EL TURISMO QUE QUEREMOS

En el Cabildo de Gran Canaria decidimos recuperar la Feria del Atlántico. Y decidimos hacerlo dedicándola al principal sector económico de nuestras islas: el Turismo

Desde el pasado jueves hasta este domingo se celebra la 40ª edición de la Feria Internacional del Atlántico. En el Cabildo de Gran Canaria decidimos recuperar la Feria del Atlántico. Y decidimos hacerlo dedicándola al principal sector económico de nuestras islas: el Turismo. En esta edición han participado delegaciones gubernamentales y empresas procedentes de Argentina, Cabo Verde, Colombia, Chile, Estados Unidos, Marruecos, México y Perú. Los visitantes han podido ver una  amplia oferta  de productos, servicios y oportunidades de negocios e inversión en el sector turístico que les ofrece el centenar de expositores en los más de 8.000 metros cuadrados de exposición. Además los profesionales han tenido un amplio programa de jornadas técnicas, conferencias y presentaciones. Una oportunidad de encuentro entre expertos y empresarios de diferentes países para poder desarrollar sus negocios. Ha sido un éxito. Una y mil veces nos dijeron en el momento de la inauguración que este es el camino.

 

En la primera semana de noviembre estuvimos en la World Travel Market de Londres, la feria de turismo más importante de Europa. Fueron tres intensos días de trabajo donde tuvimos la oportunidad de realizar, junto a la consejera de Turismo del Cabildo y el equipo del Patronato, más de 30 reuniones con los principales turoperadores, agencias y compañías aéreas del Reino Unido. En ese marco la  TUI nos anunció  un incremento inicial en la reserva de plazas de los británicos para Gran Canaria del 10% en la temporada de verano de 2017. Nos dijeron que el verano 2016 hubo un aumento el 30% en sus ventas a nuestra isla y que para este invierno 2016-17 prevé un incremento del 14%. En la línea de apuesta por la sostenibilidad TUI tiene previsto en 2020 dejar de utilizar papel para sus promociones y folletos, una meta que se ha marcado para 2020. Actualmente Gran Canaria tiene conexión aérea con 16 ciudades británicas.

También nos vimos con el director ejecutivo de Jet2, uno de los tres turoperadores más importantes del Reino Unido, que nos avanzó el incremento el próximo año en un 82 por ciento de las ventas de paquetes turísticos que tienen Gran Canaria como destino. A pesar de los temores iniciales por el proceso del Brexit, por lo menos para el próximo año las previsiones son positivas y este 2016 cerrará con un aumento del 24 % del turismo británico (unos 750.000). Además, aprovechamos para conocer que el interés por Gran Canaria del turismo nórdico aumenta más todavía: la compañía aérea Norwegian incrementa un 20%. También nos reunimos con EasyJet que ha doblado su conectividad con nuestra isla al pasar de 2 a 4 rutas aéreas, y con Itaka, una operadora que ya es referente en el mercado del este de Europa, el año pasado sus ventas se incrementaron un 30 %. Hoy, afortunadamente, estamos conectados con 28 países a través de 130 aeropuertos.

Este aumento de visitantes da tranquilidad al sector turístico, que siempre busca como objetivo lograr la máxima ocupación de sus plazas. Pero en nuestra apuesta por un cambio de modelo para lograr una isla más sostenible ambientalmente, consideramos que no debemos perder de vista el objetivo de aumentar el gasto que realizan nuestros visitantes (el año pasado se incrementó un 19% y, otro aspecto importante, el gasto en destino por persona creció un 11 por ciento). Si logramos diversificar y potenciar, como estamos haciendo, nuestra oferta favoreciendo el turismo de naturaleza, el cultural, el gastronómico, el deportivo, el vinculado a actividades náuticas, el turismo de salud, el astronómico, el del patrimonio cultural…, podremos fidelizar a nuestros clientes, tendremos visitantes que no se quedarán encerrados en los complejos hoteleros de todo incluido y por tanto realizarán más gastos aquí.

Un ejemplo de diversificación es la construcción del acuario “Poema del Mar” que abrirá sus puertas en la capital grancanaria el verano del próximo año. Aprovechamos la feria de Londres para acompañar a los representantes de la empresa Loro Parque en la presentación de esta nueva oferta que podría atraer a Las Palmas de Gran Canaria a medio millón de turistas. Nueva oferta en la capital y renovación de las infraestructuras turísticas del sur de la isla. Públicas, a través del Consorcio, y privadas con un aumento considerable en el último año. Una renovación que pasa también por unos hoteles y apartamentos que cada vez apuestan más por las energías renovables, que no solo suponen un beneficio para nuestro ecosistema, también significa unos beneficios económicos importantes para las empresas.

Esta misma semana conocimos que el ayuntamiento de Ámsterdam acaba de aprobar un plan de renovación energética que tiene como objetivo que la capital holandesa sea en 2050 una “zona libre de emisiones CO2”. Solo en 2017 el ayuntamiento desconectará de la red de gas ciudad a 10.000 viviendas que son de su propiedad. El consistorio tiene claro que el gas es una energía del pasado y que hay que cumplir el Acuerdo de París. En la misma línea, cuando nosotros nos comprometimos ante la ciudadanía a apostar por un cambio de modelo económico con el objetivo de lograr una ecoisla sostenible desde del punto de vista ambiental y social, sabíamos que estamos pensado en el futuro, que nos preocupan más las siguientes generaciones que la próxima cita electoral o los intereses cortoplacistas de las grandes corporaciones energéticas. En esa línea actúa el Grupo de Acción Contra el Cambio Climático que hemos puesto en marcha. Porque puede afectar gravemente al turismo de futuro.

Esa apuesta por una ecoisla nos llevó a promover también desde el Cabildo el Observatorio del Paisaje, un organismo de participación ciudadana  donde trabajamos de forma conjunta con los ayuntamientos y las organizaciones sociales preocupadas por nuestro paisaje y nuestro ecosistema. Ya hemos delimitado las zonas prioritarias de actuación para regenerar todo el recorrido que va del aeropuerto hasta el sur de la isla y hasta la capital. Se trata de la primera y última imagen que se llevan nuestros visitantes: escombros, vallas publicitarias fuera de la legalidad, basuras, elementos agropecuarios abandonados. No es un trabajo fácil porque son muchas zonas de propiedad privada, pero ya hemos empezado a trabajar y estamos en ello.

Tenemos unas playas maravillosas, uno de los mejores climas del mundo y una seguridad muy superior a la que ofrecen nuestros países competidores, pero no nos resignamos a seguir apostando únicamente por el modelo turístico tradicional de sol y playa que solo aspira a incrementar la cifra de turistas cada año. Tenemos mucho más que ofrecer: el paisaje, la hospitalidad de nuestra gente, la naturaleza, la cultura, la gastronomía, el patrimonio cultural, los parques temáticos, los congresos, astroturismo, turismo verde, turismo de salud… Si trabajamos con inteligencia y de forma coordinada desde el sector público y privado vamos a poder generar más riqueza y también a repartirla, porque no nos vamos a olvidar que cuando hablamos de sostenibilidad también pensamos en la reducción de las desigualdades. Hay que acabar con la paradoja de ser una potencia turística mundial y estar entre las comunidades con los indicadores sociales más negativos de todo el Estado. He intentado describir el modelo turístico que defendemos, el turismo que queremos en la isla ecohabitable a la que aspiramos. Porque es nuestro compromiso con la ciudadanía que nos dio su apoyo mayoritario para cambiar el modelo. Seguiremos encontrándonos con los obstáculos que nos pondrán algunos y con las críticas basadas en falsedades  de otros que tienen tan pocas ganas de trabajar a la hora de ejercer el sano ejercicio de la crítica desde la oposición  que copian los discursos a dirigentes de otros partidos. Pero estamos curtidos en la brega. Afortunadamente hemos conseguido, además de todo lo señalado, desbloquear la pesada herencia que nos dejaron en el Faro de Maspalomas o las trabas al desarrollo del Siam Park. Hemos, igualmente, modernizado los estatutos del Consorcio y se ha conseguido frenar las posibles secuelas de la paralización judicial del Plan de Modernización diseñado en contra de la legalidad vigente… Para lograr la ecoisla que soñamos vamos a seguir trabajando por el turismo que queremos.

EMIGRAN EL VIENTO Y EL SOL

A finales de 2015, el Consejero de Industria del Gobierno de Canarias, anunció a bombo y platillo que durante este año (2016) las renovables se duplicarían en Canarias. Afirmó  Pedro Ortega en aquel entonces que íbamos “a pasar de un 11 ó un 12% a un 22 ó un 23% con toda seguridad el año que viene”. Y se hicieron eco a grandes titulares y en portada los medios de comunicación de este notición. La realidad es que estamos donde estábamos. Durante todo este tiempo no se ha instalado ni un solo MW de energía eólica o solar. Ni uno.

Hace unos días el consejero ha vuelto a arriesgarse y ha insistido en  afirmar que será en 2018 cuando alcancemos esa cifra del 21%, cuando pasemos -dice ahora- “del 9,9 % al 21%” en la penetración de las renovables en nuestro archipiélago. Aduce que ya se contaba con una autorización de 436,3 MW, que se ha conseguido ampliar en 435 MW más y que todos deberán estar en funcionamiento antes de enero de 2019, “de hecho –aseguró- muchos de los proyectos comenzarán durante el mes de octubre con su instalación”. La realidad es que –desgraciadamente- cumplir estos objetivos se hará muy difícil. Y ojalá me equivoque.  Lo cierto es que los aerogeneradores del primer concurso siguen sin instalarse y más de la mitad de ellos no se podrán instalar nunca.

No ha pasado por esta Comunidad ningún presidente o consejero de Industria que no haya lanzado los mismos mensajes. Todos, sin excepción, nos garantizaban que dos años después de su afirmación tendríamos un aumento considerable y hasta el veinte y pico por ciento de renovables… Y lo mismo nos decían Soria, Rajoy, los delegados del Gobierno…Pero nunca han cumplido. En los últimos años  no se ha instalado ni un MW y eso que éramos punteros y referencia. Ni se van a instalar de manera efectiva mientras los negocios del crudo, del gas, del propano, del aire propanado… sigan produciendo las ganancias que producen y sigan estando en manos de quien están y sigan contando con la complicidad de los gobiernos de turno…

Es lo que hay. Estamos en Canarias a la cola en la penetración de renovables. Unos dicen y se excusan en que es culpa del planeamiento y las leyes medioambientales que no se hayan construido las subestaciones necesarias para verter a la red la energía limpia producida, cuando en realidad eso no ha sucedido con casi ninguna y cuando es muy fácil suspender el planeamiento para hacerlo posible. No vale esa excusa. Y la realidad es que quedan muchas subestaciones por construir.

La otra excusa es la de la seguridad áerea. Las señales de aproximación al aeropuerto de Gran Canaria impiden la instalación de casi un tercio de la energía eólica de la isla. Y dicen que son inamovibles cuando muchos de los técnicos de AENA y AESA te comentan en privado todo lo contrario. Y los informes alternativos encargados por ayuntamientos o promotores también dicen lo contrario. Y dice lo contrario lo que se hace en otros lugares: hace unos días el Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto por el se suprimen las servidumbres aeronáuticas de la instalación radioeléctrica de ayuda a la navegación aérea NDB de Vitigudino, en Salamanca. El NDB es un radiofaro de baja, media o ultraalta frecuencia que emite señales para que un avión pueda determinar  y visualizar automáticamente su marcación hacia cualquier estación de radio dentro de su gama de frecuencia y sensibilidad. Esta misma señal está impidiendo la instalación de muchos parques eólicos en el sureste grancanario, además de limitar alturas en la construcción, entre otras cosas…Allí sí y aquí no. Y encima es una señal prescindible. Y encima muchas de estas señales se pueden trasladar al mismo aeropuerto, que por cierto cuenta con aerogeneradores propios.

Esto es lo que, principalmente, impide la penetración de la energía eólica en Gran Canaria. ¿Y qué sucede entonces con el sol? ¿Por qué no se instala entonces energía solar en Canarias cuando tenemos más horas de sol que nadie, cuando podemos aprovechar millones de metros cuadrados en azoteas y techumbres? ¿Por qué España fue en 2008 el segundo país en Europa en instalaciones de paneles fotovoltaicos produciendo el 40% del total europeo y en 2015 ya no está entre los diez primeros? ¿Por qué en  2015 Reino Unido instaló 70 veces más potencia solar que España y por qué España se ha quedado por detrás de Alemania, Francia y el Reino Unido, países con muchísimo menos sol?

Bob Dylan diría que la respuesta está en el viento. Y en el sol. Pero yo me temo que donde está realmente es en una presión brutal de los lobbies que ven peligrar su posición estratégica en el control de la energía. En el caso de las gasistas es que emplearon más de 27.000 millones en infraestructuras que ahora no pueden competir con el viento y el sol y por eso nos quieren endilgar dos regasificadoras a los canarios, que para estas cosas somos más primos generosos que nadie. Y está en el impuesto al sol que dice el Gobierno que no existe pero que impide que las inversiones salgan adelante y disuaden a los promotores empresariales o familiares. La realidad es incuestionable. El año pasado se instalaron en el mundo 50.000 MW de energía solar fotovoltaica, un 25% más que en el año anterior. Se invirtieron 161.000 millones de dólares en esta energía en todo el planeta, más incluso que en energía eólica, que alcanzó la cifra de 110.000 millones de dólares. China instaló 15.200 MW; Japón 11.000; EEUU 7.300; Reino Unido 3.500; Alemania 1.450; Francia 900… ¡ Y España 49 MW! ¡Y en Canarias, nada! Y eso que ya no necesita subvenciones, que el precio de instalación ha bajado considerablemente, que el autoconsumo privado ya es rentable directamente, que nos sobran horas de sol y de viento… En la actualidad la energía solar en Europa es equivalente a la que producen 100 plantas nucleares y ha superado los 100 gigavatios a pesar de que en 2008 apenas contaba con 5 gigavatios. Y es más, en 2020, el 100% del consumo eléctrico del norte de Reino Unido será de renovables… Según El Mundo, las fuentes renovables han batido numerosos records de producción y de cobertura eléctrica por todo el mundo en 2016. Y nosotros por aquí columpiándonos mecidos por  intereses políticos- empresariales torticeros.

No cabe la menor duda: el futuro energético de Canarias pasa por las renovables. No hacemos, por otra parte, otra cosa que ser sensibles con la comunidad científica y la Cumbre del Clima que exige un cambio de modelo y actuaciones urgentes para frenar el deterioro del planeta. Y aquí en este archipiélago atlántico  el esfuerzo debe ser mayor: nuestros indicadores medioambientales son preocupantes, los efectos del cambio climático se hacen cada vez más visibles: calentamiento de las aguas, desvíos de los alisios, más periodos de sequía y precipitaciones intensas…

Como afirmaba recientemente Patricia Espinosa, secretaria de la convención de la ONU sobre el cambio climático, existe un riesgo evidente – “una situación crítica”- con el calentamiento global para las islas del mundo: “son las más expuestas a fenómenos hidrometereológicos que tanta devastación y perdidas de vidas humanas provocan”. Desde 1990 hasta ahora solo cinco regiones españolas han reducido los gases de efecto invernadero. Canarias es la segunda que más ha aumentado las emisiones con un 51,5%  según los últimos datos oficiales del Ministerio de Medio Ambiente. Incumplimos además más de cien parámetros medioambientales…Está claro que el fracaso de la política energética canaria nos ha alejado de los objetivos 20-20-20.

La Agencia Internacional de Energías Renovables y la Organización Mundial del Turismo han unido su tarea para promover el uso de las energías verdes en las islas del mundo… pero aquí pasan los años y no se instala un megavatio limpio… Y se empeñan en imponernos el gas para el negocio de unos pocos… La UE considera prioritario en espacios insulares turísticos la implantación de renovables y por eso ha creado el programa neZEH (hoteles de energía casi nula)… Y por aquí nos empeñamos en introducir el propano… Ya está bien de fiarnos un futuro renovable para no se sabe cuando. Suecia, Costa Rica, Finlandia, Noruega… van camino de ser soberanos energéticamente  auspiciando una total independencia de los combustibles fósiles…Y por aquí erre que erre con un mix de no sé qué y no sé cuanto para quedar muy bien con las gasistas y sus socios canarios.

PD. Fernando Bañolas es un político amortizado. Ya no engaña a nadie. Fue alcalde de su pueblo y se volvió a presentar en las últimas elecciones y le mostraron que ya no le quieren. Se presentó al Cabildo de Gran Canaria y los hombres y mujeres de esta isla le demostraron que no les despierta ninguna confianza. Salió él solito y raspando. Todo el mundo sabe a quién sirve Fernando Bañolas. Está cuidando de unos intereses que no son los grancanarios precisamente. De vez en cuando se mete conmigo en articulitos de dudosa solvencia y muy mala baba. Fundamentalmente cuando cuestiono las políticas de CC. El último ha sido para defender las estrategias gasistas del Gobierno canario. No se merece mi contestación. El solo se descalifica. Y tiene la credibilidad que tiene por ser la voz de su amo con residencia en otros predios.

CUANDO LA JUSTICIA NO ES MUDA

Desde hace meses  asistimos en Canarias a un nuevo asesinato de Montesquieu.

El pensador francés  escribió que “el juez debe ser la boca muda que pronuncia las palabras de la ley”. En nuestras islas hay jueces que  no solo hablan al margen de la palabra de la ley, también  graban y son grabados, son víctimas y verdugos de conspiraciones que se realizan en unos juzgados construidos y mantenidos con dinero público para perseguir el delito y no para organizar tramas que pueden beneficiar a políticos o empresarios  amigos. O para perjudicar a políticos o empresarios enemigos.

 Recordemos algunos de los hechos más destacados de este lamentable espectáculo. El pasado 16 de marzo el empresario Miguel Ángel Ramírez grabó la conversación que sostuvo con el juez Salvador Alba en el despacho del magistrado de la Audiencia Provincial de Las Palmas. En ese encuentro el juez y el empresario inculpado por presunto delito contra la Hacienda Pública prepararon una declaración oficial que se debía producir (y se produjo) la siguiente semana; en esa reunión el propio magistrado asesoraba al investigado sobre las respuestas que debía dar. Por la transcripción de parte de esa conversación que se filtró a los periódicos  la declaración de Ramírez iba a servir  para intentar  inculpar a la magistrada Victoria Rosell (en ese momento diputada de Podemos) que había sido denunciada ante el Tribunal Supremo por el exministro José Manuel Soria.

Esa grabación de marzo la conocimos el jueves 12 de mayo cuando Miguel Ángel Ramírez la presentó  ante Carla Vallejo, la magistrada que sustituyó a Salvador Alba en el juzgado de instrucción número 8 (en el que se seguía la causa contra Ramírez y que se había iniciado cuando la titular era Victoria Rosell). En la grabación el juez Alba daba a entender  que si la denuncia de Soria contra Rosell prosperaba la causa contra Ramírez podría ser archivada. El mundo al revés, un funcionario público cuyo deber es perseguir el delito y castigar a los culpables, se dedicaba presuntamente a fabricar pruebas para favorecer a un político que usaba los tribunales para perseguir a una rival política por venganzas personales. Todo esto presuntamente, no vaya a ser que a alguien se le ocurra ahora perseguir al mensajero  por contar un vodevil que se ha transmitido casi en directo en los medios para descrédito de la Justicia.

El Tribunal Constitucional ha recordado en varias ocasiones la doctrina del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que señala que, en el ámbito de la garantía de la imparcialidad, las apariencias son importantes “porque lo que está en juego es la confianza que, en una sociedad democrática, los tribunales deben inspirar al acusado y al resto de ciudadanos”. A estas alturas nadie duda de que lo que está ocurriendo en los juzgados canarios está mermando la credibilidad de la justicia y por tanto está deteriorando nuestra democracia.  Y es que el escándalo no se quedó en esa primera reunión. La  primera semana de noviembre el juez Alba presenta en los juzgados otra  grabación que él mismo había realizado a otros magistrados con la intención de demostrar las presuntas presiones que había recibido para archivar la causa contra el empresario Ramírez.

 Tuvieron que pasar seis meses desde que se conoció la reunión entre Ramírez y Alba para que el máximo órgano de control de los jueces se decidiera esta semana a abrir un expediente contra el juez Alba por dos faltas muy graves y una grave, aunque por ahora no se le aparta de sus funciones. En Canarias existen precedentes de jueces expedientados por el Consejo General del Poder Judicial de manera mucho más ágil. Uno de los más conocidos es el  caso de José Antonio Martín, al que se le abrió un expediente en enero de 2006 por la acusación de asesorar a un narcotraficante e interceder ante compañeros magistrados para que lo dejaran en libertad. Aunque el expediente abierto por el CGPJ contra Martín fue resuelto en 2010, con la absolución del acusado por parte del TS, desde que se abrió el magistrado fue apartado de su puesto de presidente de la Audiencia Provincial de Las Palmas.

A pesar de la apertura del expediente por parte del Consejo General del Poder Judicial, Salvador Alba sigue ejerciendo como magistrado y está previsto que sea el ponente del caso Faycán, una trama de corrupción en el Ayuntamiento de Telde durante el gobierno del PP y AFV Ciuca. La instrucción de este proceso fue cerrada por el juez Javier García García-Sotoca en febrero de 2009 tras más de tres años de investigación tras unas denuncias de una empresaria a la que le pidieron un 20% de comisión si quería ganar un concurso público. Al cierre del sumario había 37 imputados. La reacción del entonces presidente del Partido Popular José Manuel Soria fue acusar al  ministro López Aguilar de usar a policías, jueces y fiscales para perseguir al PP. El apoyo de Soria a los imputados se ha prolongado todos estos años y en 2015 Carmen Castellano volvió a ser candidata del PP a la alcaldía de Telde aunque el fiscal había pedido para ella (en 2013) 5 años de cárcel por los presuntos delitos de malversación, fraude, falsedad y blanqueo de capitales en el caso Faycán.

En noviembre de 2014 estuvo a punto de convocarse el juicio del caso Faycán pero el juez  de la Audiencia Provincial Emilio Moya decidió retrasar la fecha del juicio para no perjudicar a una de las imputadas, Carmen Castellano, porque se presentaba como candidata del PP a la alcaldía de Telde. Esta decisión fue criticada por otros magistrados porque no se ampara en ninguna ley. El propio Moya declaraba a Canarias 7 que lo hacía “por sentido común”, según el magistrado “Si el procedimiento ha tardado ocho años en llegar a juicio, nada malo va a suceder porque se demore unos meses”.  Al final los acusados del caso Faycán podrán pedir rebajas de penas por los retrasos provocados por estas y otras razones. Ahora sabemos que Emilio Moya se ha abstenido en el caso Faycán porque es amigo de uno de los imputados, y que el ponente del caso Faycán será el juez Salvador Alba, un magistrado al que el Consejo General del Poder Judicial le ha abierto un expediente porque presumiblemente ha cometido dos faltas muy graves y una grave por abusos de autoridad, revelación de secretos e investigación indebida, para perseguir a enemigos y favorecer a amigos. Estos hechos vuelven a pisotear aquel principio del “poder nulo” para los jueces que pedía Montesquieu como garantía de la separación de poderes. ¿Cuál debe ser la percepción de la ciudadanía al conocer lo que está sucediendo acerca de cómo José Manuel Soria se libró de tantas causas ante la Justicia? ¿No pueden preguntarse entonces los ciudadanos hasta dónde llega la contaminación?  El daño que se está haciendo a la Justicia es tremendo. Desde dentro. Y sin que funcionen los órganos de control. Y a pesar de tantos jueces y juezas rigurosos e independientes que están sufriendo, aunque quizás con demasiado silencio.  Gregorio Peces-Barba escribió que “la realidad incontrovertible y necesaria en las modernas sociedades de la creación judicial del Derecho, disputando espacios al Parlamento y a las leyes, ha producido  en muchos jueces  una conciencia de su poder amparado en su independencia y en el estatuto constitucional y legal que les protege, que está produciendo, en algunos supuestos, desviaciones graves y abusos relevantes que dan la sensación de arbitrariedad, de falta de límites y de impunidad”.

Ante situaciones como estas no debe extrañarnos los resultados de la última encuesta del CIS. En el barómetro de octubre los encuestados señalan que los  principales problemas de España son el paro (71,3%) y la corrupción y el fraude (37,6%). El dato pasó bastante desapercibido para los medios de comunicación españoles que estaban más pendientes de la nueva victoria del Partido Popular o de la caída estrepitosa de las expectativas electorales del PSOE que se convertiría, según esa encuesta del CIS, en la tercera fuerza política después de Podemos.

Si la Justicia no funciona será imposible combatir la corrupción. Pasan los años y seguimos pendientes de los juicios y las sentencias de los grandes casos de corrupción que afectan sobre todo al Partido Popular. Para lo que sí ha habido prisas es para apartar precisamente a dos jueces que instruyeron esos casos: el juez Baltazar Garzón que instruyó el caso Gürtel, y el juez Elpidio Silva que instruyó el caso Blesa en la investigación de Caja Madrid. Nos gustaría ser optimistas, pero los hechos invitan al pesimismo. El bipartidismo que ha dominado la escena política española en esta última etapa democrática no ha sido capaz de consensuar una Ley de Educación para varias generaciones o un gran pacto por el Estado de Bienestar. Sin embargo  siempre ha llegado a acuerdos para repartirse los cargos en el Consejo General del Poder Judicial y  los nombramientos de los magistrados de los altos tribunales. De aquellos polvos vienen estos lodos.

DEMOCRACIA CAUTIVA

A muy pocos les pasó desapercibida la dura presión política, mediática y empresarial a la que se vieron sometidos el PSOE y Pedro Sánchez durante el largo debate que se vivió en España, sobre todo a partir del 3 de septiembre, cuando Mariano Rajoy fue derrotado en la segunda sesión de investidura y el entonces secretario general de los socialistas anunció su intención de intentar un gobierno alternativo al Partido Popular. Las tertulias, los debates, los editoriales (de los cuatro principales periódicos editados en Madrid) y las entrevistas…estaban en su mayor parte dirigidas a crear un estado de opinión en defensa de la tesis de que solo había dos opciones: o  Mariano Rajoy era reelegido presidente del Gobierno o había que convocar unas terceras elecciones. Y ante esa disyuntiva también se marcaba una única salida: las terceras elecciones serían muy perjudiciales para los intereses de España y, desde luego, la responsabilidad máxima sería del PSOE.

Los círculos de poder económico en la órbita de Felipe González y los medios de comunicación que controlan (la mayoría) se emplearon a fondo. El pasado domingo en el programa “Salvados” Pedro Sánchez señaló al grupo Prisa y a César Alierta en una entrevista concedida a Jordi Évole. El exsecretario de los socialistas españoles reconoció que directivos de El País le advirtieron que “o Rajoy era reelegido presidente o la línea editorial de El País no iba a ayudar para que hubiera un gobierno progresista liderado por el Partido Socialista”. Más allá de las justificadas críticas a Pedro Sánchez porque realiza esta denuncia tarde, porque incluso en mayo de este año en una entrevista concedida al periódico El Mundo negó esas presiones de los poderes económicos y  a pesar de esas merecidas críticas, digo, hay que reconocer que lo publicado en los medios españoles en los últimos meses da la razón a la denuncia de Pedro Sánchez. A medida que  el político socialista se reafirmaba en su estrategia, las críticas y las presiones se recrudecían. Y consiguieron cambiar no solo la estrategia sino también a la ejecutiva del principal partido de la oposición.

No critico el derecho de El País o de cualquier medio de comunicación a defender en su línea editorial a un político determinado, a una sigla concreta. Sobre lo que quiero reflexionar es sobre la utilización de los medios de comunicación por parte de los poderes económicos para presionar a los partidos políticos o a los cargos públicos elegidos democráticamente hasta el extremo de pretender cambiar sus compromisos con los ciudadanos. Los poderes económicos utilizaron los medios de Prisa porque tenían más influencia sobre las viejas y jóvenes glorias del PSOE, pero sería igual de criticable que el grupo Vocento hubiera presionado al Partido Popular para que votase a favor de la investidura de Pedro Sánchez, y si no hacía caso a sus dictados hubiera realizado una campaña desde el periódico ABC contra Mariano Rajoy hasta lograr descabezar al Partido Popular.

Qué bien describe esta situación Luigi Ferrajoli en su ensayo “Poderes salvajes. La crisis de la democracia constitucional”. Para el profesor italiano uno de los grandes males de nuestras  democracias se produce por la confusión entre la separación de esfera pública y privada, entre poderes políticos y económicos. “Los conflictos de intereses generados por la estrecha alianza entre poderes políticos públicos y poderes económicos privados y por la sustancial subordinación de los primeros a los segundos” da lugar a una peligrosa conjunción de corrupción e intercambios políticos con lobbies y medios de comunicación.: “cada vez es más fuerte la relación entre dinero, información y política: dinero para hacer política e información, información para hacer dinero y política, política para hacer dinero e información…”. La subordinación de la libertad de información a la propiedad de los medios de comunicación “ha llegado a superponerse a un derecho de libertad de rango constitucional, la libertad de prensa y de información”. Los pueblos se vuelven frágiles y cambiantes si fallan las garantías de los derechos fundamentales y la libertad de información

Los partidos se han convertido en maquinarias no democráticas- conducidas incompresiblemente por cargos del partido que son a su vez cargos públicos- concebidas para servir al jefe con un sinfín de “elegidos” alimentados y condicionados por prebendas que se han transformado “de representantes del pueblo en cortesanos”; a los que consienten se les homologa y a los que disienten  se les denigra y los ciudadanos se ven reducidos al papel de espectadores. Alimentan el bipartidismo, niegan la pluralidad, están obligados a asemejarse y se reducen las campañas electorales a mera publicidad en la disputa por el centro político. Y aparece entonces la apatía, la frustración y la mera adicción al poder. Se acabó el principio “romántico” del pueblo soberano, como plantea Hermet. Los partidos se convierten en puras maquinarias para alcanzar el poder a costa de los principios, los compromisos electorales, las ideologías…

Mientras los poderes se concentran, a la sociedad se la disgrega, se la divide. Se fomenta el conformismo favorecido por el “indiferentismo” hacia lo público y se promocionan “fracturas en la sociedad y rupturas de la solidaridad social”. Se persigue incansablemente la despolitización masiva que se traduce en abstención y en antipolítica y se fomentan todos los egoísmos y el debilitamiento del sentido cívico. Se deseduca a las masas, lo que “contribuye a la descalificación de la moral pública como moralismo e hipocresía y, con ello, la promoción de la desconfianza, la suspicacia y la sospecha frente a todos los actores de la vida pública”.

Charles Moore, conservador británico y biógrafo de Margaret Thatcher lo expresó con contundencia: “Estoy empezando a pensar que la izquierda en realidad tiene razón. La política democrática dirigida al progreso de la mayoría, está realmente a merced de esos banqueros, barones mediáticos y otros magnates que dirigen y poseen todo”. Se ha consentido la creación de un monstruo al que ahora no se puede controlar. Michael Hudson lo define como un golpe de Estado financiero contra el Estado Democrático y Social de Derecho en Europa. Ahora más que nunca se necesitan instituciones fuertes y ciudadanos organizados e implicados. Es la falta de autoridad y de firmeza, la falta de medidas ejemplarizantes, lo que ha permitido abrir esta veda a la especulación y al gobierno de los inversores, a que los mercados contemplen a los gobernantes como sus servidores. Se está atentando directamente contra los derechos humanos y los derechos sociales. Se ha frustrado la confianza ciudadana (los testimonios de los militantes del PSOE en el último programa de Jordi Évole reflejaron muy bien esa frustración) y el prestigio y la credibilidad de la política. Y esto no se combate sino con más democracia y con el reforzamiento de las instituciones públicas. Y lo que ha sucedido con la sesión de investidura de Mariano Rajoy no ayuda a avanzar por esa senda.

En plena crisis económica y social la Fundación Everis presidida por Eduardo Serra, el incombustible miembro de los gobiernos de Calvo Sotelo, González y Aznar, en un informe que llamaron Transforma España planteaba que es necesario “desideologizar” la política. Es  el caballo de batalla del neoliberalismo: vaciar la política y limitarla a recibir órdenes. Lo dijo siempre Robert A. Dahl, el gran teórico de la democracia: “la relación entre el sistema político democrático de un país y su sistema económico no democrático ha supuesto un formidable y persistente desafío para los fines y prácticas democráticos”. Sin ningún tipo de dudas, donde peor se vive este drama es en la izquierda, y más en la izquierda socialdemócrata que ha ido desubicándose en la mayoría de los países democráticos para doblegarse ante la mundialización.

Hace unos días participé en la presentación del libro de Rafael Álvarez Gil  “La socialdemocracia en transición. Entre la globalización y la crisis de la España constitucional”. En el acto tuve ocasión de referirme a la evolución histórica y a la deriva actual de esta corriente de pensamiento. Y me apoyé en conspicuos socialdemócratas para que no pareciera una mera crítica de alguien ajeno al PSOE. Y recurrí entonces a reflexiones de Joan Botella, Tony Judt, Zygmun Bauman, Raffaele Simone o Norberto Bobbio. No son sospechosos de ser antisocialistas, pero todos coinciden en que la socialdemocracia hace aguas. Y puede tocar fondo. Aseguran que el socialismo democrático no tiene futuro sin la memoria de las penalidades pasadas y sin la conciencia de lo mucho que se ha alcanzado con las reformas sociales impulsadas por la izquierda; que frente al compromiso de defender a los más débiles compite con la derecha política por allanar el camino a los mercados; que huele a derechas en actitudes y comportamientos, que se ha alejado de la calle  y ha renunciado a viejas aspiraciones e ideales de siempre por abrazar un discurso genérico y pactista anclado en la derrota ideológica, sin alegato político y sin visión de conjunto…

Son tiempos difíciles y convulsos que reclaman romper con la legitimación de la corrupción, la mentira y los recortes de libertades y derechos del PP, para evitar la desconexión con amplios sectores de la sociedad defensores de ideas de progreso, aunque lo exijan empresarios como César Alierta o grupos mediáticos como Prisa, que hasta hace unos años tenían una línea editorial que defendía los postulados socialdemócratas, los derechos sociales y la regeneración de nuestra democracia, todo lo contrario de lo que representan Mariano Rajoy y sus políticas. Afortunadamente, a pesar de los editoriales que escriben sus directivos, muchos de los profesionales de ese grupo mediático en Madrid y en Canarias siguen defendiendo esos valores. Hemos vivido tiempos muy duros. No parece que los que vienen sean muy alentadores para la democracia.