POR QUÉ NO FIRMÉ POR LA TRIPLE PARIDAD

El Cabildo de Gran Canaria no fue invitado a esa firma y  como presidente lo agradezco porque realza nuestro compromiso por el cambio

El pasado día 5 de abril cinco cabildos insulares – en realidad eran seis, aunque el palmero se quiso salir de la foto, pero no de la propuesta- presentaron  un manifiesto en defensa de la triple paridad, del injusto sistema de representación actualmente existente. El Cabildo de Gran Canaria no fue invitado a esa firma y  como presidente lo agradezco porque realza nuestro compromiso por el cambio. En Gran Canaria no se soporta más una situación injusta que perjudica a cientos de miles de canarios por residir en algunas islas o por sentirse condenados a un sistema que perpetúa el Gobierno de unas siglas que no representan la voluntad mayoritaria. Estoy seguro de que no es problema exclusivo de Gran Canaria, afecta por igual a quienes queremos reglas justas para distribuir recursos, para orientar políticas sanitarias, educativas o de dependencia, para gestionar los medios públicos de comunicación. No estamos principalmente ante una reclamación territorial, sino afirmamos que con este sistema electoral se están imponiendo unas políticas conservadoras insularistas y clientelares frente a demandas más sociales y transformadoras.

 

No es fruto de la casualidad que no se invitara a ese acto al Cabildo de Gran Canaria. Es un paso más en esa política de aislamiento a un Cabildo, a una isla, a un gobierno insular progresista que ha defendido a ultranza que los recursos del extinto IGTE no se distribuyeran a través de la perversa fórmula de la triple paridad o que no se aprobara una Ley del Suelo en los términos diseñados por CC para liberalizar los usos del suelo rústico y protegido. Estamos en contra de todo esto y de los intentos de chantaje y extorsión de estos cabildos al Parlamento y a los parlamentarios de Canarias en distintas ocasiones. Cuando no se aceptan sus tesis se les presiona, se les ataca, se les llama traidores… Se ha convertido a la Fecai en muchas ocasiones en un instrumento para afianzar las políticas de ATI y CC, algo que siempre rechazaremos. Se hace incluso al margen de los órganos de representación de los cabildos. Algunos han hecho una política seguidista y lo que es más grave, sin importarle los intereses de los ciudadanos de sus isla con tal de mantener el chiringuito político insularista. Está concebido para eso en estos momentos. La defensa de la ciudadanía y los problemas de cada isla han quedado  relegados a un segundo plano.

El sentimiento democrático de los canarios y las canarias reclaman una modificación urgente del sistema electoral para garantizar que el Parlamento y el Gobierno de Canarias representen las posiciones políticas de las mayorías y de las minorías. Treinta y cinco años después de constituir nuestro primer Parlamento, la situación de desequilibrio en la representación de la ciudadanía en función de la isla donde reside, no puede mantenerse ni un minuto más. La triple paridad, concebida oficialmente para favorecer los equilibrios insulares, se ha convertido en un elemento de distorsión insoportable de la regla de oro de la democracia, una mujer y un hombre un voto del mismo valor, residan donde residan. El malestar y el descrédito de nuestro sistema electoral en la mayoría de la población, nos obliga a los demócratas a reaccionar para evitar el rechazo creciente de la mayoría de los votantes. Las minorías tienen que ser respetadas, pero no a costa de invalidar las propuestas mayoritarias. Lo que nació como modelo para unir a Canarias, hoy nos divide por la utilización partidista de la triple paridad. No hace falta sino comprobar que CC se ha quedado sola defendiéndola. Con la ASG de Casimiro Curbelo, claro.

La actual conformación del Parlamento y del Gobierno de Canarias constituye una anomalía que distorsiona gravemente la voluntad popular. Esta situación se ha repetido  durante la historia autonómica, especialmente después de la reforma electoral de 1996. Hoy, un diputado autonómico por Gran Canaria o Tenerife necesita 21.000 votos para alcanzar la representación. Por el contrario, para ser diputado en otras islas, bastan apenas  800 votos para conseguirlo. La paridad que nos exige la sociedad democrática es que todos los votos tengan el mismo valor.

En los últimos veinticuatro años el Gobierno Canario ha estado presidido siempre por Coalición Canaria, aunque en muchas ocasiones no haya tenido la mayoría de votos o la mayoría de escaños. Y esto ha ocurrido fundamentalmente como consecuencia de la ley electoral, aunque también por la incapacidad del resto de partidos para articular una saludable alternancia. Se ha convertido en norma que la Presidencia del Gobierno Canario no la ostente el partido más votado. Y lo que es más grave, la mayoría de gobierno tiene minoría de votos ciudadanos. La triple paridad es la menos paritaria de todas las fórmulas electorales. Hay paridad de factores que son profundamente injustos. Paridad de provincias, un artefacto administrativo. Paridad de capitales, resabio del siglo XIX. Paridad entre periféricas y centrales, consagrando una diferencia interesada. Paridad en todo, menos en la igualdad entre las personas. Creíamos que desde la declaración de los Derechos Humanos y la aprobación de las constituciones democráticas las personas constituirían el valor fundamental de la organización política. En Canarias estamos esperando.

El Cabildo de Gran Canaria tiene una posición institucional indiscutible y firme. Estamos en una lucha democrática que se parece mucho a las que hemos librado en nuestra historia por conseguir la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, la defensa del desarrollo portuario o el equilibrio en las inversiones de los gobiernos canario o estatal. Sabemos que las exigencias justas terminan por alcanzarse y también que expresamos la opinión mayoritaria de la sociedad canaria. Gran Canaria no está sola, como no lo estuvo entonces. Es una exigencia de calidad democrática, yo diría de salud democrática. De profunda justicia. En la sociedad canaria hay una necesidad de cambio que se parece a la sustitución de un régimen. Las demandas de las personas paradas que no ven horizontes. El malestar de los jóvenes que necesitan oportunidades en nuestra tierra. El maltrato a las personas dependientes. La recuperación de una sanidad  y una educación públicas de calidad. Una gestión digna de la radio televisión pública. Una acción transparente de la administración autonómica, son exigencias políticas que requieren nuevo impulso, nuevas mayorías.

Es el momento de que todos los partidos digan lo mismo en todas las islas y que las instituciones hablemos claro para desenmascarar a quienes tienen un doble lenguaje. Es hora de valores democráticos frente a emboscadas interesadas. Estoy seguro que la sociedad canaria de las siete islas lo demanda y lo recompensará. Estamos llegando al momento decisivo para lograr de una vez por todas la ansiada reforma de nuestro sistema electoral. Después de 35 años, en los que solo se modificó para agravar aún más las injustas y desproporcionadas barreras de acceso, en concreto  en el año 96 y a través de una reforma del estatuto en el Congreso, justo lo que ahora CC crítica que hagamos otros. Ya ha finalizado la fase de comparecencias de expertos propuestos por los Grupos Parlamentarios, en la Comisión de estudio de reforma del sistema electoral creada en el Parlamento, nacida con bastantes dificultades porque Fernando Clavijo solo quería una mesa de trabajo. Solo fue posible por la insistencia de Nueva Canarias, junto a otros partidos políticos, de organizaciones cívicas como Demócratas por el Cambio, de la ciudadanía, e incluso de muchos medios de comunicación. Parece que, tras sucesivas prórrogas, definitivamente se acerca el momento de debate y aprobación de la propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía, donde también de manera relevante, el sistema electoral canario puede abordar su transformación.

Es la hora de propuestas concretas. Ha quedado claro, tras la comparecencia de los expertos, la ineludible necesidad de la Reforma. Más del 80% de ellos han planteado esa necesidad a través de distintas fórmulas. Todos los partidos parlamentarios y extraparlamentarios, salvo CC, también lo demandan.  El Pacto por la Democracia, promovido por Demócratas por el Cambio y muchísimas organizaciones sociales y políticas,  lo reclama basándose en tres objetivos fundamentales: rebajar los topes, mejorar la proporcionalidad y que esté en vigor en 2019. Caben muchas posibilidades para el consenso. NC habla de una única barrera insular de acceso del 5% insular sin tope regional y de un incremento de diputados, hasta 75, distribuídos por asignación directa. Este incremento se distribuye por asignación directa: 1 a Fuerteventura, para corregir la circunstancia de que una isla con menos población como La Palma tenga más diputados (8) que otra con población superior, Fuerteventura, que tiene 7. Y los otros 14, directamente asignados a las dos islas (Gran Canaria y Tenerife) donde está identificada la brutal desproporción poblacional, dando 7 escaños adicionales a cada una. No olvidemos que en este momento Tenerife y Gran Canaria suman 1.735.000  habitantes y tiene 30 representantes y el resto de las 5 islas, con un población 360.000 otros 30. Pero, en fin, es una propuesta y caben otras muchas. Desde el diálogo y el consenso, sin duda, pero desde la firmeza y la justicia.

La foto de los presidentes de Cabildos firmando la continuidad de un sistema electoral  perverso es la foto del pasado, es la defensa de unos intereses de partido frente a una exigencia mayoritaria y progresista de la sociedad canaria. El Cabildo de Gran Canaria quiere estar con el nuevo tiempo que necesariamente tiene que abrirse. Quiere estar junto a todos los grancanarios que sintiéndose hermanos de los herreños, de los gomeros, de los majoreros, de los conejeros, de los palmeros, de los tinerfeños, comparten una nueva sociedad, en una Canarias solidaria por equilibrada. Gran Canaria ha liderado siempre el progreso para todos, a condición de rechazar las hegemonías de unos canarios sobre otros. En esas seguimos.

GRAN CANARIA ME GUSTA

La estrategia de avanzar hacia la soberanía alimentaria y la diversificación de nuestra economía insular pasa necesariamente por la toma de conciencia de las propiedades organolépticas de nuestros productos

En el Cabildo de Gran Canaria consideramos un objetivo prioritario para los próximos años el desarrollo del programa Gran Canaria Me Gusta como estrategia para aumentar la notoriedad y favorecer la promoción y comercialización de los productos locales, contribuyendo a incrementar y consolidar el tejido empresarial y productivo insular de los sectores agrícola, ganadero, pesquero y agroalimentario en los principales mercados insulares y regionales. Durante décadas se han desatendido la comercialización y promoción de nuestros productos. Pretendemos romper con esa dinámica. Y nos apoyamos para ello en la variedad de materias primas de la que disponemos, en la calidad, en la innovación, en el turismo, en la imagen internacional y también en actividades industriales, como las desarrolladas en bodegas, queserías, almazaras, etc.

Gran Canaria Me Gusta es una marca que surge de una seria planificación y de un trabajo conjunto de las Consejerías de Industria, Comercio, Artesanía, Soberanía Alimentaria y Sector Primario, Turismo y Desarrollo Económico, Energía e I+D+I, y  de la mano de los productores,  y  tiene como metas fundamentales concienciar a la ciudadanía sobre la calidad de los productos de la tierra, identificar lo que se produce en la isla, mejorar su promoción nacional e internacional, potenciar la industria ligada al sector y fomentar su comercialización aumentando el conocimiento sobre los espacios y  los canales de distribución. Son los principales objetivos de una marca que pretende ser sinónimo de calidad, sostenibilidad y cercanía.

La estrategia de avanzar hacia la soberanía alimentaria y la diversificación de nuestra economía insular pasa necesariamente por la toma de conciencia de las propiedades organolépticas de nuestros productos. Para conseguirlo se ha diseñado la proyección de distintas acciones con el objetivo de crear la necesidad –desde su valoración y reconocimiento-  entre la ciudadanía y, en consecuencia, aumentar las expectativas de consumo, lo que redundará en el interés de superficies de alimentación, restauración y hostelería.

Desde la Consejería Insular de Industria  y Comercio se está actuando en la creación y registro de la marca  “Gran Canaria Me Gusta” como distintivo promocional. Está dirigido principalmente al fomento de su uso por parte de productores, superficies de alimentación, restauración, hoteles, escuelas y centros de formación, industria e intermediarios; en la elaboración de un reglamento de la marca, que regule los requisitos y certificaciones de las empresas y entidades que se adhieran al programa; en favorecer encuentros con el sector de la comercialización para propiciar la suscripción de acuerdos de adhesión para la potenciación y visibilización de la marca con tiendas, mercados públicos, supermercados, etc., y empresas del sector; en propiciar acciones de reconocimiento y distinción al apoyo a la comercialización, premiando y reconociendo el esfuerzo realizado en la introducción del producto local e instalando placas identificativas en los  espacios de venta…

Se trabaja, de la misma manera, en la puesta a disposición de una oferta en el mercado con presencia continuada y de calidad donde prime la imagen y uniformidad de la marca a través de la señalética y de campañas de promoción en los lugares de venta (etiquetado del producto, degustaciones…); favoreciendo la formación del sector para la producción orientada a la mejora de la venta del producto (marketing, empaquetado, promoción…); incrementando la presencia de nuestros productos en ferias de alimentación que se celebren en distintos lugares del estado en el ejercicio 2018; aumentando hasta un total de 120.000 euros las subvenciones a las ferias de las mancomunidades de Medianías, Norte y Sureste donde se promocionan y comercializan los productos de nuestra isla…

El Patronato de Turismo se integra en el proyecto a través de una apuesta por el turismo gastronómico al reconocer la importancia de la gastronomía como un elemento diferenciador entre las distintas potencialidades de Gran Canaria más allá de los valores extraordinarios de nuestro clima, nuestro sol y nuestras playas. Y para ello se trabaja en crear los cauces necesarios para que  nuestros productos puedan dar lugar, de la mano de expertos cocineros, a un verdadero arte culinario. A una propuesta gastronómica grancanaria singular. Puede  y debe ser una herramienta que otorgue un valor añadido a nuestro destino turístico. Y para eso se preparan encuentros con Chefs de la isla para escuchar sus necesidades, demandas y propuestas en relación a la ligazón entre la gastronomía y el producto propio con referencia al turismo; también se está diseñando la propuesta de  un evento gastronómico de calado; se valora la señalización de restaurantes, seleccionados según criterios relacionados con el consumo de los productos de la tierra; se estudia la incorporación  del proyecto a  Saborea España y  la asistencia a Madrid Fusión y otros eventos o acciones de interés para situar lo que produce nuestro sector primario en el ámbito estatal e internacional.

Desde la Consejería de Soberanía Alimentaria se actúa en estos momentos en un Plan de Medios dirigido a alcanzar los objetivos de conocimiento, promoción, concienciación de calidad y consumo de la marca. También se  realizan encuentros  con los hombres y mujeres de la agricultura, la ganadería y la pesca para tomar nota de sus inquietudes y hacer posible la redacción de un informe sobre la realidad empresarial de la producción insular y  la elaboración de un catálogo amplio de nuestros productos. Y se trabaja intensamente  en crear bancos de tierra, mejorar los precios y la calidad del agua, producir insumo local, poner en marcha polígonos agropecuarios…

Al área de Desarrollo Económico le corresponde poner en marcha cada año la Feria Gran Canaria Me Gusta (organizada por INFECAR) como la que se ha celebrado del 21 al 23 de este mes. Una muestra de la producción del sector primario y el industrial de la isla, de nuestra gastronomía, del turismo local y rural, así como de nuestros deportes, cultura y folclore, además de la promoción del cuidado de nuestro medioambiente. Más de 100 expositores en tres pabellones feriales; decenas de actividades, como catas comentadas, degustaciones, demostraciones de productos y talleres para los más pequeños; presencia de los municipios; jornadas profesionales; conciertos; implicación de importantes empresas y organizaciones como Spar, Cajasiete, Tropical, Leroy Merlin, Gran Canaria Gourmet, RTC, Tropical, FEH, Cecapyme, Asociación de Chefs Acyre…

Estamos ante un reto ilusionante. La conjunción de esfuerzos de las instituciones y la sociedad civil está haciendo posible que progresemos en una propuesta que tiene que ver con el objetivo que perseguimos de avanzar en la soberanía alimentaria, en la protección de nuestro paisaje, en diversificar nuestra economía, en consumir productos de cercanía para frenar las emisiones a la atmósfera. Siempre de la mano de los agricultores, que conocen y trabajan la tierra, es preciso adoptar estrategias que favorezcan el cambio de modelo, incluyendo el  fomento de la agricultura y ganadería ecológicas e integradas, la diversidad agrícola y ganadera, con la creación de un banco de suelo y el fomento de especies tradicionales y autóctonas. Las actuaciones que defendemos incluyen planes de asesoramiento a los productores en materia de medioambiente, calidad, mejora de la competitividad y fomento del asociacionismo, cooperación intermunicipal y el apoyo decidido a la agricultura familiar. Hay que apostar también por la creación de bancos de semillas, apoyar la compra pública, realizar campañas de concienciación sobre el consumo responsable y cercano, fomentar la alimentación de calidad para nuestros niños desde la escuela, educar en el valor de la alimentación natural y próxima como base de la salud…

La agricultura sigue teniendo una importancia decisiva en economías no industriales como la nuestra, por su contribución sustancial a los ingresos por exportación, al empleo y a la producción de productos de consumo internos. Tenemos unas condiciones envidiables para recuperar la actividad agrícola, para alcanzar ese 50% que,  considera la FAO, debemos conseguir en un territorio insular. De entre ellas destaco cuatro:  un clima que nos permite una  gran diversidad de producciones; una  disponibilidad de agua para riego como nunca la habíamos tenido;  mano de obra y empresas cualificadas que pueden garantizar un incremento de la productividad y, por último, millones de consumidores que residiendo en Canarias o visitándonos como turistas pueden preferir nuestros productos a los importados.

Gran Canaria Me Gusta está siendo un elemento vertebrador e integrador de una apuesta por la agricultura, la pesca y la ganadería local. Para sumar esfuerzos. Para compartir ilusiones. Para avanzar en hacer posible  devolver la mirada a una tierra que produzca en mayor medida lo que necesitamos para alimentarnos.

TRANSFORMAR GRAN CANARIA

Es la primera vez en su historia que el Cabildo aprueba una inyección económica de este calado en un ejercicio. Casi 250 millones de euros.

El pasado martes 11 de abril convoqué, con el grupo de Gobierno, y en el Patio del Cabildo de Gran Canaria, a instituciones públicas y distintas representaciones de la sociedad civil para presentarles una ambiciosa inyección económica para esta isla. Ante la mayoría de los ayuntamientos, del rector, de sindicatos, de organizaciones no gubernamentales, de los presidentes de la Cámara de Comercio, de la CCE, de la AECP, de entidades de conservación, de asociaciones empresariales  e industriales… anuncié la puesta en marcha de un importante plan de inversiones para Gran Canaria, en el ejercicio de 2017, de 243,943.401 millones de euros al que  llamamos Plan Transforma Gran Canaria, porque nuestra voluntad es transformar la realidad social y económica de la isla en la que vivimos.

Es la primera vez en su historia que el Cabildo aprueba una inyección económica de este calado en un ejercicio. Casi 250 millones de euros. Casi 42.000 millones de las antiguas pesetas. Más de 700 obras y actuaciones distintas distribuidas por los distintos rincones de Gran Canaria. Se habla de una inversión del estado para Canarias de 270 millones de euros. Si se distribuyera de manera equilibrada nos corresponderían 106 millones de euros, menos de 70 euros per cápita. Con el Plan que acabamos de presentar la distribución sería de 288,6 euros por habitante. Son inversiones que se ejecutarán desde todas las áreas del Cabildo en coordinación con los municipios y las organizaciones afectadas en cada caso para así avanzar, junto a la pequeña y mediana empresa, ayuntamientos, Cámara de Comercio, entidades de conservación, Universidad y sindicatos. En definitiva, de la mano “de la sociedad viva de Gran Canaria”.

El Plan Transforma Gran Canaria 2017 se divide en cuatro apartados, el primero de ellos relativo al Plan de Inversiones Financieramente Sostenibles, dotado de 62 millones procedentes de los 300 que el Cabildo tiene en los bancos sin poder tocar debido a la Ley de Estabilidad y Sostenibilidad, una norma estatal que obliga a mantener el dinero ocioso y contra la que ya se ha alzado la Federación de Municipios y Provincias. Aun así, cumpliendo los rigurosos requisitos para utilizarlo, hemos conseguido diseñar un plan financieramente sostenible manejando los resquicios que nos permite la Ley. Los siguientes apartados corresponden al Fondo de Desarrollo de Canarias (Fdcan), dotado de 68,3 millones (la mitad aportado por al Cabildo y los municipios y la otra mitad por el Gobierno canario), 100 millones del plan de inversiones insular recogido en el presupuesto de 2017 y, finalmente, una partida de 13 millones de incorporaciones de 2016.

Estamos analizando con precisión su incidencia sobre la creación de empleo y no tenemos aún los datos, pero estamos convencidos de que miles de personas podrán acceder a un trabajo durante el transcurso de las obras y muchas otras personas podrán ser contratadas una vez finalizadas.

Este grupo de Gobierno asumió, hace apenas 21 meses, un compromiso con la ciudadanía  sustentado en diez objetivos fundamentales: 1.- Impulsar planes contra la pobreza y la desigualdad y políticas sociales inclusivas. 2.- Ejecutar planes de empleo para acercar al mundo del trabajo a los hombres y mujeres desempleados. Para formar, para insertar, para facilitar la emprendeduría. 3.- Rescatar y potenciar el sector primario, para disminuir la dependencia alimentaria del exterior que hoy llega a más de un 90 %. Para alcanzar las mayores cotas que podamos de soberanía alimentaria. 4.- Apostar decididamente por las energías renovables para avanzar en la soberanía energética de Gran Canaria. 5.- Apoyar a la Innovación, la Investigación, el Desarrollo y la sociedad del conocimiento para mejorar todos nuestros sectores productivos y para incorporar nuevas propuestas de progreso y crecimiento. 6.- Poner en marcha políticas públicas orientadas a la mejora de la competitividad, diversificación e internacionalización de la economía productiva de Gran Canaria desde varias vertientes: impulsando la economía digital y el proyecto de isla inteligente, apostando por el sector audiovisual (cine, tv, animación, contenidos digitales); desarrollando  todo el potencial que tiene la isla en actividades ligadas a la economía azul (biotecnología y cultivos marinos, servicios off-shore…); apoyando y atrayendo nuevos emprendedores en nuevos sectores productivos; potenciando la industria y el comercio; abriendo nuevas vías alternativas y complementarias  al turismo de sol y playa. 7.- Diseñar un gran plan de inversiones estratégicas para la isla que dinamice la economía y el empleo y garantice una mayor implicación del Cabildo con el turismo como sector estratégico fundamental en nuestra economía y con las mejoras de las infraestructuras y equipamientos de la Isla en transportes, aguas, carreteras, etc. 8.- Defender el concepto integrador de Gran Canaria como una eco-isla, que apueste por la movilidad sostenible, la protección del territorio y el paisaje, el tratamiento limpio de los residuos, las energías limpias, la potenciación del mundo rural que mantiene viva la identidad de nuestra isla, la reforestación, la sostenibilidad social, económica y medioambiental, la eficiencia y el ahorro en energía y agua, el urbanismo no especulativo adaptado a la realidad climática, paisajística y cultural, el turismo verde, la protección de nuestra biodiversidad. 9.- Asumir que la cultura y el deporte deben ser elementos fundamentales para la cohesión social. Para la integración comunitaria. También para generar economía. Para convertirnos en vanguardia de la modernidad y también para reafirmarnos en nuestra identidad como pueblo y 10.- Garantizar la salvaguardia de lo público como garantía y compromiso ante los ciudadanos de amparar la equidad y la igualdad a través de los servicios universales. Para hacer posible la participación real de la sociedad civil en los asuntos comunes.

Durante este tiempo hemos trabajado para afianzar este modelo en el que creemos firmemente. Para desarrollar un proyecto de trabajo con el que nos comprometimos.  Y los resultados nos avalan. Los datos son incuestionables y la economía de la isla avanza en positivo de la mano de la conjunción de esfuerzos de la iniciativa pública y la iniciativa privada. De las administraciones y de la sociedad civil.

Los indicadores sociales y económicos han progresado positivamente desde hace un año y medio para acá. Gran Canaria es la isla donde se ha producido un mayor aumento del número de turistas desde todos los países; hemos aumentado la conectividad aérea; el gasto turístico y la estancia media del turista se ha incrementado considerablemente; la variación interanual de cruceros es de un 79,53 % y la media de Canarias es del 53,42 %; lideramos el proceso de renovación turística;  hemos facturado un 15 % más de ingresos turísticos frente al año anterior;  ha disminuido el número de hogares bajo el umbral de la pobreza; ha disminuido el desempleo; hemos mejorado en los índices de confianza empresarial; los índices de crecimiento de la exportación de plátanos han aumentado en Gran Canaria en un 13,47 %; tenemos un consumo energético mayor, indicativo de crecimiento económico; el Aeropuerto de Gran Canaria está en sus mejores momentos;  el Puerto de La Luz y de Las Palmas es muy superior en cruceros, mercancías y contenedores a la media de los puertos del Atlántico medio; en importación y en exportación seguimos avanzando en positivo; al igual que en  el incremento de transacciones inmobiliarias…

Pero no nos podemos dormir en los laureles. No cabe el pesimismo. Para esta situación es más cierta que nunca aquella expresión de que “el optimismo de la voluntad es revolucionario”, como fuerza que anima la acción y el compromiso. Ese optimismo es el que anima a las mujeres y hombres que hoy gobernamos el Cabildo de Gran Canaria y además coincide con la mayoría de nuestros conciudadanos grancanarios que comparten ese mismo optimismo ilusionante. No es tiempo de diagnósticos interesados sino de confianza en la isla de nuestra vida. Jamás vamos a renunciar a nuestra voluntad y compromiso de defender el interés general, nuestro programa de gobierno y, por encima de todo, a Gran Canaria, cuya sociedad nos dio el apoyo y la confianza para hacerlo posible. Y para hacerlo realidad, ahora damos un paso más y llenamos la isla de inversiones de futuro. Las obras previstas tocan todas las áreas, necesidades y rincones de Gran Canaria.  Y van desde actuaciones en las Dunas de Maspalomas, a la recuperación paisajística de la autopista del sur y la autovía del norte, a la ampliación de Infecar, a poner platós a disposición de la industria cinematográfica, a transformar el antiguo psiquiátrico en un centro para atender a personas con trastornos de conducta y, a continuación, ampliar su prestación a la atención  de más 200 mayores, al Museo de Bellas Artes de Gran Canaria, a Risco Caído, a la compra de suelo en la zona aeroportuaria,  a la mejora de las carreteras insulares, a la fibra óptica y la  isla inteligente,  a transportes, a la Casa del Vino y la bodega insular, a los centro de El Pino, El Sabinal y Santa Rosalía, a acciones en el Centro Insular de Deportes, a potentes  políticas de empleo, a una importante partida para los espacios turísticos del sur, a energías renovables, a puntos de recarga para vehículos eléctricos, a plantas fotovoltaicas, a obras en los polígonos industriales de Gran Canaria y zonas comerciales abiertas, al albergue juvenil de Tamadaba,  al Museo Insular de Lucha Canaria, a pasarelas peatonales, a la MetroGuagua, a desaladoras, a pistas forestales y Jardín Canario, a viviendas sociales, al puerto de Taliarte, a la recuperación del frente marítimo de Las Canteras, a depuradoras y desaladoras, a hoteles rurales, etc.

244 millones de euros para impulsar la economía de Gran Canaria. Para seguir creciendo. Para continuar avanzando en nuestra intención de Transformar Gran Canaria.

 

TURISMO DE CALIDAD

El Cabildo de Gran Canaria coincide con las recomendaciones de las Naciones Unidas y se orienta hacia el turismo sostenible

El pasado miércoles día 29 de abril tuve la ocasión de disfrutar de un acto entrañable y  motivador de ilusiones en la Casa de Colón. En compañía de Inés Jiménez, Consejera de Turismo del Cabildo de Gran Canaria, de una parte del equipo del Patronato de Turismo, de alcaldes, alcaldesas y concejales de los distintos municipios, de organizaciones empresariales,  de medios de comunicación  y de hombres y mujeres del sector turístico, entregué 76 nuevos Sellos de Calidad Turística a distintos promotores de Gran Canaria. Había gente de todos los rincones de nuestra isla: de La Aldea, de Valleseco, de Agaete, de Las Palmas de Gran Canaria, de San Bartolomé de Tirajana… Con la entrega de estos reconocimientos, Gran Canaria suma 175 empresas, instituciones y profesionales distinguidos con esta marca de calidad.  Esta cantidad supone el 46% del total de reconocimientos de toda Canarias, un porcentaje mayor del que nos corresponde por actividad turística. Y no nos paramos aquí. El Cabildo de Gran Canaria ya está colaborando con otras 133 nuevas iniciativas que están en proceso de distinción.

 

Se trata, sin duda, de una excelente oportunidad para valorar el camino recorrido en el sector turístico y para proyectar las acciones estratégicas que deben unirnos en los próximos años. Es un buen  momento también para felicitar  y para reconocer sinceramente el esfuerzo encomiable que han protagonizado y realizado todos ellos para la mejora de la oferta turística de Gran Canaria. Estoy convencido, además, de que con estas acreditaciones afianzamos, desde las administraciones públicas y la sociedad civil, el compromiso para que la marca Gran Canaria refuerce su  prestigio de la mano de una acción coordinada, colaboradora y rigurosa.

El último año nos ha dejado cifras muy positivas en el número de visitantes. Hemos superado los cuatro millones de turistas, seguimos siendo la isla más solicitada para muchos países, crecemos en todos los destinos fundamentales, hemos conseguido nuevas vías de comunicación con distintas ciudades y  aeropuertos europeos, se han incorporado importantes compañías aéreas, mejora la estancia media y el gasto por visitante, lideramos la renovación turística, está a punto de iniciarse la construcción de instalaciones hoteleras de vanguardia……

Es verdad que seguimos teniendo asignaturas pendientes, como la modificación de la ley que permita la construcción de hoteles de cuatro estrellas adaptados a nuestra realidad, o la mejora de condiciones de trabajo de algunos colectivos, el aumento del empleo, el impulso de los planes de rehabilitación turística, la aprobación definitiva de algunos instrumentos de planeamiento empantanados por acción o por omisión interesada, la puesta en uso de suelo calificado y retenido por distintas razones… Pero si con estos datos  no compartimos el legítimo orgullo del trabajo bien hecho no vamos a estar satisfechos nunca. El pesimismo es un lastre que detuvo el progreso de esta isla. El Cabildo de Gran Canaria cree en nuestra gente y en sus organizaciones profesionales y sociales y por tanto rechaza los discursos catastrofistas que pretenden dividirnos. Hoy tenemos razones para un sano optimismo, basado en el reconocimiento de nuestra capacidad colectiva para afrontar retos de calidad turística, de excelencia en el servicio, de promoción exterior, de turismo sostenible.

Esta situación se debe a una confluencia de factores externos e internos. No caben ni los triunfalismos ni los derrotismos. Las circunstancias exteriores no se van a mantener indefinidamente y tenemos necesariamente que aprovechar esta coyuntura para afianzar nuestras fortalezas que coinciden exactamente con las cualidades exhibidas y reconocidas para recibir los Sellos de Calidad Turística: profesionalidad, atención, humanidad, respeto al medio ambiente, originalidad, innovación, calidez, seguridad.

Estamos unidos en un proyecto compartido. El gran objetivo es reforzar el liderazgo de Gran Canaria como destino de calidad. Y el procedimiento es mantener el trabajo colaborativo y participativo que dinamiza el Patronato de Turismo de Gran Canaria, donde todas las instituciones públicas y los agentes privados han tenido y seguirán teniendo la posibilidad de proponer, revisar, intervenir en el diseño y ejecución de la política turística que afianza la posición de Gran Canaria. La elaboración del Plan Estratégico Gran Canaria 2016-2020 es la demostración de que, colaborando, aprovechamos mejor nuestro valor añadido. La Estrategia Integral de Turismo de Gran Canaria, que presentamos al sector no hace mucho, orienta la promoción, influye en los factores de competitividad, prioriza la sostenibilidad y programa la intervención coordinada de las políticas públicas y la iniciativa privada. Y define 12 objetivos de referencia: aumentar el gasto del turista en nuestra isla; incrementar los ingresos totales del turismo; prolongar su estancia media; ampliar el índice de repetición; mejorar el índice de satisfacción de los visitantes; modernizar la oferta; perfeccionar la empleabilidad y crear más empleo, implantando sinergias con el empresariado; optimizar la gestión de recursos naturales y energéticos y la conciencia medioambiental; incrementar la posición de la marca Gran Canaria; equilibrar la distribución territorial del PIB turístico; perfeccionar la rentabilidad de los servicios turísticos y conservar y difundir el patrimonio natural y cultural de manera sostenible.

Estas metas las hemos enmarcado en 6 programas operativos definidos en un Plan de Infraestructuras y Paisaje, un Plan Anfitrión, para conseguir un trato excelente y de calidad, un Plan de Buena Gobernanza (formación, lucha contra el furtivismo…), un Plan de Excelencia y Calidad, un Plan de I+D+i para la eficiencia, el marketing y la comercialización y un Plan de Promoción Exterior y Conectividad. Todas estas propuestas ya están en marcha y en estos días presentaremos un ambicioso plan de inversiones para Gran Canaria donde se hará un importante esfuerzo  destinado a la mejora de los espacios públicos turísticos.

El Cabildo de Gran Canaria coincide con las recomendaciones de las Naciones Unidas y se orienta hacia el turismo sostenible. Tenemos unas condiciones naturales envidiables y es nuestra obligación apoyar en ellas nuestro progreso y legar a nuestra descendencia la maravilla que hemos heredado. Por eso, nuestra acción tiene que estar dirigida a un desarrollo ecosocial que nos permita ser competitivos desde el respeto al territorio, al paisaje y la biodiversidad y la búsqueda de una mayor igualdad y cohesión social ligada a la mejora de los indicadores de crecimiento turístico. Y también orientada al objetivo estratégico de alcanzar mayores cotas de soberanía energética y alimentaria, esenciales para nuestra supervivencia pero también como generadoras de atractivos. Tenemos unas playas maravillosas, uno de los mejores climas del mundo y una seguridad muy superior a la que ofrecen nuestros países competidores, pero no nos resignamos a seguir apostando únicamente por el modelo turístico tradicional de sol y playa que solo aspira a incrementar la cifra de turistas cada año. Tenemos mucho más que ofrecer: el paisaje, la hospitalidad de nuestra gente, la naturaleza, la cultura, la gastronomía, el patrimonio cultural, los parques temáticos, los congresos, el astroturismo, el turismo verde, el turismo de salud, el turismo activo…

Si avanzamos en esta dirección, desde la coordinación y la complementariedad, estoy seguro de que el porvenir será esperanzador. Las investigaciones científicas y sociales respaldan nuestra opción. Tenemos que ser comprometidos y consecuentes porque nos jugamos el futuro económico y social de nuestra isla. Y repito, todo esto tiene más sentido por coincidir con el año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo, por acuerdo de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Y no podemos dejar de señalar que todas estas acciones tienen que realizarse en conjunción con los ayuntamientos, con la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo, con los sindicatos, con la Cámara de Comercio y con todos los profesionales que respaldan una oferta tan atractiva como la de Gran Canaria.

La foto del pasado miércoles 29 en el patio de la Casa de Colón, con tanta gente ilusionada apostando por la calidad,  debe ser el norte que guíe a nuestro sector turístico. Hago un llamamiento a ahondar en un modelo que aúne calidad, sostenibilidad y empleo. Y unidad de acción entre las instituciones públicas y la sociedad civil. No hay otro camino.