REFORESTAR GRAN CANARIA

Los árboles en Gran Canaria son símbolo y fuente de bienestar y de progreso. Quienes conocemos y disfrutamos de Tamadaba, de Tirma, de Pilancones, de Doramas o de Inagua, sabemos que en estos espacios naturales renace la vida cada amanecer. Que estos pinares representan el gran pulmón verde de la isla. Y que nuestras playas y nuestros bosques constituyen los elementos naturales que nos significan como isleños. Nos identificamos con ellos, sentimos que nos pertenecen. En la memoria colectiva coexisten la satisfacción porque se hayan recuperado miles de hectáreas de arboleda que se habían perdido y la defensa indiscutible de la preservación de este tesoro común.

Hemos avanzado mucho durante el último siglo. Hay agradecimientos obligados para insignes grancanarios que desde la labranza, el pastoreo, la ciencia o la administración pública se propusieron reverdecer Gran Canaria después de periodos de abandono o de saqueo de nuestra riqueza forestal. Disponemos de una riqueza verde que desborda su alto valor económico. Pero es tiempo de nuevos y ambiciosos retos. La conciencia ciudadana, los beneficios comprobados de la extensión de espacios naturales reforestados, las actuales  posibilidades económicas del Cabildo de Gran Canaria y la determinación política de la mayoría progresista de gobierno, nos permiten establecer un compromiso con la ciudadanía: duplicar en los próximos 15 años la masa forestal actual de la isla.

La pasada semana presenté ante los medios de comunicación el Fondo Verde Forestal, una medida pionera en España que tiene como objetivo duplicar los bosques grancanarios, lo que supondrá la segunda gran revolución forestal tras la acometida en los años 50. Lo hice acompañado del vicepresidente primero, Ángel Víctor Torres, y del consejero de Medio Ambiente, Miguel Ángel Rodríguez, en un acto al que no dudamos en calificar como un “hito histórico”. Posteriormente, el viernes día 28 de julio, el pleno del Cabildo ratificó el compromiso de la institución. Este Fondo Verde saldrá de los actuales presupuestos del Cabildo de Gran Canaria.

El Fondo Verde Forestal grancanario estará dotado de 1,5 millones de euros para lo que queda de año y a partir del próximo ejercicio contará en los presupuestos con 4,5 millones de euros cada año. Una cuantía con la que se podrán replantar en torno a un millón y medio de árboles, incluido su mantenimiento.  Esta inversión anual equivale a los ingresos que se obtendrían si el Gobierno canario implantara el Céntimo Verde Forestal, una propuesta de 2010 de los Colegios Profesionales Forestales y de Montes. Consiste en gravar un céntimo de euro por litro de combustible de consumo privado, como compensación por las emisiones de CO2 a la atmósfera, para destinarlo a políticas medioambientales. Se trata de una medida que corresponde aprobar al Gobierno canario que no parece tener interés en hacerlo en un futuro inmediato, por lo que el Cabildo de Gran Canaria ha decidido adelantarse y no esperar.

Gran Canaria se caracteriza por poseer una masa forestal que reúne importantes valores ambientales y  que cubre el 15% del espacio insular. Quizá el aspecto más relevante es que gracias a una decidida política forestal se ha conseguido cuadruplicar la superficie arbolada en los últimos 100 años. De hecho, a principios del siglo XX el bosque en la isla no cubría más de 6.000 hectáreas y se encontraba en un estado lamentable por la sobreexplotación sufrida durante siglos. Al esfuerzo de la administración (donde el Cabildo de Gran Canaria ha jugado un papel muy importante) hay que añadir los procesos de autoregeneración que la propia Naturaleza ha puesto en marcha en los últimos 50 años, debido a la disminución de la presión sobre el territorio en medianías y cumbres.

De las 156.000 hectáreas de territorio de Gran Canaria, el 74% (116.000 Has) tiene vocación forestal. Por ello a las 20.000 hectáreas arboladas actualmente, se les podrían sumar 36.000 hectáreas más, con el esfuerzo adecuado y en un plazo razonable. Pero estos procesos esperanzadores se ven amenazados por dos factores que pueden poner en peligro la recuperación de nuestra masa forestal en el futuro: el Cambio Climático y los Grandes Incendios Forestales (GIF). Ambas amenazas solo pueden ser contrarrestadas mediante un incremento considerable de la velocidad de reforestación y con una ambiciosa política de prevención de los incendios en nuestros montes. Las dos medidas llevan aparejadas importantes inversiones y la creación de una política agro-forestal que transforme nuestro territorio, generando paisajes seguros, estables y rentables desde el punto de vista socioeconómico.

Nuestros bosques producen servicios ambientales imprescindibles que son hoy cuantificables y por tanto monetarizables gracias a modelos matemáticos complejos, que nos aproximan al valor que anualmente aportan a la sociedad. La superficie forestal total en Gran Canaria genera actualmente unos servicios ambientales de al menos 240 millones de euros al año según datos de 2010 del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Hasta ahora, la inversión real de las distintas administraciones en trabajos de reforestación y prevención de incendios no llega a los 2 millones de euros al año en la isla. Por otro lado los propietarios de bosques no perciben compensación alguna por generar servicios ambientales, lo cual es del todo injusto, pues la sociedad en su conjunto se beneficia de ellos. Por iniciativa de la Asociación de Profesionales Forestales de España (PROFOR), se planteó hace siete años la posibilidad de implantar en Canarias el denominado Céntimo Verde Forestal. Gravar con un céntimo  de euro (0,01 €) cada litro de combustible que consumamos. El impulso de esta medida compensatoria ha sido bien acogida por los cabildos de Gran Canaria y Tenerife, que la han elevado a la Comisión de Consejeros de Medio Ambiente de la Federación Canaria de Islas (FECAI) para trasladarla al gobierno canario. Pero no se ha llevado a término. Por eso el Cabildo de Gran Canaria se adelanta y aporta una cantidad equivalente.

Los bosques no son un lujo, sino una necesidad; son los principales sumideros de CO2, el gas procedente de la combustión de la materia de origen orgánico como es el caso de los combustibles fósiles. La emisión del CO2 de esta procedencia es el principal causante del cambio climático  en el que estamos inmersos de forma global. Según datos del hoy desaparecido Observatorio del Cambio Climático, los bosques en Canarias fijan el 11% del CO2 que se emite en el archipiélago. Esta cifra va en aumento, por la recuperación de superficie forestal en las islas. Y debemos ir a más por nuestra seguridad y nuestra salud.

Tenemos muy claro que  esta medida de fiscalidad verde debe ser totalmente finalista con tres objetivos fundamentales: ejecución de proyectos de reforestación, para incrementar la superficie de captación de CO2; puesta en marcha de medidas de prevención de incendios forestales, para evitar la proliferación de un fenómeno que devuelve ingentes cantidades de CO2 a la atmósfera y, en tercer lugar, para la lucha contra la erosión, al ser los suelos el sustento de los bosques y almacenar a la vez cantidades importantes de CO2 en forma de materia orgánica.

Como medida incentivadora para acometer las citadas actuaciones también en terrenos de particulares, proponemos en un futuro compensar a los propietarios actuales de bosques (130.000 hectáreas) por los servicios ambientales (protección de suelos, biodiversidad, paisaje, agua, fijación de CO2, etc.) que éstos ya ofrecen a la sociedad.  No pueden haber otros fines. Por ello se debe trabajar en la adecuada implantación del Céntimo Verde Forestal, integrando a la sociedad, las administraciones, los propietarios de terrenos con vocación forestal y los profesionales del sector, para conseguir que  sea un hito en la recuperación boscosa de las islas y así en un plazo razonable reforestar las 90.000 Has que quedan por ejecutar  en Canarias.

Somos partidarios de implantar de forma decidida y urgente una fiscalidad verde que  nos ayude a reconducir nuestro modo de vida hacia la sostenibilidad, pero somos conscientes de que eso no entra dentro de las previsiones de futuro por parte de las administraciones competentes para hacerlo realidad. Por eso el Cabildo de Gran Canaria, dentro de su objetivo estratégico de avanzar hacia el modelo de ecoisla que nos hemos trazado  ha aprobado este  Fondo Verde Forestal que nos va a permitir alcanzar los objetivos reseñados. Adquirimos así el compromiso de abordar la transformación de nuestros paisajes rurales y forestales para que sean más seguros ante el riesgo de incendio (más de 40.000 personas viven en zonas de alto riesgo de incendio forestal); ser más  justos con nuestro territorio rural y sus gentes, buscando fórmulas que compensen el desequilibrio entre las zonas urbanas contaminantes y consumidoras de recursos y las zonas rurales descontaminantes y generadoras de calidad de vida; reforestar algo más de 36.000 hectáreas que actualmente están baldías; crear empleo verde estable y afianzar la vinculación que existe entre paisaje y turismo, por lo que es importante potenciar Gran Canaria como referente internacional de destino turístico que apuesta por la sostenibilidad y que se dota de los mecanismos adecuados para ello. Estamos muy orgullosos de la medida adoptada. Lo reitero: nuestro camino de futuro tiene que ser verde y azul.

ALOJAMIENTOS SOSTENIBLES

Para el Cabildo supone una gran satisfacción constatar la implicación y la coordinación de la iniciativa pública y privada  para hacer posible un cambio en la cultura de la gestión de los residuos en esta isla.

Hace unas semanas, el Cabildo de Gran Canaria, a través de su Consejería de Medio Ambiente y con la colaboración del Patronato de Turismo, entregó los premios Gran Canaria Sostenible  a  cuatro establecimientos de la isla (Hotel Club Gran Anfi, Hotel Lopesan Costa Meloneras, Hotel Sunwing Arguineguín y Apartamentos Cay Beach Meloneras) seleccionados entre diez finalistas entre los que se encontraban, además de los premiados, los  hoteles Radisson Blue, Cordial Mogán Playa, Río Sol, Dunas Suites & Villas Resort,  H10 Playa Meloneras y el  Gran Canaria Princess. El objetivo inicial, en el marco del proyecto Gran Canaria Recicla, era intentar mejorar las cifras de recogida selectiva de residuos en los municipios turísticos de Las Palmas de Gran Canaria, San Bartolomé de Tirajana y Mogán, pero se ha ido consiguiendo mucho más. Ha propiciado sinergias en el sector turístico para avanzar en la mejora de un aspecto clave para la competitividad de las propias empresas, para la sostenibilidad de nuestra isla y para generar un valor añadido al destino turístico de Gran Canaria.  Ha servido también para comprobar el interés de los ayuntamientos implicados en ser parte activa en la búsqueda de alternativas. Y el apoyo de la Federación de Empresarios de Hostelería (nos acompañó todo el tiempo su presidente José María Mañaricúa).

Y se ha ido más allá. Las reuniones con cada una de las empresas, las mesas de trabajo en los distintos  municipios, los cursos de formación impartidos a los trabajadores del sector turístico y el sistema que se ha aplicado para el seguimiento y el control de la evolución de la gestión de los residuos nos ha permitido crear el Manual de Gestión de Residuos de Establecimientos Turísticos  que está a disposición de todo el sector.  

Para el Cabildo supone una gran satisfacción constatar la implicación y la coordinación de la iniciativa pública y privada  para hacer posible un cambio en la cultura de la gestión de los residuos en esta isla. Todos somos conscientes de la enorme repercusión socioeconómica que la actividad turística tiene para el desarrollo de Gran Canaria y, por tanto, de la necesidad de no quedarnos dormidos ante la competencia de otros destinos y ante la exigencia de los visitantes de una mayor calidad medioambiental. Sin duda, un factor decisivo para la sostenibilidad es la mejora de la gestión de los residuos en los establecimientos hoteleros y extrahoteleros. Tendremos un futuro turístico asegurado si consolidamos el binomio turismo y sostenibilidad.

Lo dije en la inauguración de los dos Ecoparques de Gran Canaria en el último año y lo repetí en la entrega de los premios. Creo no exagerar si digo que la gestión de los residuos, junto con la producción de energía, es el principal problema medioambiental de la isla y, por lo tanto, uno de los mayores retos que debemos abordar desde la gestión pública en plena sintonía con la iniciativa privada y la conciencia ciudadana.

 El Cabildo de Gran Canaria ha asumido un esfuerzo inversor considerable, que supera los 80 millones de euros, para disponer de dos Ecoparques que cubren todo el territorio insular. Estas instalaciones son punteras a nivel europeo, y tienen el objetivo inaplazable de aprovechar como mínimo el 50% de las 500.000 toneladas de residuos que tratamos todos los años. Pero el esfuerzo inversor y de tecnología no es suficiente sin un compromiso por parte de toda la sociedad, y en particular de los grandes establecimientos turísticos, industriales o urbanos que conocemos como “grandes generadores de residuos”. En este caso es del máximo interés una colaboración estrecha con los establecimientos hoteleros y extrahoteleros. Estoy seguro que el modelo de ecoisla que defendemos desde el Gobierno de Gran Canaria, tiene efectos beneficiosos para todos, especialmente para la oferta turística que o es sostenible o no será competitiva. El desarrollo tiene sus riesgos y en una isla debemos prevenirlos para que hablemos de crecimiento sostenible.

Pero una correcta gestión de los residuos no es solo una necesidad medioambiental, sino que puede convertirse en un distintivo de calidad que redunde en la competitividad del destino. La mayoría de los turistas que recibimos en Canarias vienen de países que nos llevan años de ventaja en la gestión eficiente y sostenible de los residuos, y que por lo tanto van a valorar este aspecto dentro de su experiencia como consumidores. Para ser un destino turístico excelente necesariamente tenemos que alcanzar la excelencia en la gestión de los residuos, tanto los establecimientos en la separación, como los municipios en su recogida y el Cabildo en su tratamiento y aprovechamiento.

El turismo es una actividad bastante intensiva en la generación de residuos. Según datos del ministerio de Medio Ambiente, contribuye a un aumento en la generación de residuos urbanos superior al 10% en las zonas turísticas más visitadas. Puede parecer un aumento poco significativo, pero para una isla de más de 850.000 habitantes que en 2016 recibió más de 4.200.000 turistas supone, sin lugar a dudas, un elemento que exige de la máxima coordinación entre el sector turístico y las instituciones para minimizar el impacto negativo.

El proyecto Gran Canaria Turismo Sostenible, que ha contado con la participación de más de 70 establecimientos y 120 profesionales del sector, es una experiencia ejemplar de colaboración público-privada para un objetivo compartido que supone un beneficio mutuo. Y lo es también para el conjunto de la sociedad. Una experiencia que bien puede servirnos de referente a la hora de abordar de manera conjunta y participativa otros aspectos de importancia crucial que nos permitan trazar un horizonte de futuro compartido.

Y está sucediendo así también con la energía. Una instalación hotelera destina a gastos de energía entre un 3% y un 6% de sus costes de explotación.  Este sector consume el 9,3% del total de la energía primaria consumida en España. El ahorro y la eficiencia en las instalaciones pueden conseguir una disminución significativa de las  emisiones y de gastos. Si además se utilizan las renovables como recurso para la generación de energía, los costes y los daños al medio ambiente también se reducen. Y hoy todo esto se está implantando en las cadenas hoteleras más importantes del mundo. Y en nuestra isla también. Porque además son cada vez más los clientes que demandan hoteles verdes. Que eligen hoteles que apuestan por una arquitectura verde que tiene en cuenta el aprovechamiento de los recursos naturales para producir energía y para iluminar los espacios, que activa medidas para el ahorro del agua, que apuesta por los acristalamientos inteligentes, que fomenta el reciclado, que utiliza productos ecológicos… Son -y nosotros también debemos serlo- conscientes de que tenemos que hacer frente a las consecuencias del cambio climático, especialmente virulentas en los sistemas insulares. Y ya estamos notando  sus secuelas.

La Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) y la Organización Mundial del Turismo (OMT) están empeñadas en promover el uso de las energías renovables en las islas del mundo, para reducir su dependencia energética de los combustibles fósiles. En una declaración conjunta sobre “Las energías renovables y el turismo en las islas” se han comprometido a impulsar las renovables para reducir las emisiones y también los costes que suponen para estos sistemas aislados la importación de los carburantes. También el proyecto neZEH (hoteles de energía casi nula) que impulsa la UE a través del programa Intelligent Energy Europe está apostando de manera decidida por trasladar al sector de la hostelería turística la necesidad de apostar por las renovables. 

Debemos avanzar juntos en la conciencia, en la planificación y en la acción, que destaque a Gran Canaria como una sociedad que se sienta orgullosa de lo que dispone y comprometida con el futuro que debemos legar. Esta iniciativa de reconocer los esfuerzos con los Premios Gran Canaria Turismo Sostenible trabaja el impacto de los residuos pero queremos tener y compartir una mirada integral. El Cabildo de Gran Canaria coincide con las recomendaciones de las Naciones Unidas – más si cabe en este Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo- y se orienta hacia el turismo sustentable. Lo repito cada vez que escribo o hablo sobre esto: tenemos unas condiciones naturales envidiables y es nuestra obligación apoyar en ellas nuestro progreso y legar a nuestra descendencia la maravilla que hemos heredado. Por eso, nuestra acción tiene que estar dirigida a un desarrollo ecosocial que nos permita ser competitivos desde el respeto al territorio, al paisaje y la biodiversidad y  la búsqueda de una mayor igualdad y cohesión social ligada a la mejora de los indicadores de crecimiento turístico. Y avanzar en la economía verde, en la economía circular, en la economía social, en la diversificación de la oferta turística ligada al paisaje, la hospitalidad de nuestra gente, la naturaleza, la cultura, la gastronomía, el patrimonio cultural, los parques temáticos, los congresos, el astroturismo, el turismo verde, el turismo de salud, el turismo activo… Tenemos mucho que ofrecer y nos queda mucho por hacer. Y cada vez somos más los que remamos en el mismo sentido.

 

 

UN PROYECTO DE ISLA

En este momento, Gran Canaria cuenta con un modelo y un proyecto de Isla como no lo ha tenido desde hace muchas décadas.

En este momento, Gran Canaria cuenta con un modelo y un proyecto de Isla como no lo ha tenido desde hace muchas décadas. Tener un modelo es imprescindible para aprovechar todas las iniciativas que brotan en un momento de superación de la gravísima recesión que hemos vivido y así ganar la próxima década. Y conocer y difundir este proyecto es necesario para que la ciudadanía lo tenga como referencia. Defendemos un modelo de progreso integrador dirigido a conseguir un desarrollo social y económico sostenibles. Defendemos una propuesta de ECOISLA que tiene que vertebrarse necesariamente sobre las personas,  el territorio y el medio natural para alcanzar niveles de cohesión social y avances económicos que nos permitan vivir mejor sin hipotecar a las futuras generaciones de grancanarios. Hay un proyecto. Una estrategia de transcendencia. De futuro. De cambio de modelo. Y sentimos que ha calado. Que está dando resultados. Que está respaldado por la sociedad civil. Que la ciudadanía percibe que hay un objetivo claro. Que perseguimos una meta, un mejor futuro.

 

Gran Canaria vive un proceso de transformación, de modernización y de progreso. Y nos sentimos orgullosos de concitar el apoyo de la gran mayoría de los ayuntamientos, de organizaciones sociales y empresariales… Y lo hacemos desde planteamientos rigurosos, honestos y honrados, frente a la podredumbre de la corrupción que se ha instalado en una parte de la política y las instituciones. Nuestro proyecto de trabajo lo sustentamos en objetivos fundamentales, a los que aludimos constantemente. Es nuestro vademécum. Las líneas maestras de este proyecto de Isla, de ilusiones, de validación del apoyo popular, de objetivos comunes, de futuro, de posicionar a Gran Canaria a la vanguardia del progreso, se sustentan en: luchar contra la pobreza y la desigualdad y por el  empleo para acercar al mundo del trabajo a los hombres y mujeres de esta isla; rescatar y potenciar el sector primario para alcanzar mayores cotas de soberanía alimentaria; apostar decididamente por las energías renovables para avanzar en la soberanía energética de Gran Canaria; apoyar a la Innovación, la Investigación, el Desarrollo y la sociedad del conocimiento para mejorar todos nuestros sectores productivos; poner en marcha políticas públicas orientadas a la mejora de la competitividad, diversificación e internacionalización de la economía productiva de Gran Canaria (impulsando la economía digital y el proyecto de isla inteligente, apostando por el sector audiovisual -cine, tv, animación, contenidos digitales-, desarrollando  todo el potencial que tiene la isla en actividades ligadas a la economía azul -biotecnología y cultivos marinos, servicios off-shore…-, apoyando y atrayendo a emprendedores a nuevos sectores productivos, potenciando la industria y el comercio, abriendo nuevas vías alternativas y complementarias al turismo de sol y playa…); poner en marcha planes de inversión que dinamicen la economía y el empleo y garanticen una mayor implicación del Cabildo con el turismo como sector estratégico fundamental en nuestra economía y con las mejoras de las infraestructuras y equipamientos de la Isla en transportes, aguas, carreteras, etc.; defender un concepto integrador de desarrollo ecosocial sostenible; asumir que la cultura y el deporte deben ser elementos fundamentales para la integración comunitaria…

Durante estos dos últimos años hemos trabajado para sentar las bases de este modelo en el que creemos firmemente. Para desarrollar un proyecto de trabajo con el que nos comprometimos. Y los resultados nos avalan. Los datos son incuestionables y la economía de la isla avanza en positivo de la mano de la conjunción de esfuerzos de la iniciativa pública y la iniciativa privada. De las administraciones y de la sociedad civil.

La prioridad de nuestra acción de gobierno es la generación de empleo y la mejora de la cohesión social en nuestra isla. Para conseguir este objetivo, sabiendo que básicamente es una competencia del Gobierno canario, pero que es un drama en el que debemos cooperar todas las administraciones, hemos tomado tres decisiones principales: a.- Una política presupuestaria de crecimiento que ha incrementado el presupuesto consolidado desde 2015 hasta hoy en 110 millones de euros, lo que supone un aumento de inversiones y gastos del 18’5 %. Esta es una decisión política que pone en circulación recursos para aumentar la inversión, el apoyo a las pequeñas y medianas empresas y el gasto social que es el que más redistribuye la riqueza. Y se hace además reduciendo la deuda de la institución. b.- En segundo lugar, estamos desarrollando el Plan Integral de Empleo de Gran Canaria que a través de siete ejes estratégicos desarrolla acciones eficientes como el plan de garantía juvenil, las lanzaderas de empleo, el desarrollo de yacimientos de empleo en colaboración con la ULPGC, el programa Gran Canaria emplea-habilidad y contratación al que en colaboración con los 21 municipios dedica 11.596.000 euros en cada presupuesto. Y además acciones para la orientación laboral, la formación para el empleo, la emprendeduría… El Cabildo de Gran Canaria dinamiza el empleo en colaboración con los agentes sociales y las administraciones locales. c.- Y la tercera gran actuación para este objetivo es el Plan Gran Canaria Transforma: una inversión de 244 millones de euros, acción de un volumen no realizado jamás en el Cabildo y que tendrá continuidad en 2018 y 2019. Un revulsivo extraordinario para la economía insular que se suma a lo conseguido en la negociación de NC a los presupuestos del Estado que ha hecho posible más de 60 millones de euros de inversiones directas para la isla, algunas de ellas dirigidas directamente por el Cabildo como las que tienen que ver con el desarrollo de la Economía Azul o la Agenda Digital.

Hoy Gran Canaria está mejor que hace dos años. En este avance, el Cabildo tiene un protagonismo indudable. No solo por su acción inversora o de ejecución del gasto, sino fundamentalmente porque lidera, defiende, trabaja y une. Se puede gobernar aplaudiendo o acompañando lo que otras fuerzas sociales, económicas o políticas deciden fuera de esta institución. Ese no es el caso de mi gobierno. Este Cabildo, con mayoría de progreso, tiene un proyecto propio y con visión de futuro, alternativo al de tirar para adelante -sin más objetivos estratégicos- que se ha ejecutado en la mayoría de los mandatos anteriores. Sintonizamos con lo que el tiempo y la ciudadanía reclaman. Damos prioridad a los objetivos sociales, a la atención a las personas. Y orientamos nuestra acción hacia la sostenibilidad porque es la dirección que nos hace conservar nuestro medioambiente y nuestras posibilidades de desarrollo. Y todo ello apostando por ahondar en las señas de identidad que nos hacen grancanarios, hermanados con las siete islas.

Y este proyecto exige el liderazgo que Gran Canaria está asumiendo. Estamos junto a quienes quieren una Canarias moderna, justa, emprendedora. Y levantamos y levantaremos la palabra y la acción, cuando se pretenda reducir nuestros derechos o la representatividad que nuestra isla tiene. Liderar supone defender que las inversiones del Estado o del Gobierno autónomo tienen que alcanzar la media estatal, en un caso, y el porcentaje de población que nos corresponde, en otro. Y tenemos que defenderlo con especial intensidad, porque otros, con mayoría absoluta en el parlamento español, han permanecido callados o cómplices del mayor maltrato que estas islas han sufrido en los últimos 20 años. De nada sirve tener representación si permanecen mudos. El retraso en la carretera de La Aldea, tiene que ver con esto. La marginación del puerto de Las Palmas y el intento de debilitarlo, es ejemplo de lo que digo. La cancelación de convenios como el de empleo o costas, representan otra versión de esta marginación protagonizada por el Gobierno conservador de Mariano Rajoy.

Liderar comporta reclamar una modificación urgente del sistema electoral que perjudica claramente a las grancanarias y grancanarios. Esta disfunción antidemocrática debe ser modificada antes de las elecciones de 2019. Este Cabildo ha aprobado diversas mociones considerando esta prioridad e instando a todos los grupos parlamentarios a hacerlo con urgencia. Confío en que la mayoría de CC – PP y Agrupación Socialista Gomera no impida esta reforma. Gran Canaria mejora por la enorme laboriosidad de su gente. Y en consonancia con nuestra forma de ser, este Gobierno insular manifiesta un enorme dinamismo. Todas las consejerías están volcadas en el servicio público y agradezco este enorme esfuerzo que, dirigido por los consejeros y consejeras del Gobierno grancanario, es compartido por todos los equipos de funcionarios y laborales que conforman una plantilla eficiente. La implementación de los programas, acciones y obras que están iniciadas, presupuestadas o comprometidas nos va a llevar un intenso trabajo.

Los avances de Gran Canaria se han producido cuando hemos permanecido unidos en los objetivos fundamentales. Así se consiguió la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, la modernización de las infraestructuras sanitarias o el avance en las carreteras. Esa unidad es la que este Cabildo ha fomentado en los dos años de gobierno. Debo agradecer el compromiso de los ayuntamientos para remar juntos en la consecución de estos objetivos. Pero la unidad se ha extendido a la colaboración con las organizaciones sindicales, empresariales, a los representantes del tercer sector, en definitiva con toda la sociedad organizada.

Gobernar para transformar es un gran motivo para estar en política. La transformación es un proceso, y los datos nos confirman que se abren nuevos horizontes y nuevas realidades.

GRAN CANARIA AVANZA

Los partidos conservadores, principalmente el PP, no aceptan que avancemos en inversiones sociales, en un cambio de modelo energético apoyando las energías renovables sin dobleces, en la diversificación económica que procura una isla emprendedora y con innovación tecnológica.

Hace diez días celebramos el primer debate en la historia del Cabildo de Gran Canaria sobre el estado de la isla Quienes tenemos responsabilidades de gobierno en esta institución, debemos informar con la mayor transparencia, reconocer avances y dificultades y proponer horizontes de progreso que cohesionen e ilusionen a quienes compartimos la vida en Gran Canaria. Vivimos de realidades, de hechos comprobados y, si nos levantamos todos los días es porque además creemos que hay un proyecto motivador que podemos desarrollar junto a los nuestros.

La ciudadanía espera de los gobiernos, en este caso del Cabildo de Gran Canaria, que marque objetivos para que nuestra vida sea más fácil, para que el empleo llegue a los miles de personas sin empleo que no tienen oportunidades, para que los jóvenes puedan desarrollar su proyecto de vida en nuestra tierra, para que las personas mayores tengan la atención por la que han trabajado, para  que todos disfrutemos de un medio ambiente sostenible para que podamos dejarlo en herencia a nuestros hijos. Gobernar es ejecutar un programa y a la vez ofrecer razones para un compromiso optimista y solidario que dinamice sentimientos, emociones y ganas de hacer por el progreso colectivo.

En ese debate, tuve la ocasión de presentar un cuadro de datos, de resultados, de acciones, que muestran con claridad que Gran Canaria avanza en los principales indicadores sociales, económicos, medioambientales y que hay un modelo de ecoisla y de desarrollo que prometen una década de transformación y de liderazgo. Este diagnóstico es compartido por la mayoría de gobierno progresista que sostiene mi gobierno, desde junio de 2015. Coincide además con manifestaciones de las principales organizaciones empresariales y sociales que analizan datos muy esperadores del cambio de situación en nuestra isla. Y ante esa realidad, aparecen dos reacciones: la de quienes nos alegramos de que el esfuerzo conjunto de la iniciativa privada y del Cabildo de Gran Canaria esté dando estos resultados en tan poco tiempo, y por otro lado la de quienes solo ven parálisis y bloqueo.

Como los datos son tan claros, pienso que nos encontramos ante una reacción de los partidos conservadores, principalmente el PP, que no aceptan que avancemos en inversiones sociales, en un cambio de modelo energético apoyando las energías renovables sin dobleces, en la diversificación económica que procura una isla emprendedora y con innovación tecnológica. En ese grupo de agoreros también se incluyen quienes se niegan a que  Gran Canaria recupere el protagonismo que nunca debió perder por el peso de su población. Aquí se instala CC que habla de carencias cuando maltrata a esta isla cada vez que puede. A esta oposición malhumorada y gris los denominé en el debate, respetuosamente, profetas del pesimismo social. No es lógico que les duela que las cosas mejoren, aunque queden cientos de acciones por emprender. Quieren sembrar el derrotismo a ver si en ese clima inactivan la acción de nuestro gobierno insular. Comenten el error de la desesperación, porque están desconectados de la creciente ilusión de cambio que crece en nuestra gente.

Estamos remontando años negativos. Obviamente el Cabildo no ha sido responsable de todos los indicadores malos de años atrás, pero habría que dejar claro que  durante los últimos 20 años del parón de la Isla que denuncian, el Gobierno de esta isla ha sido presidido en un 80% por el Partido Popular. Y claro, causa asombro que este partido o los que han pertenecido a él y están ahora en una suerte de tránsito se hayan agarrado a este latiguillo para intentar hacer calar el mensaje de que esta Isla esta parada, que no avanza… Son agoreros por convicción; son agoreros en la acepción del término que señala que son los personajes que predicen sin fundamento males o desdichas. Agoreros y presos del “bovarismo” que es como describe el filósofo francés Jules de Gaultier al estado -inspirado en Madame Bovary- de insatisfacción permanente a causa del desnivel que se produce entre las propias ilusiones y la realidad. Y no saben asumirlo. Y es que les gustaría que Gran Canaria fuera mal, desde la certeza de que si a Gran Canaria le fuera mal les vendría bien políticamente a ellos…

Y las cosas van mejorando, aunque a algunos les pese. El otro día lo reconocía el propio presidente de la CCE a la salida del encuentro en la sede de la organización empresarial a la que acudimos para presentar el Plan Transforma Gran Canaria por el que inyectamos a la economía insular- como no se ha hecho nunca, jamás en su historia- más de 244 millones de euros, más de 42.000 millones de las antiguas pesetas, casi mil obras en toda la isla, varios miles de puestos de trabajo de nueva creación. Decía su presidente,  que “yo creo que está absolutamente claro el predominio empresarial de Gran Canaria respecto a cualquier otra isla en actividades económicas, pagos de impuestos o dotaciones a la RIC, la ventaja es muy clara”. Los medios de comunicación señalaron en sus titulares como la patronal veía a Gran Canaria como motor del desarrollo.

Y es así, a pesar de los agoreros, profetas del pesimismo irresponsable, para quienes las buenas noticias son la peor noticia. Permítanme compartir algunos datos. El presupuesto de este Cabildo ha aumentado en un 18,53 % desde el 2015 hasta ahora (hemos pasado de 592.270.572 millones de euros a 701.991.107), 109,720.543 euros más. El capítulo de inversiones lo ha hecho también en un 16,10 %, sin contar con el Plan Transforma Gran Canaria. Pero hay datos más positivos. Hemos bajado la deuda en dos puntos y hemos aumentado el gasto en políticas sociales en 7,5 millones de euros o en casi 16 en carreteras, en 11 en promoción cultural, en 2 la promoción empresarial …Y hemos gastado 74 millones más con respecto al último presupuesto del PP.  Un 4% más.

Los indicadores sociales y económicos generales han progresado positivamente en esta Isla durante este mandato: En Gran Canaria ha disminuido el número de hogares bajo el umbral de la pobreza en un 5%; la población ocupada ha aumentado en un 2,51%; la población parada ha disminuido en un 10,80%; la tasa de paro ha disminuido en un 2,34%; el número de afiliados a la Seguridad Social se ha incrementado en casi 28.000 personas, casi en un 10% (9,96% frente a un 9,90% de Canarias); en la evolución de la población parada, frente a una media de disminución de un 9,07 en Canarias, en Gran Canaria lo hace en un 9,91%… En el sector primario ha habido una importante incorporación de jóvenes, pues bien, Gran Canaria copa el 45,8% del total del archipiélago…El transporte marítimo de mercancías aumenta en 0,72%; el transporte marítimo de pasajeros en línea regular crece un 6,23%; el número de pasajeros de crucero aumenta también en un 3,76%; el número de vehículos lo hace en un 10,66 %…Nuestro puerto ganó 26 millones en el pasado ejercicio…Hemos mejorado en los índices de confianza empresarial en un 4,23%; las empresas inscritas en la Seguridad Social han crecido en un 5,70%; los índices de crecimiento de la exportación de plátanos han aumentado en Gran Canaria en un 13,47%; tenemos un consumo energético mayor en casi un 1%, indicativo de crecimiento económico; en importación y en exportación seguimos avanzando en positivo; al igual que en  el incremento de transacciones inmobiliarias: la media de Canarias está en un 28,49% y la de Gran Canaria en un 39,24%…En nuestra isla el número de hipotecas ha elevado en un 25,33% y el importe de las hipotecas en un 46,65 %…

Y no les digo nada si comparamos con los datos que corresponden al antiguo mandato. Se ha elevado casi un 7%  el porcentaje de la población ocupada (más de 20.000 personas); la población parada disminuye en un 15,59% (menos 22.650 personas); la afiliación a la seguridad social  se acrecienta en un 10,31% (28.860 personas); la diferencia en creación de nuevas empresas es de 565 en total; el número de pernoctaciones y el gasto medio por turista aumentan en un 18,% y un 14%… Y hay más datos positivos para nuestra Isla. Gran Canaria es la isla donde se ha producido una mayor legada del número de turistas desde todos los países. Mientras en Canarias ha sido de un 15,91 % en Gran Canaria es 17,61,% y crecemos considerablemente en todos los destinos; el gasto turístico y la estancia media del turista ha aumentado igualmente: la media de Canarias está en un crecimiento del 9,65% y en Gran Canaria en un 9,84%; en la evolución de las plantas ofertadas hoteleras y extrahoteleras frente a un 2% de Canarias nosotros lo hacemos en un 2,51%; hemos facturado un 15% más de ingresos turísticos frente al año anterior; hemos incrementado la conectividad aérea; en la evolución del transporte de pasajeros, en Canarias avanza un 16,215 el número de pasajeros y en Gran Canaria un 17,23%; en la evolución del tráfico aéreo de mercancías en Canarias se disminuye un 8,3% y en Gran Canaria solo un 6,45%; nuestro aeropuerto se ha convertido en la quinta terminal del país; la variación interanual de cruceros es de un 79,53% y la media de Canarias es del 53,42 %; lideramos el proceso de renovación turística… La revista especializada Condé Nast,  ha elegido a Gran Canaria como el mejor destino turístico 2017… Hace unas semanas entregamos 76 nuevos sellos de calidad a empresas turísticas, sumamos ya 175 lo que significa el 46%  de todo el archipiélago…

Hoy Gran Canaria está mejor que hace dos años. En este avance, el Cabildo tiene un protagonismo y un liderazgo indudable. No solo por su acción inversora o de ejecución del gasto, sino fundamentalmente porque lidera, defiende, trabaja y une.  Este proyecto exige el protagonismo que Gran Canaria está asumiendo. Estamos junto a quienes quieren una Canarias moderna, justa, emprendedora. Estamos haciendo cosas distintas, y le hacemos caso a Einstein, porque buscamos resultados mejores que los que heredamos. El Gobierno de la isla tiene la gran responsabilidad de planificar, dirigir y ejecutar. Creo que lo estamos haciendo. Y consiguiendo.