los casi 40.000 empleos creados en Canarias en los últimos tres años, la mitad corresponde a Gran Canaria y el resto a las otras seis islas del archipiélago: de cada dos empleos creados en nuestras islas en ese periodo, uno corresponde a Gran Canaria.

Y  en el mismo periodo hemos crecido un 15% en el número de afiliados a la Seguridad Social  y un 7,82% en la cifra de empresas inscritas en el mismo organismo.

Y fíjense ahora en unos datos especialmente importantes que se refieren a la industria turística que aporta un 34% al PIB de las islas de manera directa y mucho más de manera indirecta. Con respecto a la evolución del número de turistas, en Gran Canaria aumenta en 996.319 turistas desde el primer trimestre de 2015 hasta aquí (un 27,74%) y en Tenerife en 979.708 (un 18,83%). Y con el gasto turístico realizado en destino el dato es especialmente significativo: aumenta en  Gran Canaria en 264,5 millones de euros (21,60%) frente a un aumento de 263,5 en Tenerife (un 15,44%).

Nuestro puerto dobla en facturación al de Santa Cruz de Tenerife; nuestro aeropuerto es el que recibe a más pasajeros… La diferencia es notoria. Todos, pero todos, los datos de 2015 hasta aquí son positivos. Se ha mejorado notoriamente. Con respecto a lo que nos dejó el Gobierno del PP y José Miguel Bravo de Laguna en el Cabildo que terminó en 2015, pero también con respecto a Tenerife al que tanto les gusta recurrir. Esta isla mejora en todos sus indicadores. El esfuerzo de la sociedad civil y el de este Cabildo y sus ayuntamientos está consiguiendo dar un vuelco a la situación económica que nos encontramos al llegar al Gobierno de la Isla. Pero no nos podemos confiar. No podemos reproducir los modelos caducos de los que han gobernado esta casa en más de un 80% del tiempo. Es tiempo de confianza, de proyectos estratégicos, de nueva economía, de desarrollo social, de diversificación de las propuestas, de no venderse por un puñado de votos.. De optimismo.

Y seguir avanzando. Lejos del pesimismo. Por eso en las próximas semanas volveremos a implementar el Plan Transforma Gran Canaria con una nueva propuesta de inversiones  de alrededor de cien millones de euros. Para seguir generando inversión, para seguir generando economía productiva, para avanzar en la equidad social y la igualdad. Y no renunciar a que Gran Canaria lidere para los próximos años la consecución de unos objetivos estratégicos imprescindibles para nuestro futuro, para el de Gran Canaria pero también para Canarias: reconstruir el marco institucional y refundar el pacto social para avanzar hacia una nacionalidad integrada y solidaria; modernizar y extender el Estado de Bienestar, la equidad y la justicia social, a lo que muchos ciudadanos canarios no han llegado o lo están perdiendo; transformar la economía para ganar en soberanía, competitividad y solidez; priorizar la sostenibilidad como estrategia de revalorización de nuestros valores ambientales, económicos y culturales; actualizar las relaciones con el Estado, reconociendo los derechos históricos y la condición singular de Canarias y  revitalizar y difundir los elementos culturales que nos identifican. En eso estamos trabajando, aunque a algunos les moleste.

De los casi 40.000 empleos creados en Canarias en los últimos tres años, la mitad corresponde a Gran Canaria y el resto a las otras seis islas del archipiélago

CARNE HUMANA

El proceso migratorio de las poblaciones que buscan salir de ese infierno para sobrevivir, para salvar a sus familias, es imparable y creciente.

Cada cierto tiempo, hechos como el del barco Aquarius navegando con más de 600 migrantes a bordo, en condiciones inhumanas, buscando desesperadamente un puerto que los acoja, o la llegada en los últimos días de pateras a nuestras costas con inmigrantes subsaharianos, ponen la tragedia de los inmigrantes y los refugiados de actualidad. Hace que nos demos de bruces con la realidad. Pero se trata de hechos que se repiten cada día. El pasado día 20 vivimos el Día Mundial de los Refugiados que nos recuerda un drama que afecta a 68,5 millones de personas que han tenido que huir de sus hogares y de las que más de 25 millones son refugiados, la mitad menores de edad. Más del 85% provienen del hemisferio sur donde 30 personas se ven obligadas a desplazarse cada minuto. Muchas huyen de los horrores de Siria, Sudàn, Somalia, Afganistán y otros muchos millones de personas buscan desesperadamente otra vida mejor evitando el hambre, la persecución y la violencia en distintos lugares del mundo.

Pero es preciso recordar, es bueno hacerlo en estos momentos de convulsión, que éste no es un problema reciente, sino que, desde hace muchos años, los movimientos migratorios de los países empobrecidos hacia los países ricos suponen una dolorosa constante, una búsqueda desesperada de salvación para millones de seres humanos. La causa fundamental radica en que actualmente más del 80% de la riqueza mundial está en manos de menos del 20% de la población del planeta. Esta situación se mantiene y se acentúa por la existencia de un sistema político, financiero, económico y militar que, a escala global, impone su hegemonía e incrementa las situaciones de desigualdad e injusticia obligando a vivir a 4.000 millones de seres humanos en condiciones de pobreza extrema; a que 1.000 millones de personas sufran hambre; a que la mitad de la población mundial no tenga acceso al agua potable, a la asistencia sanitaria o a la educación; a que 400 millones de niños padezcan el drama de la esclavitud; a que las guerras provocadas y la violencia afecten a numerosos estados en los continentes africano, americano y asiático; a que la violación de los Derechos Humanos y la ausencia de democracia sean algo cotidiano en muchos lugares del mundo… El expolio de las riquezas y las materias primas por las empresas multinacionales a los pueblos empobrecidos aumenta aún más el abismo de la desigualdad. La huella histórica rica del colonialismo sigue sin reconocerse.

Sin lugar a dudas, la situación de pobreza extrema, de dependencia y de violencia que hoy sufre la inmensa mayoría de los pueblos empobrecidos configura un escenario de tragedia intolerable para el género humano. Más del 80% de la población mundial vive en la marginación social y la extrema pobreza. Unos 6.000 millones de seres humanos soportan en todo el planeta situaciones de sufrimiento, de violación de sus derechos humanos, económicos, sociales y políticos… Y lo padecen de una manera estructural, planificada por los grandes poderes económicos y políticos y silenciada adecuadamente por los poderes mediáticos, que están controlados y al servicio de los anteriores. Los datos más actualizados afirman que el 1% de la población dispone para vivir del 50% de la riqueza mundial, o lo que es lo mismo, el 99% de la población mundial, unos 7.400 millones de personas, sólo dispone del otro 50% de la riqueza. Todo lo anteriormente descrito se agrava aún más si se es mujer, o se es niño o anciano. Hay una condena a un mayor grado de sufrimiento si se es dependiente.

Ante esta realidad, el proceso migratorio de las poblaciones que buscan salir de ese infierno para sobrevivir, para salvar a sus familias, es imparable y creciente. El fracaso de la consecución de los Objetivos del Milenio, fijados por la ONU para reducir en el 2015 el hambre de la mitad de la población afectada, no solo es una frustración, sino que evidencia que la desigualdad se ha incrementado. No podemos obviar la responsabilidad directa que en este drama tienen los países más ricos, las grandes potencias, las organizaciones multilaterales y los conglomerados multinacionales, en especial los EEUU, Rusia, la UE, China (los grandes productores y exportadores de armas) además de los países del Golfo e Israel o el FMI y la propia ONU, para los que priman sus intereses económicos y estratégicos sobre los seres humanos. Las respuestas no pueden ser la colocación de vallas, alambradas y cuchillas en las fronteras, la construcción de muros, el despliegue del ejército y la policía, políticas de extranjería para expulsar a los inmigrantes, el endurecimiento de las condiciones para acceder al estatus de refugiado o el recorte en los fondos destinados a la cooperación y el desarrollo de los países empobrecidos. Es intolerable que cada año mueran miles de personas en los océanos víctimas de este sistema o de la explotación de las mafias. Mientras exista el hambre, la pobreza extrema o las guerras, los movimientos migratorios no van a parar. Acordémonos los canarios acogidos en Cuba o Venezuela. Acordémonos los españoleses acogidos en Méjico tras la Guerra Civil. Es prioritario entonces que no se recorten las ayudas al desarrollo y que se pongan en marcha instrumentos como los pasaportes Nansen diseñados por la Liga de Naciones en el periodo de entreguerras.

En estos momentos, los 28 países de la UE incumplen los tratados internacionales sobre refugiados que han ratificado en distintas ocasiones. La Declaración Universal de Derechos Humanos, la Convención de Ginebra, el Convenio Europeo de Derechos Humanos, el Protocolo de Dublín, la Carta de Derechos Fundamentales de la UE, la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar y las constituciones de cada país, que reconocen los derechos de los refugiados (en el caso de España, el art. 13.4 de la Constitución), se convierten en mera desiderata, en instrumentos hueros, en humo al servicio de la distracción y las prácticas más abyectas.

Desgraciadamente Europa y EEUU avanzan por una senda irresponsable, dramática y peligrosa. El mesianismo político que fluye de manera permanente en la historia de la humanidad y que en Europa en el siglo XX se hizo especialmente dramático con el nazismo, el fascismo y con interpretaciones violentas y dictatoriales del comunismo se vuelve hoy a hacer visible en el Viejo Continente y en EEUU.

No hace mucho lo denunciaba Amnistía Internacional: “El uso cínico del “nosotros contra ellos” provoca una agenda deshumanizadora basada en discursos de culpa, odio y miedo a escala nunca vista desde los años 30”. Se nos echan encima peligrosamente políticos antisistema que ocupan el poder y ponen en marcha una agenda tóxica que deshumaniza a grupos enteros de personas. Que imponen una retórica de la deshumanización. Lo expresó muy claro Tzvetan Todorov en el discurso que dio cuando recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales en el año 2008: “Por cómo percibimos y acogemos a los otros, a los diferentes, se puede medir nuestro grado de barbarie o de civilización. Los bárbaros son los que consideran que los otros, porque no se parecen a ellos, pertenecen a una humanidad inferior y merecen ser tratados con desprecio o condescendencia. Ser civilizado no significa haber cursado estudios superiores o haber leído muchos libros, o poseer una gran sabiduría: todos sabemos que ciertos individuos de esas características fueron capaces de cometer actos de absoluta perfecta barbarie”.

El nazismo y el fascismo emprendieron la persecución a los judíos y lo convirtieron en una de las claves de su discurso del odio y la violencia. Hoy los emigrantes y los refugiados han ocupado ese lugar. Ese auge de las organizaciones xenófobas en la última década en Europa se basa, en la mayoría de las ocasiones, en el discurso del miedo al extranjero. La llegada a la Casa Blanca de Donald Trump y el aumento de la extrema derecha en Europa es un dato que nos indica que el panorama internacional no va precisamente a mejorar. La historia ha demostrado que levantando muros entre los pueblos más empobrecidos y los que más tienen no se soluciona el problema de la desigualdad ni del hambre. Los muros y las jaulas inhumanas para niños del presidente norteamericano, las derivas fascistas de Francia, Holanda, Hungría, Polonia, Austria, Croacia, Alemania o de la Italia de Salvini (“llevaos esa carne humana”), la posición oficial de la UE planteando crear centros para emigrantes fuera de sus fronteras… nos dibujan una situación muy preocupante y peligrosa. La estamos viendo venir desde hace años y parece que no fuera con nosotros.

El fascismo está de nuevo entre nosotros y mirando para otro lado no lo vamos a frenar. Se nos echa encima y no reaccionamos. Lo señala muy bien Tony Judt: “Sospecho que estamos adentrándonos en un tiempo problemático. Las identidades se resolverán mal, mientras que los desarraigados golpean en los cada vez más altos muros de las comunidades cerradas. En este espléndido siglo nuevo echaremos de menos a los tolerantes, a los de los márgenes: a la gente fronteriza. Mi gente”. Para combatirlo solo cabe mucha pedagogía, acogimiento e integración, justicia social, dignidad de las personas, derechos humanos, responsabilidad política, solidaridad, cooperación para el desarrollo…

EL COMPROMISO DEL CABILDO CON NUESTRA CAPITAL

Gran Canaria está avanzando hacia la sostenibilidad y la capital se beneficia de una isla verde que recupera su paisaje, apuesta por las energías limpias, aumenta el consumo de productos de nuestra tierra y con ello se refuerza la soberanía alimentaria

Celebramos el 540 aniversario de la fundación de Las Palmas de Gran Canaria, nuestra capital atlántica, referente para todos los canarios y canarias por su capacidad para emprender, para acoger, para construir. A lo largo de la historia y aprovechando las condiciones incomparables del puerto de La Luz y el carácter amable de su gente, ha sabido constituirse como una capital cosmopolita, hospitalaria, abierta a la cultura de tres continentes e inagotable en la defensa de sus derechos.

Después de la conquista, nuestra ciudad se hace protagonista de las ansias renacentistas española y europea de ir más allá de los límites del continente. En este cruce de caminos surge la figura de Cristóbal Colón y tantos otros y toda la atención centrada en el Mediterráneo se traslada hacia el llamado #mar tenebroso#, hacia el sonoro Atlántico. Y esta ciudad y Gran Canaria se convierten en la plataforma de la era de los descubrimientos. Entendemos así mejor que nuestro carácter vanguardista y multicultural nos viene de ser adelantados de los nuevos tiempos y del nuevo mundo.

El Real de las Tres Palmas, origen de nuestra capital, creó el modelo de la plaza mayor que se instauraría en Hispanoamérica, de este modo, su casco histórico sirvió de modelo para las nuevas ciudades americanas. Y después, el 20 de diciembre de 1494, fue reconocida la lejanía geográfica de este territorio con la concesión del Fuero Real, la primera autonomía fiscal otorgada más allá del continente. Y en la configuración del poder insular tiene gran importancia que se cree por Carlos I, en Las Palmas de Gran Canaria, en 1526, la Real Audiencia de Canarias: un tribunal con competencia en todas las islas para causas civiles y criminales. Supone el afianzamiento de la autoridad regia en el Archipiélago y define el papel central de nuestra isla en la estructura política de Canarias.

La colonización y la conquista de América impulsaron la puesta en producción de los recursos de la capital y de la isla. Pero también atrajeron la atención y la ambición de otras potencias lo que dio lugar a ataques como los de Hawkins, Drake y Van der Does, cuyas flotas alcanzaron éxitos combatiendo contra la Armada Invencible, pero vivieron la derrota en nuestras aguas en los enfrentamientos bélicos más importantes producidos en las Islas Canarias por el número de tropas movilizadas.

Muy pronto entendimos que nuestro futuro estaba ligado a la libertad comercial y a unas condiciones singulares que no podían asociarse a las que se utilizaban en el continente. Así se consiguió el Reglamento Real de 1718. Vendrían después la Ley de Puertos Francos, la construcción del Puerto de La Luz en 1883 y la aparición de una burguesía comercial…

Una ciudad que durante siglos ha ido forjando una personalidad diversa y mestiza, cantada y mitificada por poetas como Cairasco de Figueroa, Tomás Morales, Alonso Quesada, Víctor Doreste, Saulo Torón, los hermanos Millares o Padorno; descrita de manera realista por novelistas contemporáneos como José Luis Correa o Alexis Ravelo; o convertida en plató de cine para producciones internacionales.

Las Palmas de Gran Canaria se ha consolidado en el siglo XXI como una capital moderna, dinámica, vanguardista. Hoy resulta atractiva para inversores, para promotores culturales, para investigadores, para deportistas, para profesionales de cualquier condición, para artistas y cineastas. Esta consolidación de la ciudad es decisiva para el liderazgo de Gran Canaria y los datos esperanzadores que conocemos, relacionados con el empleo, la emprendeduría o la confianza empresarial, nos dicen que remamos en la buena dirección.

En los últimos años, el Cabildo de Gran Canaria ha realizado una apuesta indiscutible por avanzar junto al Ayuntamiento de la capital, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y los sectores sociales y económicos de progreso, en la modernización de infraestructuras, programas e iniciativas que afiancen el papel decisivo que nuestra capital tiene como motor socioeconómico de la isla y de Canarias. En estos tres últimos años la inversión directa o en instalaciones insulares localizadas o previstas en la ciudad sobrepasan los 200 millones de euros. Es un compromiso que engrandece a Gran Canaria.

Hubo un tiempo en que parecía que Cabildo y ciudad vivían de espaldas. Se decía que las competencias del Cabildo estaban orientadas principalmente hacia el mundo rural. Afortunadamente ese tiempo ya pasó. La oferta cultural, deportiva, económica, formativa que el Cabildo promueve tiene en cuenta el efecto multiplicador de Las Palmas de Gran Canaria y al mismo tiempo favorece distintos polos de desarrollo en las diferentes comarcas para favorecer una diversificación imprescindible encaminada a hacernos sostenibles.

Considero que hay dos claves políticas que están contribuyendo a este tiempo de restablecimiento del liderazgo de nuestra capital. Una es la voluntad de colaboración, de entendimiento entre Cabildo y Ayuntamiento que se ha ampliado a todos los agentes decisivos en la planificación y gestión de la ciudad. Esta voluntad se traduce en acuerdos en el Plan de Cooperación, la distribución del Fondo de Desarrollo de Canarias, que nos permitió anteponer la unidad de la isla frente a intereses externos, o la coincidencia en el convenio de carreteras. Con estos ejemplos, no hacemos sino sumar esfuerzos en una misma dirección, que es el progreso de la isla y de su capital.

El otro factor fundamental está en la defensa que el Cabildo insular está haciendo en pro de los derechos de Gran Canaria en la distribución injusta de recursos y poder por el Gobierno de Canarias. En la medida que defendemos la isla, la capitalidad de Las Palmas de Gran Canaria queda reforzada.

La acción del Cabildo en la ciudad está consolidando una propuesta que interesa a todos los grancanarios durante los últimos años y al mismo tiempo está abriendo nuevos compromisos que hablan de calidad de vida. Podemos comentar algunos ejemplos: la oferta cultural ya sea gestionada directamente o apoyada económicamente por el Cabildo de Gran Canaria que se concreta en la programación teatral, musical (en todos los niveles: sinfónica, operística, popular) museística, audiovisual o plástica, que está ganando en relevancia y suponen un atractivo indiscutible para la ciudadanía.

Lo mismo cabría decir con la propuesta deportiva que suma a unas infraestructuras de primer nivel una programación que nos consolida como isla europea del deporte. La mejora de la calidad de vida en nuestros barrios ha ocupado la mayor parte del Plan de Cooperación que ha duplicado los fondos respecto al mandato anterior.

Gran Canaria está avanzando hacia la sostenibilidad y la capital se beneficia de una isla verde que recupera su paisaje, apuesta por las energías limpias, aumenta el consumo de productos de nuestra tierra y con ello se refuerza la soberanía alimentaria. El nuevo tiempo incluye el desarrollo de un turismo sostenible de ciudad, de una economía circular que aprovecha nuestros recursos al mismo tiempo que abre nuevas áreas de producción como la economía azul que emplea la riqueza de nuestro mar. Las Palmas de Gran Canaria también debe ser la capital de la ecoisla que defendemos y hacia donde nos reclama cada día más la ciudadanía para que nos dirijamos a ella con decisión.

Para alcanzar ese sueño que está a nuestro alcance tenemos que avanzar en cuatro retos urbanos que ya hemos iniciado o que compartimos con los regidores municipales. Tenemos que reducir los grupos de personas que viven en la pobreza o la exclusión social y tenemos que hacerlo aumentando las oportunidades y no solo los programas asistenciales. Estamos decididos a colaborar en potenciar la movilidad sostenible con la mejora del transporte público y la introducción de los vehículos eléctricos. Una capital verde tiene que generalizar un tratamiento de residuos que evite contaminar y a la vez los aproveche en le generación de nuevas energías. Y además en los próximos años podemos avanzar en la sustitución del uso de energías fósiles que tanto dañan a la salud y perjudican el bienestar general. Por eso, desde el Cabildo rechazamos la propuesta de imponer la regasificación de la ciudad que nos haría retroceder varias décadas.

Se está abriendo un nuevo diálogo entre la capital y la isla. No compiten sino que se complementan. Una cabeza activa, vanguardista que nutre de iniciativas y de apoyo a un territorio diverso y maravilloso en el que se ensamblan 21 municipios hermanados en un proyecto común. Y a su vez una producción diversificada que fluye hacia una población que necesita servicios y productos de calidad desde el mar hasta la cumbre.

Una isla equilibrada es la mejor noticia que podemos aportar. Para ese equilibrio la ciudad tiene que ser capital de una isla viva. Funcionamos como vasos comunicantes, el pulmón verde que Gran Canaria cultiva es esencial para una ciudad que quiere ser sostenible.

Tenemos razones para aprovechar la fiesta del aniversario de la fundación de nuestra capital para celebrar los grandes acontecimientos que hemos disfrutado en ella y para renovar el compromiso de lucha incansable por el bienestar de quienes la disfrutamos y compartimos. Les animo a festejarlo.