TRAICIÓN Y ENTREGUISMO

Fernando Clavijo no solo ha «ninguneado» a los organizadores de la temporada operística que lleva el nombre de Alfredo Kraus, sino que «desconsidera» a toda la vida cultural de la capital grancanaria”

Lo contaba hace unos días Victoriano Suárez Álamo en Canarias 7: “ La paciencia tiene un límite y las formas del Gobierno de Canarias han dinamitado la de la directiva de los Amigos Canarios de la Ópera (ACO). Hasta tal punto que Óscar Muñoz, presidente de esta asociación, considera que el Ejecutivo que preside Fernando Clavijo no solo ha «ninguneado» a los organizadores de la temporada operística que lleva el nombre de Alfredo Kraus, sino que «desconsidera» a toda la vida cultural de la capital grancanaria”. Realmente es con toda Gran Canaria. Óscar Muñoz señaló directamente a ATI-CC y remató su denuncia afirmando que se sentían ninguneados: “No hay que olvidar que nuestra temporada tiene mucho prestigio a nivel nacional e internacional y que es el acontecimiento cultural más prestigioso que cada año se lleva a cabo en el archipiélago. Si fuera por el Gobierno de Canarias, habríamos fallecido hace tiempo», expuso. Pero no sucede solo con el festival de Ópera, pasa lo mismo con el Womad o con el Womex, por ejemplo. Hay mucho dinero para festivales parecidos en otras islas, pero para Gran Canaria, a pesar de un aumento de los presupuestos para esta área en un 20%, nunca llegan los recursos.


Y pasa lo mismo con otras áreas. En realidad con todas las áreas. En el Pleno extraordinario del Cabildo del pasado viernes 27 de abril, dimos cuenta del Dictamen elaborado por una comisión para analizar los desequilibrios propiciados para con Gran Canaria desde el Gobierno de ATI-CC: diferencias enormes en las inversiones en los últimos años (la CCE habla de más de tres mil millones de diferencia desde el inicio de la crisis), en la distribución de los servicios hospitalarios, educativos… y lo más importante: en la distribución territorial de los cargos públicos intermedios de la Comunidad, que  hace que Gran Canaria solo disponga del 29% frente a un 53% de Tenerife. En el área económica un 27% frente al 51%; en el área territorial un 20% frente al 50% y en el área turística un 25% frente al 58%… Aquí está la madre del cordero. Se ha generado así una estructura de poder que controla todo, que decide todo… Y margina a esta isla. Este Dictamen –que incluye aportaciones de todos los grupos políticos presentes en el Cabildo, salvo de CC (la voz de su amo)- se aprobó solo con los votos de los consejeros y consejeras que conforman el Gobierno del Cabildo. CC votó en contra siguiendo el mandato de su partido dependiente de ATI y se descolgó al día siguiente con un artículo atacando al Gobierno del Cabildo, a su presidente y, de manera mendaz y personal, al responsable de la SPGC, Cosme García, un técnico profesional y riguroso. El resto de la oposición se abstuvo. Todos reconocieron que existen  desequilibrios pero no votaron a favor. Antepusieron sus intereses de partido a la defensa de los de Gran Canaria. Ya andaban el PP y Unidos por Gran Canaria en la deriva pactista-entreguista con CC-ATI.

Los avances que una mirada constructiva asume, no pueden esconder que Canarias después de 35 años de autonomía, -donde se reconoce su identidad singular y  el  derecho  al  autogobierno-, ha desaprovechado parte de estas potencialidades y está lejos de los objetivos que marca el artículo 1 del Estatuto de Autonomía que son: la  defensa  de  los  intereses  canarios, la  solidaridad  entre  todos  cuantos  integran  el  pueblo canario,  del  que  emanan  sus  poderes,  el  desarrollo equilibrado  de  las  islas  y  la  cooperación  con  otros pueblos, en el marco constitucional y estatutario.  Este desequilibrio se vive con mayor fuerza en Gran Canaria donde CC  es residual o no existe, y donde el modelo de desarrollo de la mayoría de ayuntamientos y Cabildo contradice las políticas conservadoras de los últimos años. Comprobamos un hartazgo en Gran Canaria, -y en la mayoría progresista de nuestra población-, del control de ATI sobre el gobierno canario y la administración autonómica, con desequilibrios inaceptables de inversiones y políticas públicas en Sanidad, Educación o Dependencia.

Las instituciones autonómicas canarias no sirven, en muchísimas ocasiones, al interés general. Después de 25 años controlando el poder autonómico, ATI-CC se ha constituido en un freno para la solidaridad interinsular, para las políticas de progreso, para el equilibrio. Su presencia continuada y su control de la administración autonómica han permitido un desequilibrio inversor evidente y un traslado permanente de puestos de trabajo y de sedes para garantizar ese dominio. Han conseguido transmitir que quien quiere conseguir algo tiene que pasar por la cercanía o complicidad con el poder tinerfeño. Hemos consolidado una especie de régimen inamovible que propicia un déficit democrático brutal: con los partidos mayoritarios en fila para servirles de muletilla; con los representantes de algunos partidos políticos anteponiendo sus intereses y su estrategia al interés de la Isla a la que representan (el caso de Unidos por Gran Canaria es la expresión última); con muchos empresarios entregados sin condiciones desde el miedo o el egoísmo; con una acorazada mediática dispuesta a acallar las voces críticas y a justificar los desafueros… Y se nos tacha de pleitistas o insularistas sin ningún pudor. No sucede lo mismo, desde luego, en la isla que se ha convertido en el centro de poder. Allí el 99% cierra filas más allá del color político o empresarial.

Tras las elecciones autonómicas de 2015 hemos asistido al triunfo del neoinsularismo de los sectores tradicionales de CC  (lo que denominé “la resurrección de ATI”).  La estrategia ha sido aislar a Gran Canaria de los lugares de decisión. El peso de CC de Gran Canaria es inexistente y a lo más, sirve para legitimar la arbitrariedad y la hegemonía. Y esa estrategia se acompaña con un apoyo al insularismo de algunas islas periféricas para conformar una mayoría institucional neoinsularista. Con lo que se resta a Gran Canaria, se compran muchas voluntades. Se usan recursos públicos para sumar intereses, para mantener gobiernos y mayorías políticas.

El último episodio de este entreguismo lo hemos vivido el pasado fin de semana. José Miguel Bravo de Laguna y Unidos por Gran Canaria se echan en mano de ATI-CC sin ningún recato. El político que hizo de la denuncia de las arbitrariedades con esta isla su santo y seña (todos intuíamos que de manera torticera y puramente electoralista) se abraza ahora a Fernando Clavijo y compañía para ayudarle a legitimar su ficticia pata de CC en Gran Canaria. Mero instrumento justificativo de su fingida querencia  de la unidad de Canarias. Caballo de Troya para frenar al Gobierno progresista de Gran Canaria.

Y hablan de una isla parada, triste… ¡He escuchado al presidente Clavijo preocuparse porque dice que esta isla está retrasada! Y obvian que todos los indicadores económicos, absolutamente todos, están infinitamente mejor que cuando el señor Bravo de Laguna y el PP se vieron obligados a dejar el Gobierno del Cabildo de Gran Canaria en 2015: en aumento del número de empresas, de afiliados a la Seguridad Social, en descenso del paro, en aumento del empleo, en confianza empresarial, en crecimiento turístico (muy por encima del destino con el que más se nos compara). Y obvian que esta isla tiene un proyecto bien diferenciado de desarrollo social y económico, de diversificación de nuestra economía, de integración social, de desarrollo sostenible… Y que tenemos en marcha un plan de inversiones de más de 500 millones, que ejecutamos el gasto como nunca, que los presupuestos insulares han aumentado en más de 252 millones en los últimos tres años… Gran Canaria es hoy es un motor económico de primer orden, a pesar del trato discriminatorio que recibe, como hemos demostrado. El Cabildo de Gran Canaria se ha convertido en el catalizador de las inquietudes y las iniciativas públicas incentivadoras y dinamizadoras de la economía insular, en el impulsor de la internacionalización de nuestras posibilidades de desarrollo, en el fiel que intenta equilibrar el crecimiento económico con el desarrollo social, porque no hay economía sana sin una sociedad sana.

Me imagino a Fernando Clavijo haciendo suya la reflexión de Georges Clemenceau: “Un traidor es un hombre que dejó su partido para inscribirse en otro. Un convertido es un traidor que abandonó su partido para inscribirse en el nuestro”. Todavía muchos se creen que traicionar a sus votantes y a su propio pueblo, al amparo de un círculo cerrado que los aclama ciega e incondicionalmente, forma parte del juego político sin más. La traición (política) decía Maquiavelo es el único acto de los hombres que no se justifica. Y agregaba: “los celos, la avidez, la crueldad, la envidia, el despotismo son explicables y hasta pueden ser perdonados, según las circunstancias; los traidores, en cambio, son los únicos seres que merecen siempre las torturas del infierno político, sin nada que pueda excusarlos”.

Esta Isla no quiere renunciar a su papel histórico de motor económico, cultural y social de Canarias. Tenemos un modelo y un proyecto para defenderlo. Tenemos una concepción de País Canario a la que no renunciamos. Pero nos cuesta hacer frente a este objetivo con los obstáculos que encontramos desde fuera y desde dentro. Y es también  más difícil hacerlo sorteando a las acorazadas que nos acosan. Más difícil, pero no imposible. Las dificultadas se convierten en alicientes la mayoría de las veces. Hace unas semanas escribí acerca de los logros históricos de esta isla gracias al tesón de nuestra sociedad civil: la heroica lucha de nuestros primeros pobladores, el Fuero Real, la Real Audiencia de Canarias, el combate a la piratería invasora, el Reglamento real de 1718,  la Ley de Puertos Francos, nuestro puerto, la división provincial, nuestra universidad… ¿Es que ya hemos perdido los grancanarios y grancanarias esa capacidad de lucha y defensa de nuestros intereses? ¿Estamos correspondiendo adecuadamente a ese esfuerzo y defendiendo con valentía ese legado?  Las encuestas nos dicen que el pueblo grancanario –y el de otras islas- está harto de estos desequilibrios. Pero las organizaciones empresariales más potentes se callan, cuando no lo justifican; algunos medios de comunicación- La Provincia es el paradigma- se echan en sus brazos y nos acusan de insularistas y pleitistas y ponen en marcha campañas difamatorias y de ninguneo de la acción del Gobierno del Cabildo. Confío en que la inmensa mayoría de la sociedad civil no se calle. Que no lo asuma sumisamente. Que no lo acepte sin rechistar.  Que reaccione como lo ha hecho el presidente de los  Amigos Canarios de la Ópera.

LA OBLIGACIÓN DE PENSAR Y ESCRIBIR

Publicar semanalmente me hace sentir que vivo la actualidad con las pasiones de quien está a pie de calle, pero también con la serenidad de quien reflexiona con rigor las causas y las consecuencias de los acontecimientos que afectan a la vida de nuestra gente.

En 1991 escribí  mi primer artículo. Unos años más tarde escribir se convirtió en una obligación semanal.  Considero necesario explicar por qué deseo compartir cada ocho días lo que reflexiono y analizo a partir de la actualidad que nos interpela. Lo descubrí hace décadas, siendo alcalde de Agüimes, cuando reservaba unas horas, cada martes del año, para reflexionar, analizar, escribir y publicar algunas de las preocupaciones o propuestas que me surgían durante mi gestión política o mi compromiso social.


Este impulso lo he mantenido como presidente del Cabildo y, cada semana, comparto un artículo de opinión en este mismo periódico, a quien agradezco su generosidad, porque necesito explicar cuáles son mis prioridades, qué objetivos pretendo impulsar, qué valores me orientan hacia unas conductas y me obligan a rechazar otras. Siento que publicando lo que pienso y escribo, rompo la distancia que desgraciadamente me  separa de las miles de personas para quienes trabajo.

Mi tarea política es un servicio público que consiste en atender las necesidades de los ciudadanos. Pero me resultaría deshumanizado que hiciera esa tarea diariamente sin explicar mis preferencias, las razones y los sentimientos que me inspiran cuando defiendo un modelo de desarrollo económico y social que tiene como inspiración el ser humano y el medio en el que habita. No soy una máquina que actúa por estímulos y respuestas, sino que dentro de mí funcionan principios que he ido aprendiendo e interiorizando desde mi educación familiar y en contacto con mis compañeros de viaje y con toda la ciudadanía.

Tengo argumentos para defender determinadas ideas o decisiones que construyo en el diálogo, la lectura y el debate. Pensar y compartir me hacen más humano, completan mi tarea, pero también cumplo con una obligación. Considero que el político debe siempre responder ante alguien y de algo, de sus acciones y omisiones así como de sus consecuencias. En el fondo eso es ser responsable, el que puede y debe responder. La política es una acción de muchos. Es un ejercicio de diálogo entre representantes y representados para no acabar en el despotismo ilustrado. Escribo para mostrar mi pensamiento y dialogar con quienes me han elegido. Y escribo porque como decía un profesor en la universidad solo se piensa lo que se escribe.

La nueva sociedad de la comunicación que tiene tantos riesgos, nos ofrece la impagable posibilidad de interrelacionarnos con nuestra comunidad y con la gente con la que formamos parte de una misma sociedad. Con las nuevas herramientas de las redes y de internet, mi publicación semanal multiplica su efecto, y sobre todo me permite recibir sugerencias, aportaciones, críticas que me ayudan de forma decisiva a ajustar mi acción a las demandas de la ciudadanía, a conectar con el sentimiento de las personas que aceptan estar comunicadas y a evitar el síndrome del aislamiento en los despachos  que suelen padecer los representantes públicos. Estoy convencido de que el conocimiento es poder. Después lo puedes utilizar en provecho particular o en beneficio colectivo. Depende de nuestra ideología. Pero el conocimiento, que en la filosofía popular “no ocupa lugar”, es decisivo en nuestra sociedad para construir un mundo más humano

Por eso,  publicar semanalmente me hace sentir que vivo la actualidad con las pasiones de quien está a pie de calle, pero también con la serenidad de quien reflexiona con rigor las causas y las consecuencias de los acontecimientos que afectan a la vida de nuestra gente. Soy consciente de que vivimos un tiempo de cambio de sociedad que modifica nuestras relaciones económicas, sociales, culturales, políticas. Y si queremos que Canarias, y Gran Canaria en particular, aproveche las oportunidades de este tiempo debemos saber analizarlo, estudiarlo, entenderlo.

No queremos ser una barca que se la lleva la corriente hacia donde otros quieran. Para evitarlo debemos conocer en profundidad todos los factores nuevos que están cambiando nuestra mentalidad, nuestros valores, la economía, nuestra cultura y nuestra identidad. Para ser protagonistas de este tiempo nuevo, desde unas islas atlánticas, tenemos que estudiar, participar, investigar todo lo que está afectándonos por el proceso de la globalización. Humildemente ofrezco cada vez que puedo, la síntesis que soy capaz de hacer para contribuir a crear una sociedad de personas libres y no de resignados súbditos del imperio.

La política no debe ser resultado del azar o del juego de intereses. Deseo que sea un ejercicio de personas libres, críticas, conscientes que dirigen los acontecimientos a favor de la mayoría. Por tanto, lucho contra el conformismo, la resignación o el pasotismo. Para combatirlo tenemos que pensar y poner en común lo que cada día descubrimos junto a miles de compatriotas. Ese es el camino hacia una sociedad igualitaria y libre.

Las reflexiones políticas no se pueden hacer desde una torre de marfil. Estamos condicionados por nuestros comportamientos prácticos y nuestra forma de vida. Con frecuencia se piensa como se vive, en lugar de vivir como se piensa. Decía Vaclav Havel que “La política es uno de los campos de la actividad humana que impone mayores exigencias al sentimiento moral, a la autorreflexión crítica, a la capacidad de sensibilizarse con el alma de los demás”.

Por eso reflexiono, escribo y publico. Para combatir también aquello que no me gusta. Aunque no resulte cómodos a determinados sectores. Aunque no resulte habitual en un cargo público.  Steinbeck en 1938 escribió: “Quiero señalar con el dedo a los codiciosos hijos de puta responsables de todo esto para que se avergüencen, y donde mejor puedo hacerlo es en los periódicos”. Se trata de defender un sistema que nos debe permitir convivir en libertad y garantizar nuestros derechos y para hacerlo posible necesitamos un planeta vivo al que estamos poniendo en peligro condicionado por un sistema energético y desarrollista que se niega a perder sus privilegios y un poder político y económico a su servicio mientras nos ponen en peligro evidente con el calentamiento global y el cambio climático.

En mi libro anterior, “Tiempos difíciles. Apuntes para repensar la democracia”. Julio Anguita, el prologuista, hacía referencia a un cartel que vio un día en su Córdoba natal que decía “Levántate y piensa”. Y planteaba que estamos en una sociedad muchas veces abotargada y de confusión mental, lingüística y de valores, por una cultura de eslóganes, lugares comunes, instantáneas y un hábitat mental en el que no existen ni el pasado ni el futuro sino un presente formado por impactos visuales, auditivos y sensaciones efímeras…

Timothy Snyder -coautor con Tony Judt de “Pensar el siglo XX”- escribió el año pasado un libro con veinte lecciones que aprender del siglo XX para no dejarnos embaucar por la tiranía (Sobre la tiranía. Veinte lecciones para aprender del siglo XX). En su lección número 11 nos alienta a que comprendamos las cosas por nosotros mismos. Que dediquemos más tiempo a leer artículos largos: “de modo –dice- que intenta escribir un artículo de verdad por tus propios medios, que implique trabajar en el mundo real…investiga, verifica las cosas, redacta y revisa los borradores, todo ello en un plazo ajustado e improrrogable. Si descubres que te gusta hacerlo, monta un blog”… Realmente seguí sus consejos mucho antes de que él escribiera este libro…

Por eso escribo, repito. Por eso busco cada semana lectores, interlocutores, cómplices o discrepantes. Persigo el diálogo, el debate, la información. Cicerón señala en “Los oficios” que las personas pueden obrar injustamente de dos maneras: Activamente -cometiendo el delito- o pasivamente que es cuando se mira para otro lado a causa de la desidia, el temor, la indolencia o la complicidad. De la necesidad de luchar contra la indiferencia; de la pasividad como mal social. De la obligación de actuar con congruencia si pensamos que algo va mal, como escribió Tony Judt. Recuperar la razón crítica frente al totalitarismo de la indolencia. Porque la pasividad acrecienta el mal social. Porque no podemos asumir el respeto cobarde de los hechos y el fanatismo de los indiferentes. Porque si los ciudadanos no sienten aprecio por el sistema de gobierno del que son responsables, no está nada claro que puedan conservarlo y porque aceptar sin cuestionamientos todo los que se nos impone para limitar la democracia nos convierte en agentes de la injustica como plantea Thoreau. Es precisa una moral colectiva que comprometa al individuo con su comunidad…Porque la verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio.

En fin, escribo por todo esto desde hace muchos años. He publicado dos libros de reflexiones sobre la democracia y sus valores y dos sobre las relaciones entre la energía, el poder y el clima. Los dos temas me apasionan casi como una obsesión. Ahora acabo de editar la recopilación de lo que he compartido durante los tres últimos años, desde junio de 2015, desde que siendo alcalde de Agüimes me proclamaron candidato de NC al Cabildo de Gran Canaria, en un libro que titulé “Los caminos de una isla que se llama Gran Canaria” en homenaje al poema que Pedro García Cabrera dedicó a nuestra isla. Me sentí en la obligación de dejar escrita una crónica de estos tres años defendiendo la isla que queremos. Me sentí comprometido a dejar escrito el proyecto ecosocial que defendemos y el trabajo que estamos realizando para hacerlo posible.

GRAN CANARIA ANTE EL DÍA DEL MEDIO AMBIENTE

El Centro Unesco-Gran Canaria está organizando el Encuentro “Archipiélago y Océano: Repercusión del Cambio Climático en los territorios insulares

Como sabemos, los efectos del calentamiento global son ya una realidad fehaciente en muchos territorios de los cinco continentes, en mares y océanos, en estepas y montañas, en desiertos y sistemas fluviales, en bosques y en litorales costeros, en grandes ciudades y en poblaciones aisladas. Muchos impactos se constatan en el presente por fenómenos meteorológicos adversos o extremos, como prolongadas sequías, extensas inundaciones y lluvias torrenciales, huracanes, olas de calor y olas de frío extremos que, en su conjunto y entre otros factores añadidos, afectan a la salud de las personas y a sus hogares, a sus sectores productivos, al acceso al agua potable, a sus economías y, en definitiva, a su presente pero también a su futuro. Los pronósticos realizados hace 30 años por la comunidad científica sobre la evolución e impactos del cambio climático, se han visto superados por una realidad que se repite día a día, mes a mes y año a año. Se trata, sin duda, de la mayor amenaza que se cierne sobre el planeta y los seres humanos en este siglo XXI. En Canarias los efectos empiezan  a ser significativos en el mar y en  el clima.


El Acuerdo de París, alcanzado en la Cumbre del Clima de Naciones Unidas en 2015, proclama la necesidad de que los estados, incluyendo sus respectivas industrias y sectores productivos, agentes sociales y ciudadanía, deben realizar un serio y comprometido esfuerzo para evitar alcanzar los 2ºC de temperatura media global en 2100 con respecto a la registrada en la era pre-industrial (1880). Sin embargo, en el mismo texto del Acuerdo de París suscrito y o ratificado hasta hoy por 194 países, se cita literalmente que Naciones Unidas “observa con preocupación que los niveles estimados de emisiones de gases de efecto invernadero en 2025 y 2030 previstas para los estados (a nivel nacional) no son compatibles con los escenarios de 2ºC, y que para mantener el aumento de temperatura por debajo de ese valor o por debajo de 1´5ºC con respecto a los niveles preindustriales, se requerirá un esfuerzo de reducción de emisiones mucho mayor que el que suponen las contribuciones previstas por los estados”.

Es decir, que a pesar del reconocimiento implícito de las devastadoras consecuencias que tendrá para el planeta y la humanidad el cambio climático en este siglo y en los próximos, las emisiones responsables siguen generándose e incluso aumentando en lugar de reducirse. En 2017, trascurridos dos años del Acuerdo de París, la Unión Europea incrementó estas emisiones en un 1,8% con respecto a la disminución del 0´4% que registró el anterior año 2016. España, el año pasado, fue el cuarto país de la Unión Europea que más aumentó sus emisiones, un 7´4%, y la tendencia continúa siendo muy preocupante. De proseguir con esta tendencia, viviremos profundas y graves inestabilidades de toda índole a nivel mundial que pagaremos todas las personas del presente y, sobre todo, las generaciones jóvenes y las venideras. El Observatorio de la Aemet de Izaña acaba de hacer público que a finales de abril superamos el umbral más peligroso de las 400 partículas por millón de CO2.

La implicación en esta materia debe ser una prioridad máxima en todas las acciones políticas de todas las administraciones del mundo, de todas y, en especial, de los territorios que más contribuyen a la emisión de estos gases.  Sin paliativos, sin ambigüedades, sin contemplar los intereses de las industrias que más contaminan y que se resisten a dejar de contaminar, los hidrocarburos deben pasar a la historia con urgencia y mantenerlos hoy como única solución mientras trabajamos con firmeza y máxima voluntad para sustituir en el menor plazo posible esta energía por fuentes limpias y renovables. Ningún combustible fósil, ninguno, ni líquidos ni gaseosos, pueden ser contemplados como nuevas inversiones a medio y largo plazo en un escenario de tal gravedad, ni aquí en Canarias ni en ningún lugar del mundo.

Para este Cabildo, la descarbonización de la economía y la lucha contra el cambio climático deben ser preponderantes y lo seguirán siendo con mayor implicación cada día. Hemos diseñado y activado numerosas acciones concretas de adaptación y mitigación en un primer estadio que contempla además la aprobación, en este año 2018 y tras año y medio de proceso consultivo con los agentes sociales, de una Estrategia Insular de Cambio Climático para Gran Canaria. Y acciones concretas como la creación de un Grupo de Acción Climática, abierto, plural, participativo; el impulso del Pacto de los Alcaldes por el Clima y la energía sostenible; la colaboración en la constitución del Centro Unesco Documental para el seguimiento del cambio climático; la realización de un Convenio con el Instituto Geográfico Nacional para instalar un radiotelescopio de seguimiento de los efectos del cambio climático; la próxima firma de un Convenio con la AEMET  para el seguimiento de las incidencias del cambio climático en la  Macaronesia y Atlántico medio; la organización  de un Congreso con el Centro Unesco sobre el cambio climático en los territorios insulares; la aprobación del equivalente al céntimo verde forestal para la repoblación de la Isla; la reafirmación en nuestro proyecto de Ecoisla: soberanía alimentaria, soberanía energética, movilidad y turismo sostenibles, reforestación, economía azul, economía circular…

El 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente en todo el planeta, una jornada que alude al recuerdo anual de que hemos de trabajar mucho y duro para conservar el amenazado patrimonio natural del que todos los seres humanos dependemos. Pero las recomendaciones y postulados de Naciones Unidas para hacer frente al cambio climático no son para un solo día sino para todo el año. Y durante los 365 días del año hay muchas personas en el Cabildo de Gran Canaria que trabajan para conservar y hacer conservar el medio natural de la isla. Y para ello estamos desarrollando distintas acciones.

En febrero de 2017, el Cabildo Insular de Gran Canaria presentó a la Fundación Biodiversidad el Proyecto “Diagnóstico de riesgos, vulnerabilidades y adaptación al cambio climático en la isla de Gran Canaria”, que, tras superar dos fases de evaluación, fue seleccionado entre más de 400 iniciativas presentadas desde toda España. Finalizará entre junio y julio de 2018 y hasta ahora se ha trabajado en una primera evaluación sobre diagnósticos y vulnerabilidades de impacto en materia de salud humana, biodiversidad, energía, sectores productivos (incluyendo primarios y turismo) y riesgos climáticos, tratando al tiempo de proponer acciones específicas de respuesta y adaptación en cada una de las áreas y en los 21 municipios de la Isla. El desarrollo de este Proyecto, junto al inventario de emisiones de CO2 en la Isla y los Planes de acción por el clima y la energía sostenible que estamos desarrollando ya junto a 10 municipios de Gran canaria, sientan las bases para el desarrollo del Pacto de los Alcaldes en la Isla.

Del 18 al 20 de junio se celebrarán también en INFECAR las Jornadas ACEQUIA: «Cambio Climático, SEQUíA y usos del agua en Gran Canaria» impulsadas por la Comisión Europea y el Cabildo de Gran Canaria. Las Jornadas tienen 4 objetivos: 1) explorar la evolución futura de los períodos de sequía en la Isla, sus incertidumbres y los costes sociales asociados, 2) estudiar las causas de la escasez de agua, tanto si esta es de origen físico (falta de lluvia) como de origen social (exceso de consumo, pérdidas en la red de distribución y almacenamiento, etc.), 3) hacer un debate público y participativo con los actores sociales y usuarios del agua para explorar todas las acciones alternativas que se podrían implementar en el futuro, y 4) estudiar el reparto de beneficios y costes sociales de las diferentes acciones propuestas.  Están organizadas por la Unidad de Riesgos Climáticos de la Comisión Europea (Joint Research Centre) tras una propuesta remitida en enero de 2018 por el Cabildo de Gran Canaria y en el marco de las acciones de cambio climático que promueve la Corporación Insular. El Cabildo coopera muy estrechamente en la organización de estas Jornadas.

Igualmente, el Centro Unesco-Gran Canaria está organizando el Encuentro “Archipiélago y Océano: Repercusión del Cambio Climático en los territorios insulares”, que se celebrará durante los días 25 y 26 de octubre de 2018 en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Este encuentro interdisciplinar está patrocinado por el Cabildo y reunirá a científicos, gestores y políticos de la Macaronesia (Azores, Madeira, Canarias, Cabo Verde) para debatir las medidas más efectivas en la lucha contra el cambio climático y sus efectos en los archipiélagos. En este sentido, las investigaciones recientes han corroborado que los archipiélagos, por estar rodeados de océano, son particularmente sensibles al cambio climático y, consecuentemente, requieren el estudio y la asunción de una serie de medidas capaces de prevenir y mitigar los efectos de este cambio. Sus objetivos se centrarán en consolidar este Encuentro como un espacio permanente de análisis político, sociológico, técnico y medioambiental, para intervenir desde territorios insulares frente a los retos del cambio climático en convenciones internacionales; determinar los efectos del cambio climático en el área oceánica de las regiones representadas; elaborar un mapa actualizado de vulnerabilidades y riesgos climáticos en territorios insulares; conocer las necesidades de cada una de estas regiones para completar su serie de datos e indicadores relacionados con el cambio climático; intercambiar protocolos de mediciones para homogeneizar y procesar la información recabada; identificar denominadores comunes en la sostenibilidad de los territorios insulares de todo el planeta debidos al cambio climático; definir alianzas y colaboraciones entre investigadores y expertos de cada una de estas regiones así como de otras entidades y expertos internacionales; fomentar la formación, la sensibilización y la participación ciudadana, uno de los ejes principales que sustenta la idea de sostenibilidad de la UNESCO. Este Encuentro se desarrollará simultáneamente con otro acontecimiento relacionado con el cambio climático como es el Climathon, foro mundial sobre el cambio climático que tendrá lugar, paralelamente, en las principales ciudades del mundo el día 26 de octubre de 2018. Climathon atrae a innovadores, empresarios, estudiantes y profesionales para crear soluciones innovadoras a los desafíos climáticos de las ciudades. El Encuentro Archipiélago y Océano: Repercusión del Cambio Climático en los territorios insulares y Climathon tendrán lugar en sesiones paralelas y en el mismo recinto para posibilitar así la asistencia a los dos eventos. En 2017 participaron 104 ciudades de 45 países y 6 continentes.

Es una parte del compromiso de nuestra Isla por el clima. Nuestro medio natural es único y singular y debemos contribuir con todos los recursos a nuestro alcance en la lucha contra el cambio climático. El cambio climático y la transición energética hacia un nuevo modelo energético descarbonizado deben formar parte del ADN ético y programático de los responsables políticos del siglo XXI.