LA MIRADA IDENTITARIA DE LOS ARTISTAS CANARIOS

Los cuatro protagonistas de estas dos exposiciones que en estos días podemos contemplar en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, han llevado su isla universal, han construido su archipiélago por el mundo con la cabeza alta

Nuestra tierra resultó atractiva desde hace siglos a quienes nos visitaron o tuvieron noticia de nuestra localización o de nuestras singularidades. Estudiosos e investigadores de todas las ramas del saber han prestado atención a Canarias durante siglos por su belleza y originalidad. Entre los siglos XVII y XIX, por lo general, el interés venía de fuera, de investigadores ilustres como Alexander von Humboldt, Rene Verneau, Sabin Berthelot, Olivia Stone, etc., con notables excepciones como el erudito e ilustrado canario Viera y Clavijo. Muy lentamente, sobre todo ya bien entrado el siglo XX, nosotros mismos, a través de una nueva cantera de estudiosos, nos incorporamos al conocimiento de nuestra propia identidad.

Sin embargo, buena parte de los temas que acucian a científicos y estudiosos sobre nuestra compleja realidad, ya habían sido intuidos por otro colectivo que es y debe ser reconocido como un motor fundamental para el desarrollo de cualquier sociedad madura. Me refiero a los artistas, a nuestros artistas. A ellos debemos una mirada identitaria en torno a la historia y la naturaleza de las islas Canarias a través del lenguaje que mejor conocen: el del arte.

 

En estos días podemos contemplar dos exposiciones que condensan esa mirada reflexiva sobre nuestra cultura: “Óscar Domínguez, Manolo Millares y Martín Chirino: una mirada insular”, inaugurada en el Castillo de la Luz el pasado 13 de junio;  y la retrospectiva “Pepe Dámaso”, que se puede visitar en el CAAM desde el 22 de junio.

La exposición del Castillo de la Luz, actual sede de la Fundación de Arte y Pensamiento Martín Chirino, comisariada por el crítico de arte y director del Instituto Cervantes Juan Manuel Bonet, pone en diálogo a tres referentes indudables del arte canario (Domínguez, Millares, Chirino) con sus coterráneos en lo que constituye un pilar básico de todo pueblo: la lectura de su tradición a través de una propuesta artística e intelectual en la que nos podemos reconocer toda la ciudadanía de las islas, muy especialmente gracias al uso del lenguaje simbólico, un lenguaje que es mucho más eficaz que el convencional o el de la ciencia, porque llega al alma directamente.

Cuando contemplamos, por ejemplo, «Cueva de guanches», de Óscar Domínguez, el autor, como un visionario, consigue decirnos que debajo de nuestro paisaje árido, de nuestro mar donde pescamos tranquilamente el pescado que la industria enlatará luego, en nuestro subsuelo (¿el inconsciente colectivo tal vez?), hay todo un mundo por descubrir, por desentrañar, que es nuestro propio pasado.

Y cuando Manolo Millares crea sus «pictografías» primero y sus «arpilleras» después, inspirándose en los signos y los tejidos funerarios de los antiguos canarios, no hace más que conectarnos por la vía de la intuición con nuestro propio pasado, porque es la única manera de construir nuestro futuro y definir nuestro propio puzzle como pueblo consciente y solidario.

Las Espirales de Chirino, los Afrocanes, los Aeróvoros, surgen en el espacio para que nos interroguemos, como él lo hace, sobre nuestra existencia. Están ahí en los centros de arte, en la propia calle, para recordarnos que debemos pararnos por un momento para pensar sobre nosotros mismos.

 

Y no sólo sobre la historia, sobre nuestra historia ocultada, han hablado con sus símbolos estos tres artistas, sino que lo han hecho también sobre nuestro espacio, sobre el territorio real y mítico en el que habitamos. Los Paisajes, las Raíces y los Vientos de Chirino, el drago de Óscar Domínguez, incluso los paisajes de piel humana de Millares, donde la materia pictórica es la herida profunda, el desgarro y la sangre, nos acercan visionariamente a otra mirada esencial sobre el paisaje insular, como quería Pedro García Cabrera en su célebre ensayo de 1930, “El hombre en función del paisaje”: “Nuestro arte hay que elevarlo sobre paisaje de mar y montañas. Montañas con barrancos, con piteras, con euforbias, con dragos…”.

Por su parte, el CAAM retoma a otro de los grandes artistas canarios, a Pepe Dámaso, en esta ocasión con una exposición retrospectiva comisariada por Carmensa de la Hoz, amiga personal del artista durante cuatro décadas y profunda conocedora de su creación. Dámaso es uno de los artistas grancanarios más destacados y prolíficos del arte canario de la segunda mitad del siglo XX y de este ya entrado siglo XXI, pues afortunadamente permanece en activo.

Como en Domínguez, Millares y Chirino, en Dámaso los antiguos canarios, las tradiciones de su tierra y la poderosa atracción del paisaje canario constituyen elementos relevantes de su obra, como podemos apreciar, por ejemplo, en sus series de “Harimaguadas” y “Balos”, en las obras dedicadas a la fiesta de la Rama o en los “Héroes Atlánticos”.

 

Dámaso es un artista cuya vida ha estado marcada por un continuo viaje. Por una pulsión y contradicción constante entre la realidad, la historia y el entorno que le ha tocado vivir, siempre en contacto continuo con otras realidades próximas al canario: Europa, África y América latina. Ello le ha permitido establecer un contacto permanente con numerosos artistas, escritores, cineastas e intelectuales que han ido jalonando diferentes episodios del complejo y rico relato de su trayectoria vital. 

Un largo camino que pronto lo distancia, críticamente, de la abstracción para indagar con un sello personal en la figuración, generando un lenguaje propio donde ambos territorios se dan armónicamente la mano. Por eso Dámaso es ante todo un artista contemporáneo, que maneja las herramientas del collage y del ensamblaje como un auténtico maestro y que presta atención al cine y a la literatura.  Un ejemplo clave es “La Umbría”, el homenaje tanto pictórico como cinematográfico a uno de los escritores fundacionales de nuestra literatura.

Sus extensas referencias literarias, especialmente poéticas, le llevan a rendir un tributo a sus escritores icónicos: Federico García Lorca (“La muerte puso huevos en la herida”), Fernando Pessoa, Tomás Morales, Constantin Cavafis… Y su pasión por África se pone de manifiesto en la serie “Mango negro”, en su “Políptico de las Cacatúas”, donde representa a un Cristo negro, y en las esculturas que presentó en Senegal hace ya más de 50 años, lo que lo convierte en uno de los artistas canarios de mayor proyección en el continente. La obra que podemos contemplar en esta exposición reconoce también la reflexión existencialista de Pepe Dámaso, tanto en referencia a la muerte, ese destino inexorable al que nos conduce nuestra existencia, como a uno de sus antídotos, el amor, que el autor resuelve gracias a un erotismo liberador.

Esta retrospectiva es un homenaje merecido del CAAM, y por tanto del Cabildo de Gran Canaria, a su dilatada y rica carrera, en la nueva línea programática emprendida por este buque insignia del arte en Canarias, que pretende recuperar la presencia de los artistas canarios, como los Premios Canarias Lola Massieu, que tuvo ya su retrospectiva, y Juan Hidalgo, con un pequeño homenaje al obtener el Premio Nacional de Bellas Artes. Pronto vendrán otros dos Premios Canarias: Paco Sánchez (galardonado en la última edición), César Manrique y la también Premio Nacional de Bellas Artes Concha Jerez. Pero también se recupera el diálogo de artistas de las islas con América y África, como ocurrió con aquella espléndida e impactante colectiva “El iris de Lucy”, con presencia de dos mujeres artistas canarias.

Los cuatro protagonistas de estas dos exposiciones que en estos días podemos contemplar en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, han llevado su isla universal, han construido su archipiélago por el mundo con la cabeza alta, ya sea en Madrid, París, Nueva York o desde la propia Gran Canaria, creando por y para el mundo con la mirada puesta en el origen.

UNA ISLA DE MÚSICA

Cincuenta años generando formación, emociones, conocimiento, bien merecen el reconocimiento recibido. Recoge un sentimiento unánime de quienes sabemos que nuestro progreso y cosmopolitismo se basa en iniciativas que demuestran la fortaleza y altura de miras de su gente.


Ha terminado la edición número cincuenta del Festival de Ópera de Las Palmas de Gran Canaria. Y ha sido todo un éxito. Hemos disfrutado de Lucía de Lammermoor, La Favorita, La Hija del Regimiento, Rigoletto y Werther y de algunos bises históricos que no se prodigaban desde finales de los años 70… Una temporada redonda para una celebración redonda. Alcanzar medio siglo de vida cultural de los “Amigos Canarios de la Ópera” representa una señal indiscutible de vitalidad, de iniciativa y de compromiso social de sus promotores y directivos, pero también de toda la población que ha disfrutado de este éxito. Para el Cabildo de Gran Canaria estos cincuenta años suponen un motivo de orgullo porque expresan el sentir y el hacer de nuestra isla y por eso colaboramos con ACO y editamos el bello libro que conmemora esta efeméride.  Se trata de un acontecimiento, de un hito para la reseña histórica, pero también para saborear el presente y ganar el futuro con todas sus enseñanzas y aprendizajes.

 

La proyección pública que las programaciones, promovidas por ACO, tienen en nuestra sociedad, está siendo decisiva para que nuestra capital y la isla entera disfruten de un alto nivel de actividad y de oferta en torno a este género. Estamos en la vanguardia  del Estado y esto tiene mucho que ver con el esfuerzo de personas que un día decidieron organizarse y ser vanguardia de la iniciativa operística. Gran Canaria es una referencia europea por su amor a la música. Los “Amigos Canarios de la Ópera” contribuyen de forma decisiva para que siga siendo así.

Las temporadas de ópera son un reclamo para quienes disfrutamos de la lírica y estimulan las vocaciones musicales y vocales que se dan en nuestra tierra. Pero dinamiza en muchos más sentidos. La iniciativa operística supone además, el desarrollo de actividades e investigaciones artísticas que están relacionadas con la producción de cada representación, la elaboración de materiales escénicos, el impulso a las corales y grupos de canto, la organización de los montajes… El impulso cultural está demostrado, pero los beneficios se amplían a la actividad económica ligada a las representaciones y al consiguiente atractivo turístico que comporta. La ópera no queda aislada en nuestro querido teatro Pérez Galdós, sino que desborda y alimenta múltiples dimensiones que crean tejido social, cultural y económico. Vivir en Canarias o visitarla es atractivo no solo por nuestro clima o por la geografía, también por una oferta cultural que nos coloca en la primera división. Ocurre con la ópera, con la música en general, con el teatro, con la danza, con las artes plásticas, con el folklore… Pero la actividad operística genera progreso en muchos campos. En la educación, se favorece el aprecio a la música con las charlas, el convenio con la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, la formación vocal y coral  que exigen las distintas representaciones. En esta trayectoria de ACO valoro también la orientación abierta y plural que han impulsado de manera creciente. Pero también crece el mundo de la regiduría, del personal escenotécnico, de talleres de construcción, sastrería, peluquería, maquillaje y figuración. La cultura produce actividad económica y diversificada que es la que necesita Gran Canaria.

Cincuenta años generando formación, emociones, conocimiento, bien merecen el reconocimiento recibido. Recoge un sentimiento unánime de quienes sabemos que nuestro progreso y cosmopolitismo se basa en iniciativas que demuestran la fortaleza y altura de miras de su gente. La cultura no admite compartimentos estancos y como reflexión ilustrada debe conocer de las causas y crisis de nuestro entorno e intervenir en ellas. ACO  ha hablado y se ha posicionado, a lo largo de la historia, ante las situaciones que requerían un compromiso social. Desde el Cabildo de Gran Canaria confirmamos que esa posición ha contribuido al engrandecimiento de la isla y con ella de Canarias. Nos llena de orgullo que nuestra isla y nuestra capital se hayan ganado el prestigio de unas temporadas que son reconocidas a nivel internacional y que motiva a los grandes directores e intérpretes a colocarnos en sus agendas. Hemos disfrutado los amantes de la música durante estos 50 años, pero ha ganado el conjunto de  la sociedad. Porque la cultura no es un gasto, es una inversión.

La Ópera viene a incrementar la calidad de vida de quienes tenemos la fortuna de vivir en estas islas. Que llevemos cincuenta años alimentando esta experiencia es una magnífica noticia. Es tiempo de comprometernos a colaborar para que el futuro esté a la altura del aniversario que hoy agradecemos. Y es el momento de ratificar que el compromiso del Cabildo se va a mantener. Sabemos que este Festival y las actividades que genera constituyen un insustituible referente cultural. Queremos hacer constar que mis felicitaciones incluyen, merecidamente, a todas las personas que han participado en las directivas que han mantenido viva la programación de cada temporada.

Este éxito no es una casualidad. Sacamos enseñanzas para proyectarlas en nuestro futuro. Cuando coinciden el conocimiento, la solidaridad, la constancia y el sentimiento de pertenencia a la isla que nos acoge, el resultado suele ser tan brillante como el de los ACO.

Nuestra isla cuenta con una sociedad civil organizada, dinámica y laboriosa. Afortunadamente no estamos en una sociedad inerme, resignada o dependiente de las administraciones públicas. Esta es una de nuestras grandes bazas para ganar la próxima década, igual que hemos ganado las grandes batallas del pasado. Y quiero destacar que muchas de estas organizaciones civiles tienen como fundamento el impulso cultural lo que habla de la riqueza de nuestro proyecto de vida colectivo.

Y fruto de la colaboración entre el Cabildo y la ciudadanía sin duda hoy podemos decir que tenemos en Gran Canaria una oferta musical extraordinaria. Que tenemos una isla que suena a música celestial. No hay más que echar un vistazo para comprobar que durante todo el año la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, que ahora estrena director, desarrolla a lo largo de 20 conciertos que tienen como escenario el Auditorio Alfredo Kraus una programación que atiende a la mayor diversidad de estilos y formatos, con atención especial a la renovación del repertorio y a la creación canaria; que los Conciertos Escolares y Conciertos en Familia de la Fundación OFGC constituyen una iniciativa que lleva ya 24 años acercando la música a niños/as y jóvenes de toda la isla de Gran Canaria. Se trata de una de las ofertas educativas más amplias y variadas de este archipiélago atlántico que se complementa con la Semana Santa musical, los conciertos especiales de Temudas Fest, en la terminal de contenedores, y otras actuaciones por distintos municipios.

Y junto a esto el encuentro Jazz Otoño; el Circuito de Artes Escénicas de Gran Canaria, con una amplia programación de música y danza, los conciertos Sofar Sounds, de Jazz y de Arte Sonoro del CAMM; las actividades musicales del San Martín Centro de Cultura Contemporánea con Nosolorock, De blues, soul y más, Músicas paralelas, Músicas de ida y vuelta, En acústico y Especiales de Navidad; la programación de música antigua en el patio de la Casa de Colón; los conciertos programados en 2017 en la Casa-Museo Pérez Gáldos, vinculados al proyecto basado en el título homónimo del libro de Pedro Schlueter que abarca la relación entre don Benito Pérez Galdós y la música; los patios encantados de la Casa Museo de León y Castillo; las Jornadas de Música de Cámara de la Casa Museo Tomás Morales,  complementadas con otros conciertos; Cuando los colores suenan de la Casa Museo de Antonio Padrón; las visitas con conciertos de la Cueva Pintada; los conciertos con los órganos históricos en distintas iglesias; Lo más Xtra de Xtraradio de Gran Canaria Espacio Digital; los circuitos insulares de música popular y folclórica; el Memorial Díaz Cutillas; el Concurso Internacional de Canto Alfredo Kraus que recuperamos con su Fundación; las iniciativas ingentes, con las que colaboramos, de la Sociedad Filarmónica, de la Asociación de Amigos de la Zarzuela, de la Orquesta Sinfónica de Las Palmas, del Proyecto de Barrios Orquestados, de la Asociación Orquesta Sinfonietta, de la Federación de Agrupaciones Folclóricas de Gran Canaria, de ACO, de las escuelas de música repartidas por la geografía insular, de las corales, de los 21 municipios y sus programaciones, de las productoras privadas, de la Fundación Teatro Auditorio, de las numerosas voces canarias que están cantando por escenarios del mundo, de tantas y tantas parrandas improvisadas, de tantos y tantos solistas, de tantos y tantos grupos de todo tipo… Lo dicho, una isla de música que crece acompañada de bellas notas.

 

EL MAR NOS ENSEÑA

Hace unas semanas se clausuró la edición de 2017 de FIMAR, una propuesta participada por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, la Autoridad Portuaria de Las Palmas y el Cabildo de Gran Canaria, con la colaboración de distintas organizaciones públicas y privadas. Y alcanzó un éxito extraordinario. Más de 42.000 visitantes  pudieron disfrutar de un sinfín de actividades relacionadas con el mar, su gastronomía, la innovación azul o la náutica deportiva y distintas iniciativas empresariales. Es la prueba palpable de que merece la pena apostar por un evento con vocación de consolidarse tanto a nivel estatal como internacional. El Cabildo participó por segunda vez consecutiva como coorganizador de la Feria Internacional del Mar con el objetivo de contribuir a su impulso, puesto que considera la economía azul un sector estratégico con una gran potencialidad que debemos estimular y mostrar a la ciudadanía. Nos sumamos asumiendo la mitad del presupuesto necesario para su realización, contribuyendo a través de INFECAR a un mayor grado de profesionalización y poniendo a su disposición recursos humanos y materiales. Por otro lado, hemos promovido la insularización de la Feria que cuenta ahora con la participación de los municipios costeros que han querido adherirse a la iniciativa. Es bueno que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y el Cabildo estén alineados en la estrategia de mirar al mar como una fuente de riqueza y desarrollo económico, además de como un patrimonio natural de primer orden.

 

La economía azul (aquella que reconoce la importancia de los mares y los océanos como motores de la economía por su gran potencial para la innovación y el crecimiento, según la definición de la Comisión Europea (CE)) es para el equipo de Gobierno del Cabildo de Gran Canaria un sector de enormes posibilidades y su desarrollo forma parte de la estrategia de implantación del modelo de ecoisla que defendemos. Estamos absolutamente convencidos de la importancia de nuestro mar como motor de la economía grancanaria por su “gran potencial para la innovación y el crecimiento sostenible”. Y no lo afirmamos de manera gratuita. La propia Comisión Europea estima que la economía azul representa en Europa 5,4 millones de puestos de trabajo y un valor añadido bruto de casi 500.000 millones de euros al año. Además, el análisis económico del crecimiento azul muestra que se encuentra en un proceso de cambio. Por ejemplo, el aumento de la instalación de parques eólicos offshore a escala global ha generado 150.000 puestos de trabajo. La OCDE prevé que, para el año 2030, muchas industrias marino-marítimas representarán una parte significativa de la economía mundial, tanto en términos de valor agregado como de empleo. La producción de la economía azul mundial se calcula actualmente en 1,3 billones de euros y podría duplicarse para el año 2030. Sus enormes posibilidades suponen, sin lugar a dudas, un eje clave para el desarrollo futuro de las islas ya que le proporcionan el acceso a unos recursos económicos y productivos con un amplio potencial de explotación sostenible.

La Comisión Europea ha insistido en que el Viejo Continente no debería dejar pasar esta oportunidad porque los sectores tradicionales tales como el portuario, el transporte marítimo y el turismo costero y marítimo ganarán en competitividad y sectores nuevos y en crecimiento como las energías renovables marinas, la acuicultura y la biotecnología marina pueden convertirse en factores clave para crear más puestos de trabajo, sistemas energéticos menos contaminantes y más productos y servicios. Ahora bien, también quedan retos en los que Gran Canaria debe volcar su potencial innovador como por ejemplo en el desarrollo de las energías mareomotriz y olamotriz o superar los obstáculos normativos a la acuicultura y producción de microalgas. En definitiva, nos encontramos ante una encrucijada que a buen seguro  podremos afrontar con éxito si somos capaces de aprovechar el impulso de las instituciones que aportan una base sólida de conocimientos científicos y de experimentación para acometer los distintos ejes del desarrollo de las actividades basadas en la Biotecnología Marina. Tenemos mimbres para ello con el dinamismo empresarial existente y la capacidad de investigación, desarrollo tecnológico e innovación en desalación, depuración, etc; de la ULPGC (Taliarte, Banco Español de Algas, ECOAGUA, Instituto Universitario de Oceanografía y Cambio Global) o de la PLOCAN, el ITC y otras instituciones. También  el sistema fiscal canario propone un marco adecuado de incentivos para el desarrollo empresarial del sector tanto en lo referente a la I+D empresarial como para todo tipo de actividades de iniciativa privada basadas en el conocimiento.

En esa línea Nueva Canarias ha conseguido incluir en los presupuestos del Estado para 2017 una importante partida de  4,5 millones de euros para la investigación en recursos marinos a través del Cabildo de Gran Canaria.  También se está trabajando para conseguir los suelos anexos a las salinas de Arinaga para generar un gran espacio de experimentación y producción.  En los últimos años, dentro de la apuesta por la Economía Azul, ha habido un importante desarrollo de la biotecnología con algas, convirtiéndolo en un sector emergente con buenas perspectivas de negocio y de futuro. Por un lado, el origen natural y el alto valor nutricional de las algas permite su consumo humano y animal directo y su uso en las industrias nutraceútica, cosmética, farmaceútica y alimentaria. Por otro lado, la necesidad de revertir los procesos productivos contaminantes hace que las algas se estén utilizando para la elaboración de productos biodegradables (contribuyendo a alcanzar el objetivo propuesto por la Unión Europea de que el 10 % de la industria plástica sean bioplásticos), en la generación de biocombustibles o en procesos de purificación de agua, aire o gases de efecto invernadero. También se está configurando como un elemento fundamental de ayuda al desarrollo, como es el caso del cultivo de spirulina en el Sáhara Occidental.

Gran Canaria, teniendo en cuenta sus óptimas condiciones basadas en las ventajas importantes de ubicación, clima y biodiversidad, y siguiendo la estela de la Estrategia de Especialización Inteligente establecida en la Estrategia 2020 de la Unión Europea, se configura como un núcleo esencial para la apuesta por la biotecnología centrada en las algas, una alternativa económica trascendental con un potencial industrial viable y sostenible económica y medioambientalmente. La Biotecnología Marina y su amplio abanico de aplicaciones para la mejora de la sostenibilidad, la salud y la alimentación humana, significan una clara oportunidad para que esta isla, que ya dispone de unas buenas condiciones de partida, pueda convertirse en  pionera en el desarrollo de este sector de la biotecnología en los ámbitos científico, productivo e industrial.

Las administraciones públicas grancanarias han creado sinergias para permitir el desarrollo de la biotecnología azul. Un ejemplo de ello es la Plataforma de Excelencia en Biotecnología de las Algas, en Gran Canaria, que busca generar conocimiento biotecnológico, desarrollar actividades de I+D+i responsables y sostenibles en el campo de las microalgas, demostrar su aplicación industrial en plantas experimentales, facilitar la salida al mercado de nuevos productos competitivos, mejorar la formación de profesionales en el sector y servir de apoyo en tareas de bioprospección, aislamiento, preservación y caracterización biotecnológica, cultivo/producción, procesado, bioeficiencia y bioactividad, analítica y certificación.

Uno de los grupos de I+D de mayor consolidación y experiencia en este campo es el Banco Español de Algas (BEA), ubicado en Taliarte. El BEA tiene como objetivo facilitar el desarrollo de la bioindustria marina en  Canarias, a través del cultivo y la aplicación de macro y microalgas. Reconocido por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual desde 2005, el BEA es miembro del European Culture Collections Organisation (ECCO) y de la Word Federation for Culture Collections (WFCC). Es también Autoridad Internacional de Depósito. Y es el único banco de algas del Estado español y uno de los 6 que hay en el mundo.

El BEA dispone de un “capital biológico” que comprende más de 1.600 especies de microalgas y cianobacterias. Esta colección de cepas ofrece un gran potencial para el desarrollo de aplicaciones industriales, permitiendo a las empresas, grupos científicos e instituciones de todo el mundo acceder a recursos genéticos únicos, apenas explorados, para su aplicación en procesos biotecnológicos. La ampliación de oferta de cepas y especies nativas de la Macaronesia constituyen un valor añadido a la colección. El BEA lleva a cabo tareas de identificación molecular y taxonómica, selección y evaluación de nuevas cepas, y caracterización de sustancias bioactivas de interés comercial. Su extraordinario trabajo se ha visto amenazado por la falta de apoyo financiero. El Cabildo de Gran Canaria hizo, en el año 2016, una aportación puntual de 200.000 euros para garantizar su continuidad durante ese año. El objetivo del BEA es llegar a ser autosuficiente. Sin embargo, los sectores emergentes -y más los asociados a la actividad científica-, precisan de inversión pública durante un tiempo para poder subsistir.

Todas las fortalezas y oportunidades mencionadas anteriormente requieren de una estrategia integrada  orientada a su aprovechamiento que debe estar liderada por el Cabildo de Gran Canaria como institución responsable de la promoción económica insular y apoyada en las otras entidades públicas de competencias específicas como la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Y debe descansar en un reforzamiento de las capacidades en inversión, investigación y experimentación; en la ordenación territorial y marina adecuada para aumentar las posibilidades productivas insulares; en poner en marcha un programa de cualificación de recursos humanos en los distintos ámbitos de especialización de la materia; en diseñar un itinerario de atracción de talento  y en  incentivar medidas de promoción económica e innovación empresarial adaptadas a la naturaleza del sector. Parafraseando a Neruda: necesitamos el mar porque nos enseña…

La economía azul es para el equipo de Gobierno del Cabildo de Gran Canaria un sector de enormes posibilidades y su desarrollo forma parte de la estrategia de implantación del modelo de ecoisla que defendemos

AUTOCONSUMO SIN IMPUESTO AL SOL

Hemos conseguido cambiar la norma. Ahora todos tenemos que “ponernos las pilas”. Nunca mejor dicho.

Sin ningún tipo de dudas, uno de los logros más importantes de los alcanzados por Nueva Canarias en su negociación para hacer posible, con el voto de Pedro Quevedo,  la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado de 2017 tiene que ver con las renovables. Son muy  importantes  las bonificaciones para el transporte insular de viajeros, por ejemplo, pero lo conseguido para potenciar la penetración de las energías limpias en Canarias  no lo es menos.

 

Me han escuchado en infinidad de ocasiones defender la urgente necesidad de un nuevo modelo energético para esta tierra. Si no fuera suficiente razón para hacerlo el evitar las emisiones de CO2 a la atmósfera, que en nuestra comunidad son de las más altas, hay otras razones como la excesiva dependencia del exterior (más de un 90%) o el altísimo precio de la producción de energía en nuestras islas…  El acuerdo con el Gobierno para la aprobación de los Presupuestos incluye tres aspectos especialmente significativos para propiciar el despegue de las energías verdes en nuestro archipiélago: se confirma la celebración de una próxima subasta de energías renovables para Canarias de más de 300 MW, lo que hará que se puedan instalar nuevos molinos o placas fotovoltaicas por el total de estos megawatios; se excluye la limitación de que la suma de potencias instaladas para el ciclo del agua deba ser igual o inferior a la potencia contratada –lo que beneficia principalmente a la agricultura al poder verter a la red la energía producida sobrante, y se pone fin de por vida al impuesto al sol en el autoconsumo para todas las instalaciones que se realicen en Canarias hasta el año 2023.

Se trata de un hecho histórico, especialmente relevante para Canarias, porque nos va a permitir avanzar en mayores cotas de soberanía energética; en alcanzar mayores porcentajes de energías limpias y en afianzar la democratización de la energía. Indudablemente el logro más significativo para el autoconsumo ha sido la eliminación del famoso impuesto al sol que se inventó el ministro Soria con el fin de poner trabas y disuadir a los consumidores de su legítima aspiración de poder producir su energía y autoabastecerse. A pesar de que lamentablemente el pago de peajes -el impuesto al sol- sigue vigente en la península, en Canarias desaparece y abre inmensas posibilidades para que cada uno de nosotros en nuestras casas, en las pequeñas y medianas empresas, en las instituciones…podamos generar nuestra propia energía.

Pero ¿qué es realmente el autoconsumo? Según la Ley del Sector Eléctrico, se trata del “consumo de energía eléctrica proveniente de instalaciones de generación conectadas en el interior de una red de un consumidor o a través de una línea directa asociada a un consumidor”. Es decir, podemos instalar en nuestra vivienda o en nuestra nave industrial o en un centro educativo, por ejemplo, paneles fotovoltaicos o plantas minieólicas que pueden producir la energía que consumamos directamente sin que vaya a la red eléctrica, compatibilizarla con la energía que tenemos contratada si no cubriera la totalidad de nuestras necesidades o, por último, si produjera más, venderla a la empresa que nos suministra la energía convencional.

El Decreto vigente hoy día para toda España y que exceptúa ahora a Canarias obliga a pagar un canon por aprovechar la energía solar (que fue el hazmerreir en todo el mundo) para contribuir a los costes y servicios del sistema cuando la instalación esté conectada total o parcialmente al sistema eléctrico y, además, establece que la energía sobrante vertida a la red no tendrá ningún tipo de contraprestación económica. Se le regala a la empresa eléctrica.

La Ley establece dos excepciones al pago de peajes. Una para los pequeños consumidores y otra para los sistemas extrapeninsulares de Baleares y Canarias, pero solo hasta 2019 y con una perversa disposición transitoria que deja abierta la posibilidad de cambiar las reglas del juego a mitad de la partida,  generando una inseguridad jurídica que ha impedido que el autoconsumo sea una realidad en nuestro archipiélago. También contempla, para más inri, un cargo por instalar baterías que disminuyan la potencia contratada. La Ley igualmente limitaba, como señalé anteriormente, que los agricultores pudieran producir energía, desalar agua y vender el sobrante vertiéndolo a la red.

Se trata de una ley profundamente restrictiva y disuasoria a pesar de que la propia norma reconoce que es mucho más barato producir energía renovable en las islas que hacerlo con fuel, gas o carbón. Mientras el precio medio de producción de energía convencional en la península ronda los 60 € el MWh, en Canarias está sobre los 200 € el MWh. Con renovables, en nuestro archipiélago el precio gira alrededor de los 80 €. Los 1.800 millones de euros que cuesta de más cada año producir energía en Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla, lo pagan todos los españoles en su recibo de la luz y vía Presupuestos Generales del Estado.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia considera “imprescindible el autoconsumo en los hogares para contribuir al desarrollo de las energías renovables y cumplir con los compromisos medioambientales adquiridos con Europa en el horizonte 2020”. Por supuesto nunca le han hecho caso. Tampoco le hizo caso el Gobierno de España al acuerdo de abril del año pasado del Parlamento de Canarias por el que solicitaba -con el voto en contra del PP- que se promoviera de manera urgente una legislación de autoconsumo eléctrico en la que la energía autoconsumida estuviera libre de cualquier tipo de impuesto y que la energía vertida a la red por la instalación de autoconsumo se retribuyera según el coste de generación horaria…

Afortunadamente sí que lo ha conseguido ahora Nueva Canarias. Hoy esa demanda colectiva es una realidad. En el acuerdo entre el Gobierno de España y NC se establece en su cláusula séptima, que habla de la política de energías renovables para Canarias, el hito histórico de que: “1) En la Ley de PGE para 2017 se establecerá, de forma permanente, la exención del cargo transitorio por la energía consumida para los autoconsumidores que se pongan en funcionamiento antes del 31 de diciembre de 2022. 2)Para las instalaciones existentes se eliminará en la misma Ley el requisito de que la suma de las potencias instaladas de las instalaciones de producción de un autoconsumidor deba ser igual o inferior a la potencia contratada. 3) Con el objetivo de fomentar la implantación de energías renovables en Canarias, se celebrará una próxima subasta de renovables con la máxima potencia posible: a) Se establecerá que las ofertas tengan un suelo y un techo, b) Se establecerán cupos separados por tecnologías (fotovoltaica y eólica) previo informe favorable de la CNMC. c) Se ajustarán los requisitos de los avales requeridos en la subasta a las condiciones del sistema energético canario”. Se garantiza lo que he explicado anteriormente y por lo que llevamos tanto tiempo luchando.

Para un hogar con una potencia de alrededor de 4-5 kw, la inversión a realizar para hacer posible el autoconsumo puede estar alrededor de 3.000 ó 4.000 € y el plazo de amortización sería de unos cinco años de media. El ahorro inicial en el recibo de la luz podría ser de hasta un 50% respecto al consumo tradicional. Imagínense una vez amortizada la instalación.

Insisto, estamos ante un hecho histórico que debemos aprovechar sin titubeos por muchísimas razones: Entre otras, porque supone un ahorro importante en la factura eléctrica; porque se reduce la emisión de gases de efecto invernadero; porque dejamos de importar combustibles fósiles más caros y contaminantes; porque incentiva la industria local y crea puestos de trabajo, porque democratiza la producción de energía que deja de estar solo en manos de las grandes compañías… La reciente sentencia del Tribunal Constitucional eliminando la prohibición del autoconsumo compartido en España abre las puertas también a crear redes propias sin cederlas a las distribuidoras y posibilita la creación de cooperativas y microredes…

Desde el Cabildo de Gran Canaria nos comprometemos a realizar jornadas de formación, a informar sobre las distintas posibilidades, a subvencionar las instalaciones, a facilitar el acceso al autoconsumo…

Tenemos que ponernos a la altura de Europa. El reciente informe de la Comisión Europea -Energía limpia para todos los europeos- recoge que “los consumidores o comunidades de consumidores tendrán derecho a producir, almacenar o vender su propia electricidad y además podrán beneficiarse de la caída de costes de los paneles solares para los tejados y otras unidades de generación de pequeña escala para ayudarles a reducir la factura de la luz”. Algunos países europeos, al contrario que en España, lo están cumpliendo a rajatabla. En Alemania, por ejemplo,  con muchas menos horas de sol que las que tenemos aquí se han instalado 39,2 gigavatios de fotovoltaica frente a 4,42 en España y el 51% de la energía limpia de ese país se produce en los hogares sin ningún tipo de impuesto. Es más, las instalaciones menores reciben una prima por la energía vertida a la red, hacen una devolución de impuestos de hasta un 30% por la adquisición de una batería para el autoconsumo y prestamos a bajo interés para su compra.

Hemos conseguido cambiar la norma. Ahora todos tenemos que “ponernos las pilas”. Nunca mejor dicho.

BUENAS NOTICIAS PARA GRAN CANARIA

Las prioridades de actuación que el Cabildo de Gran Canaria aprobó en su programa de Gobierno tienen en las enmiendas acordadas un refuerzo indudable

La noticia política de la última quincena ha sido la negociación de los Presupuestos Generales del Estado. Los canarios hemos estado en el centro del debate porque el voto del diputado de Nueva Canarias ha sido decisivo para su aprobación. Y una vez cerrado el acuerdo nos corresponde compartir la satisfacción, porque este voto ha servido para recuperar derechos para todos los canarios y para que Gran Canaria sea atendida como no lo había sido durante los últimos seis años de gobierno del Partido Popular. Se trata de un acuerdo que  tiene que ver con los intereses generales de Canarias, que va a beneficiar a la mayoría de nuestra población, incluyendo necesidades urgentes de Gran Canaria, como es el caso de la carretera de La Aldea… Tenemos claro que, después de seis años maltratando a Canarias, el Gobierno de Rajoy no se ha vuelto, de repente, sensible con nuestra tierra. Estábamos acostumbrados a que el político gallego reivindicara su “canariedad” en las campañas electorales, cuando recordaba en los mítines en las islas que suele pasar las vacaciones aquí. Pero desde el palacio de La Moncloa, ni Rajoy, ni el exministro José Manuel Soria, ejercieron de canarios. Al contrario, nunca se había incumplido tanto con nuestra Comunidad.

 

Se ha comentado la importancia de las conquistas económicas, pero me gustaría empezar esta valoración por los acuerdos políticos que tienen a Gran Canaria como protagonista. El compromiso de modificación del sistema electoral canario, reduciendo las barreras para acceder al Parlamento y mejorando la proporcionalidad para impedir los desequilibrios actuales, es una exigencia que prácticamente solo hemos realizado desde Gran Canaria. La triple paridad es un lastre injusto y antidemocrático que no debe permanecer ni un minuto más. Nos sentimos orgullosos de haber liderado esta justa reivindicación y de haberla incluido en la negociación de los presupuestos. Además se ha puesto fecha para que esta reforma esté en vigor para las elecciones de 2019. Es muy significativo que se haya conseguido cuando un partido nacionalista lo ha exigido. Mientras el PP tuvo mayoría absoluta y no hizo nada  aprobarlo.

Las prioridades de actuación que el Cabildo de Gran Canaria aprobó en su programa de Gobierno tienen en las enmiendas acordadas – y que al final apoyó todo el mundo- un refuerzo indudable. Nuestra voz se ha escuchado en la negociación y podemos afirmar que Gran Canaria ha ganado peso político porque nuestro modelo de desarrollo sostenible y de cohesión social se ha proyectado en los acuerdos firmados. Nos referimos a ejes fundamentales de la acción de gobierno que tienen que ver con el desarrollo de nuevos sectores económicos,  con la bonificación del transporte de pasajeros y mercancías, con la dinamización y la creación de empleo, con el apoyo  a las energías renovables y la supresión del impuesto al sol, y con la potenciación de  políticas sociales…Estamos hablando de medidas incorporadas en un acuerdo para unos presupuestos estatales que tienen en cuenta la situación de nuestra isla como hacía años no ocurría y que no estaban en el borrador de presupuestos hasta que los hemos incluido en la negociación. Para comprobar la realidad de estos compromisos detallo algunas de las cifras del acuerdo referidas a Gran Canaria: Apoyo a la Economía Azul (4,5 millones para investigación de recursos marinos que promueve el Cabildo de Gran Canaria); 6,5 millones para la Agenda Digital de nuestro Cabildo; 1,5 millones para I+d+i para la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria; 1,2 millones para un Plan Integral en Jinámar; 7,8 millones para convenios de viviendas destinados a la capital grancanaria, Telde y Guía; 7, 5  millones para convenios para saneamiento de aguas con Santa Lucía de Tirajana y otros municipios; 25 millones para la carretera de La Aldea a Agaete (Risco de Faneque); 5 millones para la Metroguagua de LPGC;  2 millones para el IES Saulo Torón de Gáldar; otros tantos para el litoral de San Felipe… Más de 60 millones de asignación directa…  Y  además nos beneficiaremos en mayor medida del nuevo Plan Estratégico para el tomate de exportación…                                      

Llevamos casi una década siendo  la comunidad peor financiada, y además de sufrir los recortes en Sanidad, Educación y Servicios Sociales que se aplicaron en todas las comunidad autónomas, aquí tuvimos que soportar los incumplimientos del convenio de Carreteras, la reducción a cero euros del Plan Integral de Empleo, el recorte de las subvenciones a la desalación de aguas o la imposición de unas prospecciones petrolíferas que habían sido rechazas por la mayoría de las instituciones canarias. Con el incremento de hasta un 75 % de las bonificaciones al  transporte aéreo y marítimo se va a producir una rebaja sustancial de las tarifas.  Esta medida tiene una repercusión fundamental en la calidad de vida de todas las islas y en la activación de nuestra economía. Se suma a ello también la bonificación del transporte de mercancías entre las islas y entre Canarias y la Península. En materia de energías renovables hemos logrado la exención del “impuesto al sol” y cualquier tipo de peaje o impuestos para el autoconsumo. Un paso de gigante para la consecución de un nuevo modelo energético. También conseguimos la exclusión del requisito de que la potencia contratada de las instalaciones de un autoconsumidor para la desalación de aguas deba ser igual o inferior a la potencia contratada y la celebración de una subasta canaria de renovables con la máxima potencia. No nos olvidamos de la agricultura con la aportación del Estado del 100% del POSEI  para apoyar a las producciones canarias. Y la aprobación de un Plan Estratégico del tomate  con 21 millones de euros. Y políticas sociales específicas para Canarias: Plan Integral de Empleo (42 millones de euros), 2 millones para planes contra la violencia de género en Canarias y 10 millones para políticas sociales y lucha contra la pobreza en Canarias. Y, también, un plan para la instalación de banda ancha (6 millones), una mesa de trabajo para estudiar la situación de los trabajadores y trabajadoras de la hostelería y en especial la de las camareras de pisos y la mejora de los porcentajes de deducción de los incentivos fiscales al cine, garantizando igualmente la seguridad jurídica de las producciones cinematográficas en Canarias. 

 

Algunas fuerzas políticas han criticado este acuerdo, aunque después aprobaron las enmiendas. Pero hemos podido leer y escuchar muchos comentarios, en los medios de comunicación en Canarias, de gente alejada de las posiciones políticas de Nueva Canarias, que han reconocido que esta fuerza política ha actuado con inteligencia y ha defendido los intereses generales. Desde Madrid se han producido muchas críticas que delatan el profundo desconocimiento de la realidad de nuestras islas y de Nueva Canarias, que tienen en la capital del reino. Esas críticas han sido rebatidas, por ejemplo, por el escritor Emilio González Déniz que  publicó en su blog un artículo titulado “El disputado voto del señor Quevedo”, en el que criticaba algunas reacciones en Madrid (a nivel político, sobre todo por parte del líder de Podemos que llegó a pedir a Pedro Sánchez que ordenara a Quevedo votar en contra de los presupuestos, y también algunas reacciones de periodistas peninsulares en tertulias y periódicos). Decía González Déniz: “Y es que llega un momento en el que sus luchas intestinas, sus exhibiciones de machos Alfa y su presencia casi permanente en los platós de televisión nos interesan poquito, porque lo que aquí nos duele es el desempleo galopante en nuestra comunidad, los salarios de miseria, el abandono a los dependientes y un altísimo índice de pobreza (pregunten en Cáritas). Que alguien trate de paliar esas desigualdades no es chantaje, ni compraventa, ni mercadeo; es justicia, y como en este momento se está en la coyuntura de que se puede hacer valer un solo voto -el disputado voto del señor Quevedo, que diría Delibes-, dejarlo pasar sería de tontos. Ya seguiremos con debates universitarios y enfoques filosóficos una vez que hayamos comido, porque se trata de cubrir necesidades urgentes, y a la vez exigir respeto a nuestra tierra.”

 

Antes, durante y después de la firma del acuerdo entre Nueva Canarias y el Partido Popular, los portavoces de ambos partidos dejaron claro a los periodistas que se trata de un apoyo a la  Ley de Presupuestos Generales del Estado de 2017. No es un acuerdo de legislatura con el PP. Las distancias sobre asuntos fundamentales como las políticas de austeridad, las privatizaciones, la corrupción, la ley mordaza,  la aplicación de la Ley de Dependencia, etc, siguen siendo insalvables. Nueva Canarias sigue situándose en la izquierda nacionalista y el Partido Popular sigue siendo de derechas y centralista. Y las políticas sociales generales recogidas en los presupuestos perjudicarán a Canarias y a las otras comunidades autónomas. Y se hubieran agravado de no aprobarse los presupuestos. Y hubiésemos dejado de percibir unos 750 millones de euros para nuestra tierra… Pero esto hubiera ocurrido sin el voto de Pedro Quevedo también. Nueva Canarias lo que ha hecho es aprovechar la aritmética parlamentaria para cambiar los números en beneficio de Canarias.

 

El filósofo francés Emmanuel Mounier escribió que “Querer obrar y no abandonar nada sus principios o no mancharse las manos en la contradicción de los términos,  expresa un fariseísmo egocéntrico, más apegado a su propia imagen que al destino común de los hombres”. Decía Mounier que en la acción política uno puede mancharse las manos, pero es fundamental que no se manche el corazón. No es culpa de Nueva Canarias que el señor Rajoy esté en el Palacio de la Moncloa, Nueva Canarias votó en contra. Hay que recordar que Rajoy es presidente del Gobierno porque Podemos, PSOE y Ciudadanos no pudieron ponerse de acuerdo para dar la presidencia a Pedro Sánchez. Y que después de ese desacuerdo, Rajoy se convirtió en el presidente con menos votos en contra de la historia de esta etapa democrática. En ningún caso esas situaciones las creó Nueva Canarias. Lo que ha logrado Nueva Canarias con un solo diputado es comprometer al Gobierno del Estado a incrementar de forma importante las inversiones en las islas, a respaldar una reforma del Estatuto de Autonomía y del Sistema Electoral, a mejorar la financiación de Canarias y de Gran Canaria y separarla del REF. Era de justicia.

Gran Canaria lidera las políticas de transformación en beneficio de toda Canarias. Es tiempo para comprometernos en las medidas que avancen en la igualdad social, la sostenibilidad de nuestro territorio y la dignidad de los hombres y mujeres de este archipiélago atlántico.